El modelo educativo de Estonia y Finlandia

Bandera de Finlandia / Imagen de Merja Partanen en Pixabay

Me permito a estas alturas hacer un paréntesis para detallar un modelo educativo que muchos aplauden y que en PISA obtiene valores muy elevados. Este es el de Finlandia y su vástago Estonia, y si los conocemos es gracias al desaparecido Xavier Melgarejo. Con él tuve grandes conversaciones, felices momentos y amarga expiración. A él le dedico este apartado. Para ti Xavier.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista @DAVIDRABADA

Se dice que gracias al frío y a sus pocas horas de sol, los países nórdicos sacan mejores resultados educativos que los sureños. Esta falacia es fácil de desmontar con las valoraciones de PISA. En éstas se observa que Suecia y Noruega no distan demasiado de España, y sin embargo Estonia y Finlandia aventajan a todas, nórdicas o no, con buenos resultados en ciencias. Cabe añadir que Suecia sigue bajando estrepitosamente mientras Dinamarca, Noruega y España se estancan bajo resultados similares.

El sistema educativo de Finlandia y Estonia ha logrado los mejores resultados en muchos informes PISA con menos inversión educativa que sus vecinos nórdicos: Suecia, Noruega y Dinamarca

También se rumorea que una gran inversión en educación es el gran factor del éxito académico nórdico pero esto tampoco se aguanta. El sistema educativo de Finlandia y Estonia ha logrado los mejores resultados en muchos informes PISA con menos inversión educativa que sus vecinos nórdicos: Suecia, Noruega y Dinamarca. En Estados Unidos, por ejemplo, han aumentado durante los últimos años un 80 por ciento el presupuesto en enseñanza sin mejorar significativamente sus resultados en PISA.  Además la causa del éxito en Finlandia y Estonia no se detalla en este informe de la OCDE, el de PISA. Estos estudios sólo evalúan los niveles de los escolares y no sus causas. Para conocer estos factores cabe leer el libro Gracias Finlandia de Xavier Melgarejo. Este ensayo ofrece simple y humildemente las estrategias que triunfaron en Finlandia y posteriormente en Estonia.

Finlandia desarrolló su sistema educativo por los años sesenta cuando la URSS amenazaba con invadirla. Eran tiempos en donde la Guerra Fría convertía a este país en plataforma estratégica frente a los Estados Unidos. En la mente de los finlandeses, y viendo el riesgo de ser digeridos por el gigante soviético, creció la idea de crear un sistema educativo que preservara tanto su lengua, cultura e identidad. Así decidieron que la cultura finlandesa fuera indisoluble ante el maremoto ruso. De esta forma lograron un buen sistema educativo. Es complejo detallar qué otorga exactamente el éxito a esta estructura de enseñanza. En realidad es un laberinto de vigas que triangulan todo un edificio con solidez. Las más fundamentales son las siguientes: la didáctica que aplican en el aula; la detección precoz de alumnos con dificultades; las terapias inmediatas y correctivas al respecto; unas empresas que exigen buenos profesionales; la ciencia que determina que prácticas educativas funcionan o no; una sociedad que valora la solidaridad y el civismo; un dominio excelso de un par de idiomas como mínimo; unos aspirantes a docentes con las mejores notas de bachillerato; y finalmente, y lo más importante, unas familias altamente comprometidas en la educación de sus zagales.

Las disfunciones se diagnosticaban y trataban en infantil, y los hábitos estudiantiles desde la familia, la administración y la docencia

Sabemos que los estudiantes no aprenden bajo dos situaciones: o no pueden o no quieren. Es decir, o bien el escolar se halla limitado de capacidades, o bien no ha sido educado hacia el estudio. En ello Finlandia y Estonia, muy conscientes de lo anterior, trabajaban bien las dos causas. Las disfunciones se diagnosticaban y trataban en infantil, y los hábitos estudiantiles desde la familia, la administración y la docencia. El camino finlandés y de Estonia resulta pues eficaz. Por un lado se diagnostica y trata cualquier limitación clínica del alumno ya en infantil o primaria. Y por el otro se trabajan los hábitos de aprendizaje con maestros y profesores doctos y altamente cualificados que enseñan a sus alumnos a devenir buenos profesionales y cívicas personas. Para ello, y ya en primaria, se imprime un dominio brutal y excelso de la comprensión lectora, base de todo concepto a poseer en la mente y a plasmar en un escrito o exposición oral. En todo ello la familia se siente la principal responsable de la educación de sus hijos y no la escuela o la administración. Padres y madres se comprometen a atender a sus vástagos bajo el esfuerzo, rutinas, descanso y juegos. A ello cabe añadir un hogar tranquilo, ordenado y ejemplar que todo niño necesita.

La administración local, descentralizada del Estado, se encarga que todo escolar tenga las mismas oportunidades bajo una misma ley que ya fue consensuada por conservadores y progresistas hace décadas. Esta descentralización da mayor rapidez a la toma de decisiones sobre alumnos y necesidades familiares que si la cosa pasara por un Ministerio. De esta forma, centros educativos de titularidad municipal, familias muy presentes en el hogar y administración local conocedora del entorno, trabajan juntos configurando el sistema educativo nacional, algo que jamás ha sucedido en la península ibérica. Por otro lado Estonia y Finlandia parten desde su nivel más bajo, infantil, hasta llegar a la universidad, alcanzando una sociedad del conocimiento comprometida profundamente con la educación. En resumen podríamos decir que el modelo educativo de ambos, y las leyes que lo han hecho posible, inciden en tres ámbitos, el docente, el familiar y el administrativo. De estos tres cabe insistir en lo siguiente.

Los docentes son doctos expertos con una nota media superior al 9 de bachillerato, que dominan su especialidad, la comprensión lectora y la didáctica empática con sus alumnos

Los docentes son doctos expertos con una nota media superior al 9 de bachillerato, que dominan su especialidad, la comprensión lectora y la didáctica empática con sus alumnos. Las familias se sienten la parte más importante en la educación de sus hijos dedicándoles tiempo, rutinas y amor. Y finalmente la administración local asegura la equidad de los alumnos gracias a un amparo legal consensuado políticamente, con poca burocracia y centros educativos bien integrados en su población. Todo ello bajo subvenciones a las familias necesitadas para que cada alumno tenga las mismas oportunidades educativas para llegar a lo más alto.

Según el Banco Mundial, Estonia y Finlandia pertenecen al grupo de los países con mayor igualdad de oportunidades entre sus alumnos. Queda claro que estas ayudas estatales permiten que la mayoría de niños y niñas no vivan en la pobreza gracias a una al ascensor social de la educación pública. De esta manera sus familias pueden atenderles en rutinas, cariño y descansos. Eso conlleva que el riesgo de chasco escolar disminuya y que, en gran parte, el modelo de Estonia y Finlandia logre buenos resultados en los informes PISA. Pero además sus centros educativos, la inmensa mayoría de titularidad pública, se rigen de distinta manera que los nuestros. Por un lado existen dos líneas de currículum, uno nacional muy breve, y otro municipal extenso y adaptado a las necesidades locales. Por otro lado las clases no superan los veinte estudiantes por aula cuyo horario está formado por sesiones que no llegan a los sesenta minutos. Éstas a su vez se distribuyen intercaladas entre pequeños descansos que mejoran el nivel de atención.

Por desgracia nuestras LOGSE, LOCE, LOE, LEC, LOMCE y demás sólo legislan las escuelas y no lo demás, y ya llevamos de media una ley cada cuatro años sin que disminuya nuestro fracaso escolar

Al final Melgarejo nos decía que todo lo descrito se lo debemos a Finlandia, y así titulaba su libro, Gracias Finlandia, pero realmente deberíamos decir, Gracias Xavier. Ahora que nuestra política mueva ficha y que el modelo educativo estatal no se vea sólo bajo leyes que sólo afectan a una parte del sistema, los centros, sino que se rija globalmente como en Finlandia. Por desgracia nuestras LOGSE, LOCE, LOE, LEC, LOMCE y demás sólo legislan las escuelas y no lo demás, y ya llevamos de media una ley cada cuatro años sin que disminuya nuestro fracaso escolar, es decir, cambiar de ley cada cuatro años no mejora nuestro sistema ni escolar, ni educativo, sólo maquilla los pésimos resultados educativos y publicita las ideologías del poder. Como decía Marina Garcés en su libro Escuela de Aprendices, la ignorancia se fabrica, se ensaya, se implementa y se comercializa. En fin, si Unamuno dijo aquello de, que inventen ellos, ya va siendo hora que lo usemos. Gracias Finlandia y Gracias Xavier.

De todas formas no es oro todo lo que reluce y ningún presente es para siempre. El modelo educativo de Finlandia empezó a denotar cierta leve caída a partir del 2009, ¿por qué? A ello daremos respuesta en el próximo apartado.

Este artículo forma parte de una serie titulada “Fracaso escolar o fracaso político“, a cargo de nuestro colaborador, David Rabadà.

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