El número total de cines ha bajado fruto de la concentración en grandes multisalas

Las personas que fueron al cine en Cataluña el año 2013, la mitad que el 2001

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El número de espectadores que fueron al cine en Cataluña en 2013 registra la peor cifra de los últimos quince años, y supone la mitad de las personas que visitaron las salas cinematográficas en 2001, según el estudio ” L’exhibició cinematogràfica a Catalunya 2012-2013“, publicado recientemente por el Observatorio de la Producción Audiovisual (OPA) del Departamento de Comunicación de la UPF.

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UPF / El estudio, que ha sido elaborado por el colaborador de la OPA Sergi Boixader, licenciado en Comunicación Audiovisual por la UPF, y máster en Periodismo y medios de Comunicación de la UPF-IDEC, ha venido precedido por un segundo trabajo del mismo autor titulado ” La producció de cinema a Catalunya 2012-2013“, con el objetivo de evaluar la trayectoria del sector en nuestro país a lo largo del tiempo.

Ambos estudios dan continuidad al análisis sobre este segmento de la industria que la OPA viene realizando periódicamente, basados en datos facilitados por el Instituto de Empresas Culturales de Cataluña del gobierno catalán, y completado con altas fuentes complementarias para las comparaciones con otros países.

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Descenso en la recaudación
La recaudación en las taquillas ha bajado un 15% el 2013 respecto al año anterior

Aparte del descenso de espectadores de las salas de cine, el estudio se hace eco de que la recaudación en las taquillas ha bajado un 15% el 2013 respecto al año anterior, lo que ha supuesto un descenso de 20 millones de euros en la recaudación, unas cifras que nos devuelven a los valores de antes de 1999.
A pesar de este descenso, Cataluña se encontraría entre los diez primeros países europeos con más entradas vendidas por habitante, y el número de pantallas activas del país se mantiene estable, a pesar de que el número total de cines haya bajado fruto de la concentración en grandes multisalas.

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Desigualdad entre el cine en castellano y en catalán

Los diez filmes catalanes más taquilleros sólo supusieron un 5% del total de la recaudación de cine del 2013

El trabajo también refleja que durante el periodo estudiado, el castellano fue la lengua hegemónica de las películas exhibidas en Cataluña, ya que un 95% de los filmes en 2012 y un 93% en 2013 fueron en esta lengua. La diferencia a favor de los filmes en castellano se acentúa aún más si se tienen en cuenta globalmente el número de proyecciones, de espectadores y de recaudación.

Por otra parte, en 2013 hubo casi la mitad de espectadores de cine en catalán que en 2012, y la recaudación de las películas catalanas el 2013 bajó un 40% respecto el 2012. Este descenso se debe principalmente a la disminución del número de espectadores y a la ausencia de un gran éxito en taquilla: los diez filmes catalanes más taquilleros sólo supusieron un 5% del total de la recaudación de cine del 2013.

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Las producciones hechas en Cataluña se mantienen

Según otro estudio publicado por la OPA, “La producción de cine en Cataluña 2012-2013”, y situados todavía en el ámbito lingüístico, el castellano también ha ido ganando terreno al catalán como lengua de producción, ya que más de la mitad de las producciones de Cataluña se ruedan en castellano y menos de un tercio, en catalán.

El número total de producciones en Cataluña el 2013 se mantuvo estable, en niveles similares a los del 2007

Sin embargo, en términos generales, el número total de producciones en Cataluña el 2013 se mantuvo estable, en niveles similares a los del 2007, un volumen de producción que la situó por delante de países con más población, como Holanda y Bélgica. En seis años, el género documental duplicó el número de proyectos, y se situó en el 41% del total de la producción catalana de 2013, mientras que el número de producciones de ficción se mantuvo.

Otros aspectos relacionados con la producción que se desprenden del estudio son que en siete de cada diez películas, las empresas catalanas asumieron más de la mitad del coste del filme; más del 80% de las productoras catalanas activas sólo trabajaron en un film por año; más del 60% de los largometrajes se llevaron a cabo entre dos o más productoras, y que los documentales tuvieron, de promedio, un presupuesto diez veces inferior al de las ficciones.