Europa ha perdido más de tres millones de hectáreas de bosque mediterráneo en los últimos 15 años / Imagen: UNED

El cambio climático provocará incendios más intensos y una deforestación a gran escala

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Así lo señala un estudio internacional liderado por la Universidad de Lleida, en el que participa la UNED, publicado en la revista Ecological Monographs, perteneciente a la Sociedad Americana de Ecología. El trabajo alerta de que el cambio climático provocará incendios más intensos y una mayor deforestación por la disminución de la capacidad de recuperación de los bosques mediterráneos.

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UNED /UDL. La Universidad de Lleida lidera un estudio internacional en el que participan investigadores de la UNED publicado en Ecological Monographs, la revista principal de la Sociedad Americana de Ecología. Bajo el título de Fire-induced deforestation in drought-prone Mediterranean forests: drivers and unknowns from leaves to communities, el trabajo alerta de que el cambio climático transformará el régimen de incendios en los próximos años, provocando fenómenos más intensos y una deforestación mayor por la disminución de la capacidad de recuperación de los bosques mediterráneos. Por otro lado, el estudio pone en duda algunas creencias relativas a los incendios de Galicia y Portugal, como que algunas especies sean más inflamables que otras. Rubén Díaz Sierra y Álvaro Enríquez de Salamanca Sánchez-Cámara son los investigadores de la UNED que han participado en el estudio, coordinado desde la institución ilerdense por el profesor Víctor Resco de Dios.

El estudio pone en duda algunas creencias relativas a los incendios de Galicia y Portugal, como que algunas especies sean más inflamables que otras

Europa ha perdido más de tres millones de hectáreas de bosque mediterráneo en los últimos 15 años, tal y como recuerda el estudio que se publica hoy y en el que se advierte de la transformación que experimentarán los incendios en los próximos años debido al cambio climático. “Ya estamos viendo una transformación en las características de estos fenómenos”, señala el coordinador del trabajo. “Por ejemplo, los fuegos en bosques de media montaña, tradicionalmente de baja intensidad y fáciles de apagar, están adquiriendo una intensidad que puede superar nuestra capacidad de extinción”. La vegetación (el combustible) está cada vez más seca y, por lo tanto, es más propensa al fuego. “Si la cantidad de árboles que han sufrido falta de agua en bosques de media o alta montaña sigue aumentando en los próximos años, podemos encontrarnos con incendios aún más graves que los de la década de los 80; y esto comprometería seriamente las economías rurales y la estructura de nuestra vegetación”.

Por su parte, Rubén Díaz, profesor de la Facultad de Ciencias de la UNED, señala que es probable que la capacidad de recuperación de los bosques mediterráneos tras un incendio disminuya durante este siglo, por ejemplo en encinas y hayas, que tendrán dificultades para rebrotar por el efecto combinado de la escasez de agua y el fuego. “Esto se conoce como el síndrome del agotamiento del rebrote, que se produce cuando un árbol que ya ha sufrido escasez de agua por la sequía pierde su capacidad volver a crecer después de un incendio”.

Con todo ello, el trabajo científico analiza el proceso de deforestación inducido por el fuego pero basado en los efectos interactivos del fuego y la sequía en tres escalas jerárquicas: en primer lugar, la resistencia individual de la especie; en segundo lugar, la resiliencia de la población y, en tercer lugar, la transición a un nuevo estado.

El síndrome del agotamiento del rebrote se produce cuando un árbol que ha sufrido escasez de agua pierde su capacidad volver a crecer tras un incendio

El estudio, en el que han participado también las universidades de Zaragoza, Western Sydney (Australia) y Utrecht (Holanda), pone en duda creencias relativas a los incendios de Galicia y Portugal. “No existen suficientes evidencias en la literatura científica que indiquen que algunas especies son más inflamables que otras”, señalan los expertos. “Calificar al pino de especie pirófita (que promueve el fuego) es absurdo, ya que la gran mayoría de especies de pinos mueren tras el incendio y son incapaces de regenerar posteriormente. ¿Cómo va a promover los incendios una especie que no es capaz de sobrevivirlos?”, plantea el coordinador del trabajo.

El profesor Díaz concluye afirmando que “nos encontramos en un momento clave para el futuro de nuestros bosques, pues el aumento de las temperaturas y las sequías, consecuencia del cambio climático, favorecerá incendios forestales que provocarán episodios de deforestación a gran escala y que, a su vez, cambiarán profundamente la estructura de nuestra vegetación en el siglo XXI”.

Esta investigación se enmarca en el Máster Erasmus Mundus Gestión Forestal y Recursos Forestales en el Mediterráneo de la Universidad de Lleida y cuenta con financiación del Ministerio de Economía.

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Referencia bibliográfica:
Asaf Karavani, Matthias M. Boer, Mara Baudena, Carlos Colinas, Rubén Díaz-Sierra, Jesús Pemán, Martín de Luis, Álvaro Enríquez-de-Salamanca y Víctor Resco de Dios. ‘Fire-induced deforestation in drought-prone Mediterranean forests: drivers and unknowns from leaves to communities’.  Ecological Monographs. 22 JAN 2018 DOI: 10.1002/ecm.1285
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