El auténtico Robinson Crusoe

Portada de la primera edición de la novela Robinson Crusoe / Wikimedia

Tal día como hoy… 2 de febrero de 1709 se rescataba al marinero escocés Alexander Selkirk

 

El 2 de febrero de 1709, el buque inglés ‘Duke’ rescataba en una isla desierta del Océano Pacífico al marinero escocés Alexander Selkirk (1676-1721), un náufrago que había estado cuatro años y cuatro meses sobreviviendo en ella, solo y sin más ayuda que su propia capacidad de supervivencia.

 

CV / El nombre de Alexander Selkirk no dice mucho de entrada, pero si añadimos que su aventura como náufrago inspiró a Daniel Defoe su celebérrima novela ‘Robinson Crusoe’ (1719), entonces ya puede que nos diga algo. La isla donde tuvo su forzada residencia Selkirk se bautizó posteriormente con el nombre de isla de Robinson Crusoe.

Es territorio chileno y se encuentra  en el archipiélago Juan Fernández. Administrativamente, pertenece a la provincia y administración de Valparaíso, tiene una superficie de 47,9 km2 y en la actualidad cuenta con poco más de mil habitantes. Está a 675 km de la ciudad de Valparaíso, el punto más próximo al continente.

Selkirk tuvo una fuerte discusión con su capitán -¿Intento de motín tal vez?-, que resolvió abandonarlo en la isla más próxima con todos sus enseres y pertenencias

En octubre de 1703, Selkirk se enroló en el galeón Cinque Ports. Un año más tarde, el barco se encontraba cerca del archipiélago Juan Fernández. Sin que se conozcan las causas, Selkirk tuvo una fuerte discusión con su capitán -¿Intento de motín tal vez?-, que resolvió abandonarlo en la isla más próxima con todos sus enseres y pertenencias.

Consiguió sobrevivir hasta que fue rescatado y devuelto a Inglaterra, donde se estableció casándose con una viuda. En 1717 se embarcó de nuevo como teniente a bordo del Weymouth, un buque de la armada inglesa. Murió, probablemente de fiebre amarilla, a bordo de dicho buque el 13 de diciembre de 1721. Fue enterrado en el mar de la costa occidental de África, cerca de Ghana.

Cuando la isla chilena de ‘Más Atierra’, en la cual había vivido Selkirk su naufragio, fue rebautizada como ‘Robinson Crusoe’ en 1966, se le dio también a otra isla más occidental del mismo archipiélago el nombre de ‘Alejandro Selkirk’. Es más que probable que, en cualquier caso, Selkirk jamás avistara siquiera la isla que hoy lleva su nombre.

 

Pedro Serrano y Daniel Defoe

Pero el periplo de Selkirk no fue la única fuente de inspiración de que se sirvió Daniel Defoe para su novela ‘Robinson Crusoe’, aunque la proximidad en el tiempo –la novela se publicó diez años después de que Selkirk fuera rescatado- hace pensar que fue el conocimiento de las peripecias de este marino escocés lo que impulsó a Defoe a escribirla, también le sirvió de inspiración otro famoso náufrago de casi doscientos años antes, el marino español Pedro Serrano.

Serrano naufragó en un cayo de 37km de longitud por 30 de anchura, con una laguna en medio, sin vegetación alguna ni agua dulce. Sobrevivió allí durante ocho años

Serrano fue un capitán cuyo patache naufragó en 1526 en un banco de arena del Mar Caribe –llamado hoy en día Banco Serrana-, actualmente administrado por Colombia. La isla donde Defoe sitúa a Robinson Crusoe –frente al Orinoco- estaría geográficamente mucho más próxima a Banca Serrana que a la de Selkirk –en otro océano, en otras latitudes y a miles de millas-. Pero la descripción morfológica, en cambio, coincide más con la isla de Selkirk.

Serrano naufragó en un cayo de 37km de longitud por 30 de anchura, con una laguna en medio, sin vegetación alguna ni agua dulce. Sobrevivió allí durante ocho años, los últimos cinco con otro náufrago que murió en el barco que los rescató. Se alimentó de pájaros y peces, bebiendo al principio la sangre de tortugas marinas como sucedáneo del agua. Luego dispuso los caparazones de las tortugas para recoger agua de lluvia, y hasta hizo un depósito con restos de naufragios.

En los años noventa, unos viajeros estadounidenses que visitaban Banco Serrana hallaron una construcción de rocas y restos de utensilios elaborados por Serrano

Tras ser rescatado y regresar a España, se convirtió en un personaje famoso en toda Europa. Dejó constancia escrita de su aventura en una crónica que se encuentra en el Archivo General de Indias, en Sevilla. Lo citó también Garcilaso de la Vega «el inca» en sus ‘Comentarios Reales de los Incas’ (1609).

En los años noventa, unos viajeros estadounidenses que visitaban Banco Serrana hallaron una construcción de rocas y restos de utensilios elaborados por Serrano. Igualmente, en el año 2000, una expedición japonesa en la isla Robinson Crusoe halló restos de instrumentos náuticos del siglo XVIII, que casi con toda seguridad pertenecieron a Alexander Selkirk.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí