El fusilamiento de Torrijos y la traición de Viriato

El lienzo representa el fusilamiento del general Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga / Wikimedia

Inmortalizado por el cuadro de Antonio Gisbert (1888) que se exhibe en el Museo del Prado, el fusilamiento del general Torrijos y sus 48 compañeros de armas en las playas de Málaga el 11 de diciembre de 1831, representa un icono de la lucha por las libertades en España. Pese a ello, Torrijos es una figura conocida entre el gran público solo por su fusilamiento; como a tantos otros de su misma época: como Riego, van Halen, Lacy, Mariana Pineda…

 

CV / José María Torrijos y Uriarte (Madrid 1791), fue un militar español de convicciones liberales que empezó combatiendo a los franceses en la Guerra de la Independencia (1808-1814). Tras la vuelta de Fernando VII y la restauración del absolutismo, participó en varias conspiraciones con el objetivo de restablecer la constitución de 1812, lo cual le llevó a sufrir prisión. Apoyó decididamente el pronunciamiento de Riego y, tras la invasión de los cien mil hijos de San Luis y el restablecimiento, una vez más, del absolutismo, se refugió en Inglaterra, donde pobremente vivió de una pensión que le adjudicó el Duque de Wellington –entonces primer ministro británico- y de sus escritos, destacando la traducción del francés al español de las Memorias de Napoleón.

En Inglaterra se mantuvo en los círculos de exiliados liberales «exaltados», convirtiéndose en su máximo dirigente, frente a los más moderados de Espoz y Mina

En Inglaterra se mantuvo en los círculos de exiliados liberales «exaltados», convirtiéndose en su máximo dirigente, frente a los más moderados de Espoz y Mina. En 1830 se trasladó a Gibraltar, para acabar de coordinar desde allí la revolución que estaba planeando. La ideó a la manera de Riego, desembarcando en su caso en Málaga, convencido de que surgirían entonces distintos pronunciamientos por toda España que llevarían al triunfo de la revolución.

Es posible que antepusiera su voluntarismo a una realidad que era mucho más compleja. Algunas de sus intentonas fueron abortadas, como la que llevó a Mariana Pineda a la muerte. El tiempo apremiaba y quizás por esto prefirió creer a un misterioso personaje con el seudónimo de Viriato, con cual trabó correspondencia, que a los avisos de la junta liberal de Málaga, que no veía todavía la situación madura para la insurrección.

El caso es que el tal Viriato no era otro que el gobernador de Málaga, Vicente González Moreno, en connivencia con el capitán general de Andalucía, ambos redomados absolutistas, que tenían ganas de echarle en guante a Torrijos y, con este fin, se inventaron a un tocayo del legendario pastor lusitano. Viriato informaba a Torrijos del descontento entre la población y de la insatisfacción entre las guarniciones, asegurando que cualquier pronunciamiento sería seguido en Málaga con entusiasmo por la tropa y la oficialidad. Y Torrijos mordió el anzuelo.

El 30 de noviembre de 1831 Torrijos embarcó de Gibraltar hacia Málaga con sesenta voluntarios. Cuarenta horas después eran interceptados por el buque de guerra Neptuno

El 30 de noviembre de 1831 Torrijos embarcó de Gibraltar hacia Málaga con sesenta voluntarios. Cuarenta horas después eran interceptados por el buque de guerra Neptuno, que abrió fuego y forzó al cuerpo expedicionario a desembarcar en la playa del Charcón, donde les estaban esperando tropas absolutistas. El grupo emprendió entonces la retirada hacia la sierra de Mijas hasta que, rodeados y tras un intercambio de disparos, Torrijos se rindió. Los prisioneros fueron conducidos al convento de los carmelitas descalzos de San Andrés, donde pasaron sus últimas horas. A las once y media de la mañana del día siguiente, 11 de diciembre, sin juicio previo alguno, los 49 supervivientes del grupo fueron fusilados en la playa de San Andrés. Es muy probable que Torrijos nunca supiera quién estaba en realidad detrás de Viriato.

El rey felón moría dos años después y empezaba la primera guerra carlista. La regente María Cristina le concedió póstumamente en 1837 a Torrijos el título de conde de Torrijos que recayó en su esposa viuda, Luisa Sáenz de Viniegra, persona culta que dedicó el resto de su vida a reivindicar la figura de su esposo y escribió su biografía.

 

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Lunes, 7 de diciembre de 1941

En las islas Hawai, la armada imperial japonesa ataca por sorpresa la base militar norteamericana de Pearl Harbor. Los Estados Unidos entraban en la II Guerra Mundial.

Martes, 8 de diciembre de 1980

El ex Beatle John Lennon era asesinado en Nueva York, junto a su casa en el Central Park, por un perturbado, Mark Chapman.

Miércoles, 9 de diciembre de 1991

La Unión Soviética se autodisolvía oficialmente.

Jueves, 10 de diciembre de 1898

Se firmaba el Tratado de París. Tras haber sido derrotada militarmente, España cedía a los Estados Unidos los restos de su imperio colonial: Cuba, Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam.

Viernes, 11 de diciembre de 1831

En la playa de San Andrés, cerca de Málaga, el general Torrijos y sus 48 voluntarios liberales eran fusilados sin juicio previo por orden de Fernando VII. Habían desembarcado el 2 de diciembre, provenientes de Gibraltar, para encabezar una insurrección que restableciera la constitución liberal de 1812.

Sábado, 12 de diciembre de 1900

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Domingo, 13 de diciembre de 1204

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