El cerebro se ralentiza tras la ruptura de una relación

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Un trabajo muestra los cambios en la dinámica del cerebro en estado de reposo ante una situación de estrés motivada por el desarrollo de síntomas depresivos en una población no clínica. Se ha publicado en NeuroImage Clinical y ha participado Gustavo Deco, director del Centro Cerebro y Cognición, como coautor.

 

UPF / En el transcurso de la vida, la experiencia de una situación estresante puede conducir al desarrollo de síntomas depresivos incluso en una población no clínica. Por ejemplo, la ruptura de una relación es un evento bastante habitual y constituye un potente factor de riesgo para la calidad de vida, además de aumentar el riesgo de aparición de un episodio depresivo mayor.

Tras la ruptura de una relación, un equipo de investigadores ha estudiado los cambios en la dinámica del cerebro completo en estado de reposo

Los estudios de neuroimagen en estado de reposo han identificado cada vez más la comunicación anormal de todo el cerebro en pacientes con depresión, pero actualmente no está claro si los síntomas depresivos en personas sin un diagnóstico clínico tienen bases neuronales confiables. Por lo tanto, no se han estudiado con suficiente atención y no se dispone de datos neurológicos fiables de  los síntomas depresivos que pueden presentar alguna vez en su vida individuos sin diagnóstico clínico expuestos a una situación de estrés.

Una investigación publicada en la edición en línea de la revista NeuroImage Clinical del 26 de mayo,  ha estudiado si las diferencias individuales en la gravedad de los síntomas depresivos después de la  ruptura de una relación se asocian a cambios en la dinámica del cerebro completo en estado de reposo.

Un trabajo de Sonsoles Alonso Martínez, realizado bajo la supervisión de Gustavo Deco, profesor de investigación ICREA del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones DTIC y director del Centro Cerebro y Cognición CBC de la UPF, y coautor del trabajo, junto con miembros de centros de investigación de las universidades europeas de Groninga (Países Bajos), Oxford (Reino Unido), Aarhus (Dinamarca) y Minho (Braga, Portugal). Deco ha contribuido muy especialmente en la metodología del estudio.

El análisis del encendido intrínseco permite caracterizar la capacidad de una zona del cerebro para iniciar la propagación de la actividad neuronal

“En el presente estudio, nos propusimos investigar la complejidad dinámica del cerebro en reposo aplicando el marco de encendido intrínseco a un conjunto de datos de 69 participantes con diversos grados de síntomas depresivos después de una ruptura de la relación. Presumimos que mayores niveles de síntomas depresivos autoinformados están asociados con una integración global reducida y una variabilidad espacio-temporal reducida en la organización funcional del cerebro”, sostiene Gustavo Deco, coautor del estudio.

El análisis de encendido intrínseco, propuesto por Deco y Kringelbach (2017) , ambos coautores del estudio, permite caracterizar el grado de integración en el cerebro que resulta de eventos espontáneos que surgen con el tiempo. Estos eventos revelan la capacidad de una región determinada para iniciar la propagación de la actividad neuronal (es decir, la ignición) a otras regiones, lo que provoca diversos grados de integración en el cerebro. A su vez, la integración refleja la capacidad del cerebro para interconectarse e intercambiar información.

Figura 1. Cálculo de medidas de complejidad dinámica basadas en el encendido. Estos eventos de ignición intrínseca reflejan la capacidad de una región cerebral dada para iniciar la propagación de la actividad neuronal a otras regiones del cerebro. / UPF

“Investigamos en qué medida la gravedad de los síntomas depresivos en una muestra no clínica se asoció con desequilibrios en la dinámica compleja del cerebro en estado de reposo”, indican los autores.  A nivel global, la ignición y su variabilidad pueden promediarse en todas las regiones del cerebro para producir una medida global de integración y variabilidad temporal, respectivamente. La variabilidad temporal indica el grado de flexibilidad dinámica, también conocida como metaestabilidad.

Los resultados del estudio revelaron que, la gravedad de los síntomas depresivos se asociaba con déficits en la capacidad del cerebro para integrarse y procesar información a nivel global a través del tiempo. Además, los investigadores observaron que la mayor cantidad de síntomas depresivos se asociaron con una diversidad espacial reducida (es decir, jerarquía) y una variabilidad temporal reducida (es decir, metaestabilidad) en la organización funcional del cerebro.

Dada la creciente evidencia que demuestra una dinámica alterada del estado de reposo en los trastornos neuropsiquiátricos, “nuestros resultados en una muestra de población no clínica (pero vulnerable) sugieren el mérito de investigar la rigidez cerebral, entendida como una dinámica cerebral menos compleja, como un marcador de riesgo potencial para problemas de salud mental”, concluyen los autores de este estudio.

Referencia bibliográfica: 
Sonsoles Alonso Martínez, Jan-Bernard C Marsman, Morten L Kringelbach , Gustavo Deco, Gert J Ter Horst  (2020), “Reduced Spatiotemporal Brain Dynamics Are Associated With Increased Depressive Symptoms After a Relationship Breakup“, NeuroImage Clinical, 26 de mayo, edición avanzada en línea, DOI: 10.1016/j.nicl.2020.102299.

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