La moderación de la inflación ha descansado en los productos energéticos, la alimentación no elaborada y en los servicios.

El IPC aumenta un 0,7% en marzo y la tasa interanual baja una décima hasta el 1,9%

.

Si se excluyen los elementos más volátiles del IPC -alimentos no elaborados y productos energéticos- la denominada inflación subyacente se mantiene en el 1,2%, con lo que a lo largo del primer trimestre este indicador de la inflación estructural se ha reducido en tres décimas. La estabilidad de marzo se ha debido a que la evolución alcista de los Bienes Industriales no Energéticos se ha compensado íntegramente con la moderación de servicios y alimentación elaborada.

Imagen: lamoncloa.es

El INE ha publicado también el IPC armonizado (IPCA) del mes de marzo cuya tasa anual se ha situado en el 1,8%, una décima por debajo de la registrada el mes anterior. Esta tasa coincide con el indicador adelantado del IPCA publicado el 29 de marzo. Comparando con la tasa anual estimada para el conjunto de la Unión Monetaria, el diferencial a favor de España se mantendría en ocho décimas.

En términos intermensuales, la subida del IPC en marzo se explica, fundamentalmente, por el aumento de combustibles y carburantes (2,8%), por el de los bienes industriales no energéticos (1,2%) y el de los servicios (0,2%).

Respecto a un año antes, todos los grandes grupos especiales se moderan con excepción de los industriales no energéticos, (que aumentan su tasa anual en 2 décimas, hasta el 0,3% de marzo). La principal moderación se produce en alimentos sin elaboración, que disminuyen su tasa interanual desde el 1,8% de febrero hasta el 1,4% de marzo, y en productos energéticos, cuya tasa anual baja cuatro décimas, hasta el 7,5%. La inflación en servicios baja una décima (hasta el 1,2%), el mismo descenso que la alimentación elaborada (2,7%).

Cabe destacar la favorable evolución del sector servicios, que en lo que va de año han reducido su tasa de inflación en medio punto, hasta el 1,2% de marzo, y en un punto desde abril de 2011.
Por todo ello, la valoración del IPC del marzo sigue siendo positiva. La inflación se reduce una décima y continúa dentro de la banda objetivo del BCE. Se mantiene la inflación subyacente y el diferencial de inflación a favor de España respecto de sus socios de la eurozona, con la incidencia positiva que ello tiene sobre la competitividad de nuestra economía.