El marqués de Condorcet

Retrato de Nicolas de Condorcet (1743-1794) / Wikimedia

El 17 de septiembre de 1743 nacía en Ribemont, (Aisne, Francia), Marie-Jean-Antoine-Nicholas de Caritat, marqués de Condorcet, eminente matemático y filósofo, político, historiador, escritor, filántropo y una de las mentes más destacadas de la Ilustración.

 

CV / Alguien tan poco dado al elogio como Voltaire, lo llamó «filósofo universal» por la amplitud de sus conocimientos en los más distintos campos, en los cuales trabajó e investigó siempre con el máximo rigor y honestidad intelectuales. Otro destacado ilustrado, D’Alembert, lo denominó «un volcán cubierto de nieve», acaso por la descripción que de él hizo Madeimoselle de Lespinas: “Alma sosegada y moderada en el curso ordinario de la vida, que se convierte en ardiente y fogosa cuando se trata de defender a los oprimidos o lo que le es aún más querido: la libertad de los hombres”.

“Alma sosegada y moderada en el curso ordinario de la vida, que se convierte en ardiente y fogosa cuando se trata de defender a los oprimidos o lo que le es aún más querido: la libertad de los hombres”

Era hijo primogénito del marqués de Condorcet, título que heredó tras la temprana muerte de su padre. Recibió una esmerada educación de la mano de los jesuitas, primero en Reims y luego en el Colegio de Navarra de París. Por su extraordinaria capacidad para las matemáticas, se convirtió pronto en el discípulo predilecto de d’Alembert.

En 1765, con 22 años, publicó su ‘Ensayo sobre el cálculo integral’, que le confirió un gran prestigio entre los círculos académicos. En 1769 fue nombrado miembro de la Real Academia de Ciencias de Francia –posteriormente lo fue también de muchas otras: San Petersburgo, Berlín, Bolonia…-. De la mano de d’Alembert, trabó contacto con los intelectuales ilustrados del momento: Voltaire, Condillac, Diderot, Turgot… y empezó a interesarse por cuestiones filosóficas, políticas y morales. Posteriormente contrajo matrimonio con Sophie Grouchy, mujer muy instruida, escritora y traductora, a la sazón hermana de Emanuel Grouchy, futuro mariscal de Napoleón.

De la mano del matemático y economista Turgot, Condorcet fue nombrado Inspector general de la Casa de la Moneda. Recibió las influencias que llegaban de los Estados Unidos, y se empezó a interesar por los Derechos Humanos, sosteniendo la igualdad del hombre y la mujer, y propugnando la abolición de la esclavitud. A la vez, empezó a proponer reformas que se dirigieran en este sentido. Su obra es extensísima y abarca los más variados campos del conocimiento. Con su ‘Cinc Mémoires sur l’Instruction Publique (1791-1792), planteó de manera extraordinariamente detallada un proyecto de instrucción pública gratuito y obligatorio. Entendía que una educación académica solvente era el salvoconducto para la revolución moral, y un requisito para la condición de ciudadano en la república de las letras y las ciencias que propugnaba.

Entendía que una educación académica solvente era el salvoconducto para la revolución moral, y un requisito para la condición de ciudadano

Con la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789 y el estallido de la Revolución Francesa, fue elegido miembro del Consejo Municipal de París, y en 1791, parlamentario de la Asamblea Nacional. Creía que el nuevo estado tenía que basarse en la racionalidad y en la libertad. La Asamblea adoptó el programa educativo de Condorcet. Fue en todo momento partidario del voto femenino.

Asociado a la corriente de los girondinos, votó contra la ejecución de Luis XVI, por ser contrario a la pena de muerte. A medida que la corriente jacobina más radical, encabezada por Robespierre, fue ganando posiciones y se inició la represión contra los girondinos, Condorcet empezó a estar en una situación comprometida. En 1793, en plena época del terror, se ordenó su arresto.

Tras permanecer escondido en París, en la casa de Mme. Vernet, huyó de la capital en marzo de 1794. Fue detenido dos días más tarde en Bourg-Egalité –Bourg-la-reine-. Dos días después fue hallado muerto en su celda. Se habló de un endema pulmonar, pero es muy probable que se tratara de un suicidio para evitar la guillotina.

Fue enterrado en una fosa común y sus restos nunca fueron hallados. En 1989, con motivo del segundo centenario de la Revolución Francesa y en una ceremonia presidida por el presidente de la República, François Mitterrand, las simbólicas cenizas de Condorcet fueron inhumadas en un cenotafio en el Panteón de París.

 

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Lunes, 14 de septiembre de 1752:

El Imperio británico estrenaba la adopción del calendario gregoriano. El día anterior había sido el 2 de septiembre. La mayoría de países occidentales llevaban aplicándolo doscientos años antes.

Martes, 15 de septiembre de 2008:

En los Estados Unidos, el banco de inversiones Lehman Brothers se declaraba en quiebra. El efecto dominó produjo el hundimientos de las bolsas y el estallido de una grave crisis económica.

Miércoles, 16 de septiembre de 1973:

En el Estadio de Chile, reconvertido en campo de concentración para detenidos políticos por la dictadura militar que cinco días había acabado con la democracia, agentes de la dictadura localizaban entre los prisioneros al cantautor Víctor Jara. Allí mismo fue salvajemente torturado y asesinado. En su memoria, el Estadio Nacional pasó a denominarse tras el final de la dictadura, Estadio Víctor Jara.

Jueves, 17 de septiembre de 1743:

Nacía en Ribemont, (Aisne, Francia), Jean-Antoine-Nicholas de Caritat, más conocido posteriormente como Condorcet, o marqués de Condorcet, eminente matemático y filósofo, una de las figuras más destacadas de la Ilustración francesa.

Viernes, 18 de septiembre de 1714:

La ciudad de Cardona, última plaza austracista, capitulaba ante las fuerzas borbónicas. Concluía con ello la Guerra de Sucesión Española (1701-1714).

Sábado, 19 de septiembre de 1868:

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Domingo, 20 de septiembre de 451:

En las cercanías del río Marne, al norte de la actual Francia, el general romano Flavio Aecio, aliado con el rey visigodo Teodorico I, conseguía derrotar al ejército huno de Atila en la batalla de los Campos Cataláunicos. Fue la última gran victoria del Imperio romano de Occidente, que desaparecería veinticinco años después, en el 476.

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