El debut de Bob Dylan hace sesenta años

Dylan en un concierto en Toronto, Canadá en 1978. / Foto publicada originalmente en Flickr como Bob Dylan. Autor: Jean-Luc

Hace sesenta años que Bob Dylan realizó su primera actuación musical en público. Cantautor, poeta, activista y (cuestionado) Premio Nobel de Literatura en 2016. Conocido también como «el cantante que gime» por su tono de voz, hoy en día, con 80 años, sigue musicalmente activo y sus composiciones se han convertido en auténticos clásicos.

 

CV / Fue en el barrio de Greenwich Village en lo que podríamos llamar el casco viejo de Manhattan, y su barrio bohemio también, famoso por ser residencia y lugar de correrías de famosos intelectuales norteamericanos, como John Dos Passos, John Reed, Emma Goldman o Eugene O’Neill. La actuación de Dylan tuvo lugar en un espacio dedicado a la música entonces alternativa, también un antro o un cuchitril, en opinión de otros: el Gelde’s Folk City. De allí saltó a la fama mundial.

Robert Allen Zimmerman nació en Dultuh (Minnesota, EEUU), el 24 de mayo de 1941, en una familia de descendientes de judíos rusos y lituanos. Su afición por la música ya se manifestó en el instituto, donde formo parte de la banda. Se educó musicalmente en el Country, el Blues y el Rock & Roll, que escuchaba ávidamente por la radio. En 1959 se matriculó en la Universidad de Minneapolis, pero solo estuvo un año.

Fascinado por la poesía y la narrativa de la generación Beat, tomó como nombre artístico Bob Dylan, en homenaje al poeta Dylan Thomas, considerado el padre de la generación Beat

En mayo de 1961 se trasladó a Nueva York, con la esperanza de poder conocer a su ídolo, el cantante folk Woody Guthrie, por entonces gravemente enfermo, decidido –según afirma autobiográficamente- a convertirse en su más aventajado discípulo. Igualmente fascinado por la poesía y la narrativa de la generación Beat –Allen Ginsberg, Jack Kerouac, William S. Burroughs, Gregory Corso…- tomó como nombre artístico Bob Dylan, en homenaje al poeta Dylan Thomas, considerado el padre de la generación Beat.

A principios de los años sesenta del siglo XX, la cultura neovictoriana bajo cuyos sillares se habían edificado los Estados Unidos estaba entrando en barrena. Estaba empezando la década de los Hippies, del activismo político estudiantil, los movimientos contra la segregación racial y contra la guerra del Vietnam. Además, acababa de acceder a la presidencia un joven John F. Kennedy que, en cierto modo, incorporaba cierta parte de esta mentalidad alternativa, como mínimo en contraposición con su antecesor, Dwight D. Eisenhower, el héroe de la II Guerra Mundial, que representaba todo lo contrario.

Fueron los años de Jim Morrison, Janis Joplin, The Mamas & the Papas, Joan Baez, Leonard Cohen… y de Bob Dylan, que se convirtió en la más genuina representación de todo este movimiento, les sobrevivió a todos y alcanzó la fama mundial. Siempre se discutió, y se seguirá discutiendo, si realmente creyó en el mensaje que predicaba con sus canciones, o si fue un simple aprovechado que buscó fortuna y la encontró, sujeto a estrictos intereses y conveniencias comerciales. Pocos años después, a mediados de los sesenta, un accidente de motocicleta lo mantuvo fuera de los escenarios una temporada…

Siempre se discutió, y se seguirá discutiendo, si realmente creyó en el mensaje que predicaba con sus canciones, o si fue un simple aprovechado que buscó fortuna y la encontró

Cuando reapareció, lo hizo substituyendo su guitarra acústica y su armónica, por una guitarra eléctrica y una banda de rock por todo lo alto. Muchos dijeron que había traicionado sus orígenes y que se había vendido a las industrias discográficas, pero sus discos se siguieron vendiendo como rosquillas por todo el mundo. Ya en los años ochenta, aseguró haber pasado por una experiencia mística y haber visto a Dios; fue su “Slow train comming”, toda una exaltación de mesianismo milenarista que, en buena medida, ya se había manifestado en sus años más activistas y contraculturales.

En el 2016 la Academia sueca le concedió el Premio Nobel de Literatura, un galardón que fue muy cuestionado, sin que falten razones para ello. En cualquier caso, siempre nos quedarán sus Blowi’n in the wind, Girl of north country, The times are a-changing, Mr, Tambourine Man, Whith God on our side, When the sip comes in… Y tantas otras.

 

 

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

Lunes, 20 de septiembre de 451

El rey huno Atila era derrotado por primera vez en la batalla de los Campos Cataláunicos, por una coalición de romanos y godos liderada por el general romano Aecio, conocido como «el último romano», que poco después fue asesinado por orden del emperador Valentiniano III.

Martes, 21 de septiembre de 1903

Se proyectaba en los cines norteamericanos el que se conoce como el primer western de la historia: “Kit Carson”, de 21 minutos de duración.

Miércoles, 22 de septiembre de 1812

En España, las Cortes de Cádiz otorgaban al general británico Arthur Wellesley, duque de Wellington, el mando supremo de los ejércitos españoles en la guerra contra Napoleón.

Jueves, 23 de septiembre de 1338

Batalla naval de Arnemuiden, entre las flotas francesa e inglesa en el marco de la Guerra de los Cien años, y la primera en que se utilizó la artillería.

Viernes, 24 de septiembre de 1789

Se creaba en los Estados Unidos la primera oficina de correos.

Sábado, 25 de septiembre de 1906

El ingeniero español Leonardo Torres Quevedo mostraba públicamente su invento del telekino, en el puerto de Bilbao. Es el primer invento de control remoto con mando a distancia de que se tiene noticia.

Domingo, 26 de septiembre de 1961

En el Gelde’r Folk City, un espacio para actuaciones musicales situado en el Greenwich Village, el barrio bohemio del viejo de Manhattan (Nueva York), hacía su debut en público el cantante Bob Dylan. Sesenta años después, sigue musicalmente activo.

1 Comentario

  1. I am glad you published an article about Bob Dylan.
    Afterall his songs made a lot of people aware of what happens in this world

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí