El comercio electrónico es débil entre los países europeos

En España, durante 2015 un 57 % por ciento de personas que compran en Internet adquirió productos en otro país de la UE

El cuadro de indicadores de consumo 2015 de la UE muestra el potencial no aprovechado del comercio electrónico

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Un reciente informe europeo señala que el comercio electrónico transfronterizo está poco desarrollado en Europa. La confianza del consumidor, las restricciones territoriales o la discriminación de precio siguen siendo importantes obstáculos para comprar en otro país. Así,  el 61 % de los consumidores se siente más seguro comprando en línea dentro de su propio país que en otro país de la UE (38 %).

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La edición de 2015 del cuadro de indicadores de consumo se centra en las condiciones de los consumidores en el Mercado Único Digital, señalando que el comercio electrónico transfronterizo sigue siendo un mercado poco desarrollado en Europa. En lo que respecta a España, durante 2015 un 57 % por ciento de las personas que compran en Internet adquirió productos en otro país de la UE. Los países preferidos para hacer compras transfronterizas son Reino Unido, Francia y Alemania.

Los países preferidos para hacer compras transfronterizas son Reino Unido, Francia y Alemania

En el marco del Mercado Único Digital la Comisión presentará una propuesta antes de finales de año para facilitar el comercio electrónico transfronterizo, en la que figurarán normas de la UE armonizadas en materia de contratos y protección de los consumidores para las compras en línea.

Věra Jourová, Comisaria de Justicia, Consumidores e Igualdad de Género, ha afirmado: «El cuadro de indicadores de consumo de 2015 confirma que los consumidores siguen sin confiar plenamente en el comercio electrónico transfronterizo. Una de las prioridades de la Comisión Juncker es completar el Mercado Único Digital y liberar todo su potencial. Este es el motivo por el que tenemos que suprimir los obstáculos que aún se oponen al comercio electrónico transfronterizo. A finales de año, tengo previsto proponer nuevas normas que ofrezcan un mejor acceso de los consumidores y las empresas a los bienes y servicios digitales en toda Europa».

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Principales conclusiones 
  • Los consumidores cuando compran en otro país se enfrentan aún  a numerosos problemas, en particular, a preocupaciones sobre la entrega y la conformidad de los productos. Por otra parte, los consumidores siguen enfrentándose a restricciones o discriminación de precios debido a su país de residencia en las transacciones transfronterizas. Estas cuestiones también representan la mayor parte de las denuncias sobre el comercio electrónico transfronterizo recibidas por los Centros Europeos del Consumidor.
  • Es necesario aumentar la concienciación sobre los derechos de los consumidores. La sensibilización de los consumidores y de los minoristas acerca de algunos de los principales derechos de los consumidores garantizados por la legislación de la UE sigue siendo limitada. Solo el 9 % de los consumidores han podido responder correctamente cuando se les pregunta acerca de sus derechos, con los niveles más bajos de conocimiento entre los jóvenes.

Una cuarta parte de todos los consumidores que experimentan problemas no se quejan

  • El desarrollo de medios de resolución alternativa de litigios (RAL) promete una reparación más efectiva de los consumidores. Una cuarta parte de todos los consumidores que experimentan problemas no se quejan. La mayoría de los consumidores que no tomaron ninguna medida frente a un problema, actuaron así desalentados por las dificultades percibidas (por ejemplo, por la baja probabilidad de éxito, la falta de información, la duración del procedimiento). La satisfacción con la tramitación de las reclamaciones es mayor entre los consumidores que presentaron una denuncia ante los órganos de resolución alternativa de litigios, aunque el uso y el conocimiento de estos organismos son aún relativamente bajos.
  • La confianza en la seguridad de los productos se ha mantenido relativamente estable a lo largo de los años, con opiniones más positivas entre los minoristas que los consumidores (el 69 % de los consumidores y el 75 % de los minoristas están de acuerdo en que la mayoría de los productos no alimentarios en el mercado son seguros). En general, la confianza en la seguridad de los productos es mayor en los países europeos del norte y oeste.

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