La bioética ayuda a los profesionales asistenciales a la toma de decisiones ya realizar las diferentes acciones de forma que cada usuario se sienta respetado como persona / Imagen: Clínic

Aspectos bioéticos del diagnóstico de la enfermedad mental

.

Generalmente, una persona que tiene un padecimiento y que no sabe qué le está pasando experimenta un alivio cuando recibe finalmente un diagnóstico, porque permite ponerle nombre al sufrimiento y permite buscar soluciones. Desgraciadamente, sin embargo, en ocasiones el diagnóstico se vuelve una etiqueta que contribuye a un proceso de estigmatización de la persona, con repercusiones negativas en diferentes ámbitos. Este es el caso de las enfermedades mentales.

.

Hospital Clínic / Recientemente, la sala de actos Farreras Valentí del hospital se llenó hasta la bandera de asistentes a la conferencia que, bajo el título “Cómo afrontar el diagnóstico de enfermedad mental: aspectos bioéticos“, ofrecieron dentro del ciclo Fòrum Salut Clínic la Dra. Rosa Catalán, psiquiatra y miembro del Comité de Ética Asistencial del Hospital Clínic, y el Dr. Rafael Penadès, psicólogo y miembro del Comité de Calidad y Seguridad en Salud Mental, ambos pertenecientes al servicio de Psiquiatría y Psicología del Instituto Clínic de Neurociencias (ICN).

Juicios de valor y actitudes negativas se pueden dar tanto en lo social como en el más personal, incluyendo incluso a la familia y los amigos

Para los conferenciantes, la enfermedad mental no es la persona, y por tanto no la define; pero, a menudo, el hecho de tener una enfermedad mental provoca juicios de valor y actitudes negativas que responden más al estereotipo creado alrededor de la enfermedad que a las características de la persona en concreto. Además, y de forma sorprendente, estos juicios de valor y actitudes negativas se pueden dar en cualquier ámbito de la persona que tiene la enfermedad, tanto en lo social como en el más personal, incluyendo incluso a la familia y los amigos.

Las enfermedades mentales siempre generan dificultades a la hora de establecer la función del usuario en la toma de decisiones terapéuticas y psicosociales, y los profesionales asistenciales tampoco están libres de sesgos, los cuales pueden influir en la manera en que se presta la actividad asistencial.

¿Qué hay de verdad en las informaciones estereotipadas sobre las enfermedades mentales? ¿Cómo se pueden identificar y eliminar estas actitudes sesgadas? ¿Qué responsabilidad tienen los familiares, los amigos, los profesionales de la salud en este proceso de estigmatización? Muchas de estas preguntas no tienen respuesta desde las ciencias clínicas y biomédicas, pero posiblemente sí la pueden tener desde la bioética, la cual, sin dar ninguna solución de forma preestablecida, ayuda a los profesionales asistenciales a la toma de decisiones ya realizar las diferentes acciones de forma que cada usuario se sienta respetado como persona.

.

.