El juicio del mono. Darwinismo vs creacionismo

Inicio del juicio el 10 de julio de 1925 / Wikimedia

Dayton era, y sigue siendo en la actualidad, una pequeña población del condado de Rhea, en el Estado de Tennessee. En 1925 tenía poco más de mil setecientos habitantes –unos siete mil en la actualidad. El 10 de julio de 1925 entró en la historia por el “Scopes Monkey Trial”, el «Estado» de Tennessee contra John Scopes, profesor de Educación Física de la escuela de Secundaria de la localidad, bajo la acusación de haber explicado a sus alumnos la teoría de la evolución de Darwin. Lo que no es tan conocido es que, en realidad, se trató de una trampa urdida para que los sectores más reaccionarios cayeran en ella y mordieran el anzuelo, como efectivamente hicieron.

 

CV / En Tennessee regía desde aquel mismo año la conocida como ‘Ley Butler’ –Butler Act-. John Washington Butler (1875-1952) era un granjero fanático y admirador de William Jennings Bryan, un político del partido demócrata, populista y de fanática adscripción presbiteriana, furibundamente opuesto a la teoría de la evolución de las especies de Darwin, cuya aplicación práctica consideraba de perniciosos efectos sociales. Fue candidato a la presidencia y llegó a secretario de estado entre 1913 y 1915, bajo la presidencia de Wodrow Wilson.

En Tennessee regía desde aquel mismo año la conocida como ‘Ley Butler’ –Butler Act-

Butler, por su parte, sin llegar tan lejos y a nivel más aldeano, consiguió ser elegido miembro de la cámara de representantes de Tennessee, consiguiendo en 1925 que se aprobara una ley para “que se prohibiera la enseñanza de cualquier teoría que niegue la historia de la Divina Creación del hombre tal como se encuentra explicada en la Biblia, y reemplazarla por la enseñanza de que el hombre desciende de un orden de animales inferiores”. Así pues, la retrógrada ley se había aprobado aquel mismo año a instancias del ínclito John W. Butler. A su vez, la ACLU –American Civil Liberties Union- aseguró públicamente que defendería a todo aquel que fuera acusado y procesado por enseñar la teoría de la evolución de Darwin.

Si explicaban según el libro oficial del temario, vulneraban la Butler Act, si explicaban el creacionismo bíblico, estaban transgrediendo el currículo oficial y también, por lo tanto, delinquiendo

Pero el «bueno» de Butler se olvidó en su ley de los decretos, es decir, de los libros de texto. O sea, que el propio estado de Tennessee exigía a los profesores que utilizaran como libro de texto de obligado seguimiento ‘Biología Cívica’ (John Hunter, 1914), que se posicionaba claramente a favor del darwinismo. Con ello resultaba que, hicieran lo que hicieran, los profesores iban a cometer inevitablemente una ilegalidad. Si explicaban según el libro oficial del temario, vulneraban la Butler Act, si explicaban el creacionismo bíblico, estaban transgrediendo el currículo oficial y también, por lo tanto, delinquiendo.

Uno de los potentados del lugar era George Rappleyea, propietario de las minas de carbón y darwinista, que observó esta contradicción legal y decidió tomar cartas del asunto.  Tras abordar la cuestión con otros empresarios locales, les convenció de que si se iniciaba un proceso contra algún profesor por explicar la teoría de la evolución, la publicidad que generaría tal juicio sería positiva para Dayton, convencido de que una ley ramplona no podría triunfar sobre las leyes federales, y todo esto situaría a Dayton en el mapa, como el Waterloo de los creacionistas. John Scopes era profesor de Educación Física, entrenador del equipo de fútbol (americano) local y amigo de Rappleyea, que le convenció para que se prestara a ser la víctima propiciatoria.

John Scopes en 1925 / Wikimedia

Rappleyea se las arregó para que Scopes, que tenía por entonces 24 años de edad, substituyera al director del centro, en algunas clases de Ciencias Naturales, con el acuerdo previo de que explicara la teoría de la evolución. Luego se intentaría convencer a algunos alumnos para que denunciaran al profesor, y la estupidez y el fanatismo harían el resto. Y así fue como se inició el montaje para desenmascarar a los ultramontanos. Efectivamente, algunos alumnos denunciaron a Scopes y el estado de Tennessee se personó llevándolo a juicio bajo la acusación de haber vulnerado la Butler Act.

Durante el juicio, Scopes adoptó una calculada actitud de ambigüedad, afirmando que no recordaba exactamente si había explicado o no la teoría de la evolución, pero asegurando que se había remitido a lo prescrito en el libro de texto. Y afirmó al conocer la acusación, que “si ustedes pueden demostrar que yo he enseñado evolución, entonces estoy dispuesto a ir a juicio”. Así lo testificaron tres alumnos, a instancias del propio Scopes, durante la vista del juicio.  Se dio también la circunstancia que el juez del caso, John T. Raulston, era un reaccionario y furibundo antievolucionista, y que aceleró las deliberaciones del jurado, prácticamente conminando a sus miembros que declararan culpable a Scopes. La defensa de Scopes corrió a cargo de un destacado abogado aportado por la ACLU, Clarence Darrow. El fiscal pedía pena de prisión, pero la polémica que surgió en todos los EEUU sugirió a Su Señoría, tal vez para evitarse problemas ante el cariz que estaban tomando las cosas, dejarlo en una declaración de culpabilidad y una multa simbólica. Pero para la Butler Act tuvo igualmente el mismo efecto que una estocada mortal.

La Butler Act siguió vigente en Tennessee hasta 1967, pero nunca más se enjuició a nadie por explicar el darwinismo

Scopes siguió como docente durante toda su vida. Falleció en 1970, a los 70 años de edad, y fue enterrado en Luisiana según el rito católico. La Butler Act siguió vigente en Tennessee hasta 1967, pero nunca más se enjuició a nadie por explicar el darwinismo. Bueno, tampoco esto es del todo cierto, porque habiéndolos como los hay que nunca cejan en su fanatismo, muchos poderes y congregaciones locales, haciendo de su capa un sayo, se conjuraron aprovechándose de la autonomía curricular de los centros educativos, poniendo directores afines a su ideario, que a su vez ponían a docentes igualmente adeptos a él, y siguieron a lo suyo a lo suyo. Es decir, no explicando la teoría de la evolución, sino presuntas alternativas, como fue el caso de la teoría del diseño inteligente.

En 1977 tuvo lugar, esta vez en la Corte Federal de los Estados Unidos, un juicio en el sentido inverso al de Scope: ‘Tamy Kitzmiller y otros contra el distrito escolar de Dover y otros’. Resultó que en varios distritos escolares de los EEUU, las autoridades y las congregaciones locales exigían la explicación de la teoría del diseño inteligente como una alternativa científica al darwinismo y como explicación del origen de la vida…

La sentencia declaró inconstitucional enseñar el diseño inteligente como una alternativa a la evolución en un aula de ciencias de una escuela pública. Y así es hasta hoy en día, aunque muchos no cejan

La Corte Federal admitió que el diseño inteligente es una forma de creacionismo y que, por lo tanto, violaba la «Establishment Clause de la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos».  En definitiva, que una cosa es la ciencia y otra las creencias religiosas, y que el diseño inteligente es una visión religiosa, un mero remedo del creacionismo y no una teoría científica. A cada cual lo suyo. La sentencia declaró inconstitucional enseñar el diseño inteligente como una alternativa a la evolución en un aula de ciencias de una escuela pública. Y así es hasta hoy en día, aunque muchos no cejan. Y es que los hay de una reciedumbre moral inasequible al desaliento.

 

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

Lunes, 4 de julio de 1776

En Filadelfia (Pensilvania), los representantes de las trece colonias inglesas en la costa atlántica de Norteamérica, aprueban la declaración de independencia, redactada por Thomas Jefferson. Se iniciaba la guerra que llevaría a la creación de los Estados Unidos en 1783.

Martes, 5 de julio de 1687

En Inglaterra, Isaac Newton publicaba su obra 3Philosophiae naturalis principia mathematica’.

Miércoles, 6 de julio de 1535

En la Torre de Londres, era ejecutado por orden del rey Enrique VIII el excanciller e intelectual renacentista Tomás Moro.

Jueves, 7 de julio de 1973

Fallecía en Núremberg el filósofo y sociólogo Mark Horkheimer (n. 1895), uno de los más destacados representantes de la Escuela de Frankfurt.

Viernes, 8 de julio de 1695

Fallecía en La Haya (Holanda) Christian Huygens (n. 1629), matemático, físico y astrónomo que se opuso a la teoría de la naturaleza corpuscular de la luz postulada por Newton, proponiendo a su vez otra de consideraba la luz de naturaleza ondulatoria.

Sábado, 9 de julio de 1922

El nadador norteamericano de origen austríaco, John Weismüller, registraba una marca de 58,6 segundos en los 100m libres. Se convertía así en el primero en rebajar la barrera psicológica del minuto. Posteriormente se convirtió en campeón olímpico y en actor de cine encarnando al personaje de Tarzán.

Domingo, 10 de julio de 1925

Comenzaba el Dayton (Tennessee, EEUU), el conocido como el Juicio del Mono, con motivo de la acusación del Estado de Tennessee contra el profesor John T. Scopes (1900-1970), por explicar a sus alumnos la teoría de la evolución de Darwin.

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