El Cámbrico, la semilla de una nueva vida

Waptia / Vikipèdia - Autor: Verisimilus de la wikipedia en inglés

Finalizado el Eón Proterozoico con sus metazoos escurridizos y latentes, se inició una clara evolución y diversificación de organismos visibles y con gran potencial de fosilizar. De ello el Eón Fanerozoico, o de fauna visible, con el cual un periodo lo inició.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista @DAVIDRABADA

Sus estructuras mineralizadas hallaron mayor probabilidad de preservación que la mayoría de cuerpos blandos antecedentes. La primera prueba fue el periodo Cámbrico que se extendió durante unos 56 millones de años. Entre los 541 y los 485 millones de años las tierras emergidas estaban deshabitadas tanto de animales como de plantas. Sin vegetación la erosión continental devenía muy intensa y los aportes de terrígenos se amontonaban en las cuencas sedimentarias. En fin, que nuestro planeta mostraba un corolario de ásperos relieves excavados por valles que alimentaban abundantemente los sedimentos oceánicos. En ellos iba a suceder algo extraordinario, algo que hizo imaginar demasiadas cosas a muchos humanos emocionales. Y aunque la ciencia deba ceñirse a los datos y a su orden lógico bajo causas y efectos, otros se aferraron a los mitos y a las creencias bajo dogmas e insensateces.

Nuestro planeta mostraba un corolario de ásperos relieves excavados por valles que alimentaban abundantemente los sedimentos oceánicos

Mientras el Cámbrico comenzaba, dos grandes continentes se situaban en el hemisferio sur. Uno, Gondwana, y desde el polo estaba en subducción con la mayoría de placas al norte. Otro, Laurentia, y al oeste de Gondwana, ostentaba un extenso mar al este, el Iapetus. Mientras, y en el hemisferio norte, se extendía un gigantesco océano, el Panthalassa.

El ecuador en aquellos tiempos contenía algunas de las actuales tierras de Norteamérica y el Ártico dentro de Laurentia. Esta estaba repleta de extensas barreras de coral que se pregonarían hasta el Ordovícico. De hecho la gran dinámica extensiva entre las placas elevaba los fondos marinos provocando el ascenso del nivel del mar sobre gran parte de las superficies continentales. Este hecho, o su ausencia, incluso más que las glaciaciones, parece que ha sido el mayor regulador de los cambios rápidos y globales del nivel marino durante la historia de la Tierra. Así parecen explicarse la mayoría de los ascensos generales de los océanos durante esta Evolución en la Tierra. La estratigrafía secuencial ha dado prueba de ello con cambios de 10 a 20 mm por año. Aunque a ello cabe añadir alteraciones en la superficie dinámica del nivel del mar que han provocado la redistribución de las masas oceánicas con rangos de 100 a 200 mm año.

Explosión cámbrica / Wikimedia – Autor: CNX OpenStax

Pero volviendo al Cámbrico cabe indicar que existían amplias plataformas marinas extendidas sobre los litorales continentales. En ellas sucedieron grandes saltos evolutivos que controlarían la diversidad de la vida actual. La Tierra todavía giraba a más revoluciones que las actuales pero con las intensas mareas frenándola. Si hoy en día un año equivale a 365 días, por aquel entonces era de unos 420. Bajo esa revolución se diversificaron seres segmentados desde otros anteriores que ya hemos descrito durante el Proterozoico.

La repetición de una estructura básica a lo largo de una simetría bilateral pareció ser un diseño que creó los anillos en anélidos, los segmentos en los organismos con exosqueleto como los artrópodos, y las vértebras en los de esqueleto interno. Esa estructura surgió de un diseño básico hace más de 600 millones de años que luego en el Cámbrico se diversificó al reproducirse de lo lindo. Hubo otros diseños con otras simetrías y segmentación como la biota de Ediacara, pero no parecieron ostentar el potencial reproductivo para estabilizar su futuro.

Cabe recordar que en evolución quién mejor se reproduce más asegura su perpetuidad, no quien es el más fuerte como defiende una ideología, que no ciencia, llamada darwinismo social. Pues en este sentido organismos alargados con simetría bilateral más un anillado repetitivo lograron tal hito ya que en caso contrario mi segmentación vertebral no soportaría mi cerebro desde donde redacto estas líneas.

Después de lo que pareció una gran crisis biológica por el planeta hace unos 530 millones de años, la vida estaba llena de nuevas oportunidades para los supervivientes

Posteriormente aquellos segmentos se fueron diferenciando en cabeza, extremidades y colas. Pero, ¿qué pruebas tenemos de ello? Los yacimientos, entre otros, de Chengjiang en China (530 millones de años), de Burgess Shale en Canadá y Kaili en China (515 millones de años), u otros múltiples por Siberia, nos ofrecieron sus entrañas para dilucidar que pasó en esta Evolución en la Tierra. Estos sedimentos litorales, procedentes de una intensa erosión desde los continentes, nos dejaron la prueba de un evento biológico sin precedentes, de unos ecosistemas muy bien estructurados con una biodiversidad que nada envidiaría a nuestros mares actuales.

Fallotaspis sp. Cámbrico Inferior de Marruecos. Museo Geominero (Madrid) / Wikimedia – Autor: Luis Fernández García

Después de lo que pareció una gran crisis biológica por el planeta hace unos 530 millones de años, la vida estaba llena de nuevas oportunidades para los supervivientes. Entre los fósiles que evolucionaron desde ese momento hemos hallado esponjas de diseño equivalente a las actuales, anélidos que actualmente llamamos coloquialmente “gusanos” (poliquetos y priapúlidos), los incipientes cefalópodos (plectronoceras) que hoy en día hallamos representados por los argonautas, moluscos del grupo de los placóforos emparentados con los quitones vigentes, los bivalvos emparentados con los mejillones, los primeros artrópodos, incluidos los trilobites, que compartieron su filogenia con los crustáceos vigentes, los pólipos que jalonan nuestros arrecifes coralinos, los misteriosos arqueociátidos que se asemejaban en su estructura a conos como algunas esponjas, los primeros y enigmáticos graptolites emparentados con los hemicordados, inicialmente fijados en el fondo y después libres, y hasta los primeros vertebrados bajo peces sin mandíbulas (agnatos) que fueron hallados en el Cámbrico de China en Chengjiang, algo que ratifica que los cordados, grupo antecedente de los vertebrados, evolucionó a finales del Proterozoico. Cabe añadir la rápida dispersión de los equinodermos primitivos que hoy viven en forma de erizos y estrellas de mar, más los foraminíferos y otros grupos. Con todo no se hallaron un grupo de organismos coloniales muy extendidos por nuestros mares, los briozoos.

Incluso los primeros organismos que empezaron a excavar el fondo submarino buscando alimento o protección evolucionaron durante el Cámbrico

Pero lo enunciado anteriormente como diseños biológicos del Cámbrico se quedó corto ya que se describieron hasta 25 planes anatómicos más. Todos ellos condicionaron la evolución biológica terrestre hasta llegar al presente. Incluso los primeros organismos que empezaron a excavar el fondo submarino buscando alimento o protección evolucionaron durante el Cámbrico. Entre aquellos había algunos de los primeros cordados parientes de nosotros los vertebrados. En su conjunto, todo aquella asociación de biotas evolucionó en formas con órganos bien desarrollados y nichos muy diversificados, incluso un gran número de depredadores sabían dónde hallar su carnada. Todos aquellos modelos evolucionaron y se diversificaron configurando la inmensa mayoría de la fauna actual. De otra forma la vida en la Tierra hubiera sido muy distinta a la actual.

