El buitre de las alturas

Buitre de Rüppell (Gyps rueppellii) en el Serengeti, Tanzania. / Wikimedia - RPS (Rob Schoenmaker) en en.wikipedia

Tal día como hoy… 29 de noviembre de 1973 un avión chocó contra un buitre moteado

 

El 29 de noviembre de 1973, un avión comercial que estaba volando sobre Costa de Marfil chocó con un buitre moteado –un Griffon de Rupell- a una altitud de 11.277m. El pobre buitre nunca lo supo, pero batió un récord hasta ahora no superado: es el ave que ha volado más alto que haya sido detectada.

 

CV / El buitre moteado o buitre de Rupell –Gyps ruepelli– es una especie de ave accipitriforme que vive en el África subsahariana. Se conocen dos subespecies, el  ruepelli ruepelli, distribuida desde el sudoeste de Mauritania hasta el este del Sudán, y el ruepelli erlangeri, en Etiopía, Eritrea y Somalia. El ejemplar que chocó con el avión pertenecía a la primera subespecie.

Hay muchas aves que vuelan a grandes altitudes, pero el incidente sorprendió porque no se pensaba que ningún ave fuera capaz de superar los 10.000m

Hay muchas aves que vuelan a grandes altitudes, pero el incidente sorprendió porque no se pensaba que ningún ave fuera capaz de superar los 10.000m y convirtió al buitre moteado en el pájaro que vuela más alto. Le sigue la grulla común –Grus grus-, de la cual se han registrado vuelos de hasta 10.000m en el Himalaya, unas alturas que le permiten burlar a las águilas durante el paso de esta cordillera. Después viene el ánsar indio –Ansar indicus-, que también vuela sobre el Himalaya durante su migración, y que alcanza hasta los 8.800m, es decir, más o menos al nivel del Everest.

En el selecto grupo de los «ocho mil» se encuentran también el cisne cantor –Cignus cignus-, que vive en Europa y Asia -se han detectado por radar bandadas volando hasta a 8.200m-, el cisne negro –Cignus atratus-, originario de Australia y la chova piquigualda –Pyrrhocorax graculus-, la más pequeña de las aves de grandes alturas.

En «segunda división», es decir, por debajo de los «ocho mil» tenemos el quebrantahuesos -7.300m-, el cóndor andino -6.500m-, el ánade azulón -6.400m-, la aguja colipinta -6.000m- y las águilas y los halcones –entre 6.000 y 7.000m- así como a la cigüeña blanca, que alcanza los 5.000m.

Pero ninguno ha alcanzado, hasta donde se sabe, los 11.277m de nuestro desafortunado buitre, cuyo récord solo fue reconocido póstumamente.

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