En su conjunto el trabajo supone un gran avance que permitirá descifrar el código que controla la expresión génica

Aprender a interpretar el control génico

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Fuente: SYSCOL / Científicos del Instituto Karolinska de Suecia han logrado ampliar el conocimiento que se posee sobre los mecanismos de regulación de los genes humanos. En su estudio identificaron las secuencias de ADN que se unen a más de cuatrocientas proteínas que controlan la expresión génica.

Imagen: Cordis

El genoma humano se secuenció al completo en el año 2000, un conocimiento del que se esperaba extraer avances rápidos en medicina como fármacos innovadores y herramientas predictivas que identificasen a aquellos con un riesgo mayor de contraer una enfermedad. Pero la realidad distó mucho de las expectativas.

«El genoma es como un libro escrito en otro idioma; conocemos las letras pero no entendemos por qué un genoma humano crea un humano y el del ratón un ratón», confesó el profesor Jussi Taipale, del Departamento de Biociencias y Nutrición del Instituto Karolinska y director del estudio. «La razón por la que hay quien posee un riesgo mayor de padecer enfermedades comunes como las cardiopatías o el cáncer es aún más misteriosa.»

Además, los científicos al cargo del estudio compararon las especificidades de los puntos de unión de los factores de transcripción en humanos con las del ratón. Sorprendentemente no se descubrió diferencia alguna. Estos resultados sugieren que la maquinaria básica de expresión génica es similar en humanos y ratones y que las divergencias en el tamaño y la forma no surgen de diferencias en las proteínas que rigen los factores de transcripción, sino de la presencia o ausencia de secuencias específicas que se unen a ellas.

«En su conjunto el trabajo supone un gran avance que permitirá descifrar el código que controla la expresión génica y proporciona un recurso de valor incalculable para conocer con mayor detalle la función del genoma humano al completo», explicó el profesor Taipale. «El consiguiente aumento de la capacidad de interpretación del genoma permitirá además mejorar la capacidad de convertir la información cada vez más abundante que se posee sobre el genoma en resultados médicos.»

El proyecto recibió el apoyo del Centro de Biociencias del Instituto Karolinska, la Fundación Knut y Alice Wallenberg, el Consejo Sueco de Investigación, el Laboratorio de Ciencia para la Vida (SciLifeLab), la Fundación Sueca contra el Cáncer, la beca avanzada del CEI GROWTHCONTROL y el proyecto SYSCOL, financiado mediante el Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea.