El artículo se publica en la revista ‘PLoS One’

¿Quién fue el misterioso ‘hombre del Ciervo Rojo’?

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SINC / Los restos fósiles de cinco humanos diferentes recogidos en el suroeste de China son un nuevo misterio para los paleoantropólogos. Según la datación publicada en la revista PLoS One, tienen entre 14.500 y 11.500 años, por lo que coincidieron con el Homo sapiens. Sin embargo, algunos de sus rasgos son muy primitivos, parecidos a los de humanos mucho más antiguos.

Reproducción virtual del posible aspecto del 'hombre del Ciervo Rojo'. Imagen: Peter Schouten

Sus descubridores, liderados por Darren Curnoe, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, lo han bautizado ‘hombre del Ciervo Rojo’, recordando el nombre de una de las cuevas donde encontraron los restos y porque, probablemente, se alimentaban de estos animales.

Los científicos se han aventurado a sugerir que podría tratarse de una especie hasta ahora desconocida que sobrevivió hasta el final de la Edad de Hielo, hace unos 11.000 años. La segunda hipótesis que plantean, menos arriesgada, es que estos humanos procedían de África, pero no interaccionaron genéticamente con el hombre moderno porque emigraron antes que el resto.

En el este asiático, los restos fósiles son escasos, lo que dificulta el trazo de la evolución humana durante la parte final del Pleistoceno en esa región.

Para este estudio se han comparado esqueletos parciales de dos yacimientos cercanos.  Por un lado, se estudió el esqueleto parcial de una cueva cercana al pueblo de Longlin, en la región de Guangxi, que se recuperó en el 1979 y se empezó a investigar en 2009. Por otro, se utilizó material de la excavación realizada en el año 1989 en la cueva relativamente vecina de Maludong (Cueva del Ciervo Rojo en chino), cerca de Mengzi, en la provincia de Yunnan, que ya se habían analizado un año antes.

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Información en los huesos

La comparación entre los cráneos y los dientes de los restos fósiles recogidos en Longlin y Maludong muestran similitud entre ellos, por lo que los científicos deducen que son de la misma especie. Lo sorprendente es que tienen a la vez rasgos de hombre arcaico y moderno.

Los escáneres muestran como los lóbulos parietales tienen características arcaicas, en comparación con sus cavidades cerebrales, que muestran que tenían lóbulos frontales parecidos al de los humanos actuales.

Otras de sus características son cavidades cerebrales redondeadas con prominentes arcos de las cejas. Los huesos de sus cráneos eran gruesos, con unos rasgos faciales cortos y planos, aunque de nariz amplia. Las mandíbulas salían hacia fuera, pero no tenían la barbilla de los seres humanos actuales.