Faltará ver cuando encontremos vida en otros planetas qué estructura corporal tendrán estos alienígenas. Bilateral, radial o de otra índole sorprenderá a los futuros biólogos. Mientras, otros imaginan la visita de extraterrestres humanoides con simetría bilateral algo que denota su prejuicio ya que si un día llegaran alienígenas a la Tierra difícilmente ostentarían nuestra estructura corporal. La evolución es una infinita caja de sorpresas que no podemos predecir todavía. En ello cabe desmentir lo que dijo uno de los directores de Atapuerca durante el 2019 al afirmar que los chimpancés evolucionarán hasta nuevos humanos.

Ostrácodo / Imagen: Flickr – Proyecto Agua

El sistema evolutivo, y por lo que hemos hallado desde hace 3.800 millones de años, crea diseños muy difíciles de predecir. Un chimpancé no es nuestro antepasado por lo que su evolución, o su más probable extinción, difícilmente producirá formas humanas como las vigentes. En definitiva, mejor ser cautos y lógicos en lo que algunos mal llamados paleontólogos arrojan a la prensa. Los prejuicios invaden esta Evolución en la Tierra con un mensaje bien claro, que los visionarios dejen de ver tanta ciencia ficción bajo El Planeta de los Simios, ya que en éste planeta ya se prodigan otros muy abundantes, nosotros mismos.

Algunos expertos, y ante la supuesta diversificación súbita de la vida durante el Cámbrico, llamaron a este proceso como explosión

Algunos expertos, y ante la supuesta diversificación súbita de la vida durante el Cámbrico, llamaron a este proceso como explosión. Este término resultó equívoco, exagerado y cargado de prejuicios humanos. La diversificación de la biota cámbrica sucedió entre los 531 y los 525 millones de años, un intervalo de 6 millones de años que equivale al mismo tiempo durante el cual evolucionamos los humanos desde primates que vivían en los árboles. Convendremos que si no llamamos explosión antrópica a nuestra evolución tampoco deberíamos cargar con tales apelativos a fenómenos que tardaron millones de años en forjarse, es más, eso ha alimentado visiones creacionistas que no tienen nada que ver con la ciencia.

Los actuales creacionistas, hoy ocultos tras lo que ellos llaman el Diseño Inteligente, usan el término explosión cámbrica como la prueba del momento de la creación divina. Y no sólo ellos, también lo hacen publicaciones de los testimonios de Jehová, de la fe Baha’i y hasta del Islam utilizando iguales argumentos para negar los hechos evolutivos e imponer sus creencias a quienes, y por ignorancia científica, caen en sus engaños. La prueba de su error son las ingentes biotas fósiles que hemos hallado muy anteriormente al Cámbrico, ¿o las creaciones divinas han sido un ciclo repetitivo de errores sin jamás llegar a la perfección celestial? Eso significaría que Dios, Yahvé o Alá se equivocó una y otra vez, algo que no encaja con su atribuida infalibilidad. Y téngase en cuenta que los tres dioses fueron históricamente uno mismo según las escrituras judaicas, cristianas y del Islam. Mahoma reconoció al semita Jesús como profeta de Alá, y los judíos eran a su vez creyentes en Yahvé, el mismo dios del nazareno. ¿Ven ahora la paja en su ojo y los prejuicios en algunas miradas ajenas?

Ante tanta teología de los orígenes sólo cabe remarcar que la mal llamada explosión cámbrica devino un proceso gradual que duró millones de años

Ante tanta teología de los orígenes sólo cabe remarcar que la mal llamada explosión cámbrica devino un proceso gradual que duró millones de años bajo procesos naturales y no divinos. Es más, y ante tanta imperfección, al final del Cámbrico los trilobites sufrieron una gran pérdida en su diversidad mientras unos seres llamados graptolites, que ya detallaremos, iniciaron sus pasos. El próximo capítulo continuó con ellos y con más diseños biológicos que han asombrado la curiosidad humana. El Ordovícico nos deparará nuevas sorpresas evolutivas.

Este artículo es la continuación de una serie titulada “Evolución en la Tierra“, a cargo de nuestro colaborador científico, David Rabadà.

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