El «caso Profumo»

John Dennis Profumo, 5º Baron Profumo / Wikimedia

Tal día como hoy… 5 de junio de 1963 dimitía el ministro británico de defensa por el «Caso Profumo»

 

El 5 de junio de 1963 se producía la dimisión del ministro británico de defensa, John Profumo, como consecuencia de un escándalo sexual y de espionaje. La implicación de un agregado soviético desencadenó un escándalo que concluyó con la dimisión de todo el gobierno británico. Se conoció como del «caso Profumo».

 

CV / John Profumo era un militar británico que combatió en la II Guerra Mundial con el Royal Armoured Corps que se enfrentó al Afrika Korps alemán, y que participó en el desembarco de Normandía. Fue condecorado con la Orden militar del Imperio Británico y al finalizar la guerra había alcanzado el grado de general de brigada. Luego se dedicó a la política, siendo elegido miembro del Parlamento por el partido conservador en 1950.

Tras su carrera militar Profumo se dedicó a la política, siendo elegido miembro del Parlamento por el partido conservador en 1950

Fue ascendiendo a cargos de mayor importancia hasta llegar en 1960 a convertirse en Secretario de Estado para la Defensa, equivalente anglosajón a Ministro de Defensa. Toda una prometedora carrera… Pero las cosas se le torcieron al bueno de «Jack» Profumo –como se le conocía coloquialmente- por culpa de sus devaneos sexuales; algo que, por otro lado, no era nada raro, solo que en su caso las cosas se complicaron.

Profumo visitaba asiduamente a un médico, un tal Stephen Ward, cuya consulta era en realidad una tapadera para su auténtica actividad de «alcahueto» o, más técnicamente, proxeneta de lujo que facilitaba contactos con prostitutas de alto standing. A través de Ward, Profumo entabló contacto con Christine Keeler, una bailarina de cabaret que había perdido su trabajo de modelo en el Soho por haberse quedado embarazada, y que en sus ratos libres ejercía de escort a través de los contactos que le proporcionaba Ward -el «médico»-.

A través de Ward, Profumo entabló contacto con Christine Keeler, una bailarina de cabaret que había perdido su trabajo de modelo en el Soho por haberse quedado embarazada

El encuentro se arregló durante un fin de semana en la residencia campestre del vizconde Lord Aston. Todo muy victoriano. Lo que probablemente no estaba previsto es que Profumo se enamoraría perdidamente y aquel mismo fin de semana la pareja inició una aventura romántica perdurable. Christine compaginó el romance con Profumo con el ejercicio del oficio más viejo del mundo, pero cometió un «error» de despedir a un novio que tenía. El hombre se lo tomó muy mal y un buen día se presentó frente al apartamento de Christine con una pistola pegando tiros. Como es de suponer, el incidente atrajo a la policía y a la prensa.

El apartamento, cómo no, era propiedad del médico «alcahueto», que se lo tenía alquilado a Christine para sus encuentros. Es evidente que un amante despechado pegando tiros y gritos frente a un lugar necesariamente discreto significa un serio contratiempo, de modo que Ward resolvió echar a Christine del apartamento. No se sabe cómo se lo tomó Profumo ni qué hizo, pero el caso es que Christine no recurrió él, sino a otro cliente muy bien situado para que la protegiera. Y le confesó que Ward le había pedido que obtuviera de Profumo información sobre el arsenal atómico del ejército británico.

Paralelamente, el MI5 había descubierto que Christine mantenía una relación con un agregado naval de la embajada soviética, un tal Yevgeny Yvanov. Y saltaron las alarmas. Para cubrirse, Ward decidió utilizar sus contactos para informar al gobierno del tema. Christine, por su parte, vendió la exclusiva a un tabloide. Profumo fue informado discretamente de la relación de Christine con Yvanov, pero siguió viéndose con ella. Cuando el Westminster Confidential publicó un reportaje de todo lujo de detalles, estalló el escándalo.

Paralelamente, el MI5 había descubierto que Christine mantenía una relación con un agregado naval de la embajada soviética, un tal Yevgeny Yvanov

El MI5 presionó al gobierno y se abrió un proceso judicial, que sacó a la luz ciertas comprometedoras costumbres de las élites británicas en orgías y bacanales. Profumo tuvo que declarar y dimitió. Christine fue condenada a nueve meses de cárcel. Harold McMillan dimitió poco después con todo su gobierno. Stephen Ward, el «médico» se suicidó levantándose la tapa de los sesos de un disparo.

John Profumo siguió con su esposa, la actriz Valerie Hobson, hasta su muerte en 1998. Tras el escándalo, se dedicó a obras benéficas. Fue rehabilitado por Margaret Tatcher y, en 2003, a instancias del primer ministro Tony Blair, fue reincorporado al Consejo Real. Falleció en 2006, a los 91 años de edad.

El MI5 presionó al gobierno y se abrió un proceso judicial, que sacó a la luz ciertas comprometedoras costumbres de las élites británicas en orgías y bacanales

Christine Keller, tras salir de la cárcel, vivió de vender exclusivas de su caso. En 1987 participó en la promoción de un disco de Brian Ferry, y en el 2001 publicó sus memorias. Murió en 2017 a los 75 años.

Yvanov regresó a la URSS, su esposa se divorció de él y vivió olvidado. En 1993, cenó públicamente con Christine Keeler en un restaurante moscovita, con toda la prensa presente para difundir el «evento». Murió en 1994.

Nunca se ha sabido si realmente se pasaron secretos militares a la URSS en el caso Profumo.

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