“El mundo se está diferenciando entre los sectores que innovan y los que no”

Maria Terrades, directora del PCB / Catalunya Vanguardista

Imaginen un parque de 100.000 metros cuadrados. Una superficie óptima para convertir los sueños en realidad, las hipótesis en certezas, las esperanzas en resultados, los proyectos en empresas. Hablamos de ciencia. De ciencias de la vida. Genómica, bioinformática, bioestadística, computación, biotecnología…

 

Eva Serra | Catalunya Vanguardista

Todo comenzó cuando la Universidad de Barcelona decidió apostar no solo por la investigación sino también por la transferencia de conocimiento. Existía entonces una voluntad importante por crear centros de investigación potentes en Cataluña. Así, tras recibir una concesión, el Parc Científic de Barcelona se constituyó como el primer parque científico del Estado hace ahora veinte años. Nos cuenta este fascinante recorrido Maria Terrades, su directora.

A la izquierda, maqueta del PCB en 1998. Derecha: inauguración del edificio clúster en 2001 / PCB

¿Cómo era hace veinte años y cómo es hoy el Parc Científic de Barcelona?

El parque se fue construyendo por fases. En un primer momento había tres torres que eran edificios protegidos y se rehabilitaron como oficinas. La primera torre habilitada se puso en marcha en 1999 y el primer edificio de laboratorios se construyó en 2001.

A partir de ahí comenzaron a llegar entidades, grupos de la Universidad de Barcelona y centros de investigación para ubicarse. También las primeras empresas (en el año 2002 se inauguró la primera incubadora de empresas) hasta llegar a día de hoy que ya somos 2700 personas y 100 entidades instaladas. Una historia de éxito y muy progresiva.

¿Qué porcentaje público y privado se da en estas entidades?

A nivel de instituciones hay más número de privadas que de públicas pero respecto al número de personas más del 50% se corresponde al sector público.

¿De qué tamaño son las empresas que se instalan en el parque?

Tenemos más de 60 empresas y de todos los tamaños. Desde grandes laboratorios farmacéuticos a startup o spin off constituidas por una o dos personas

Tenemos más de 60 empresas y de todos los tamaños. Desde grandes laboratorios farmacéuticos que tienen aquí sus centros de investigación a startup o spin off constituidas por una o dos personas.

¿Qué flujo de relación se genera entre una pequeña startup y una gran empresa?

Una de las ventajas del parque es la posibilidad de interrelación. Desde aquí creamos actividades donde la gente pueda conectarse, disponemos de espacios de encuentro. La comunicación es muy transversal. Hoy, muchas entidades no pueden tener toda su I+D interna de manera que miran mucho a su alrededor para ver qué hacen otros centros de investigación, y ahí están las empresas más pequeñas. Así que se establece una colaboración donde las grandes piden servicio a las pequeñas.

También se da interrelación entre entidades públicas y privadas para realizar proyectos, presentarse conjuntamente a convocatorias, subvenciones, proyectos europeos o financiación. Algunas dan servicios más accesorios a la investigación; por ejemplo, tratamiento de datos, servicios de asesoramiento o consultoría.

¿Qué intercambios se dan entre la ciencia y la tecnología dentro del parque?

Hoy todo está muy interconectado. Necesitas investigación pero también materiales, dispositivos médicos… que al final son tecnología. Por ejemplo, la medicina personalizada emplea mucho el tratamiento de datos. Todo el tema bioinformatico está a la orden del día.

La oferta de espacios, modular y flexible, se adapta a las necesidades de diversos tipos de instituciones y empresas / PCB

El parque sirve como modelo de infraestructura para visitantes de otros países ¿qué preguntan fundamentalmente en sus visitas?

Tenemos muchísimas visitas. Vienen a consultar varias cosas: universidades que quieren  entrar en el mundo de la transferencia y buscan conocimiento aplicado. Otras veces son centros de investigación que buscan cómo transmitir de la mejor manera su producto a la sociedad. Y también gente que pretende implantar parques y quiere conocer experiencias previas. Nuestro parque es el más antiguo del Estado español y ofrece una amplia experiencia.

Una de las ventajas del parque es la posibilidad de interrelación. Desde aquí creamos actividades donde la gente pueda conectarse

Esta mañana coincidiendo con el Smart City he recibido a unos coreanos. Ahora cuando acabemos la entrevista vienen unos rusos y mañana llegan unos húngaros. También vienen a visitarnos muchos asiáticos o gente de Europa del Este. Trabajamos bastante con Latinoamérica, por proximidad cultural pero también gracias a un acuerdo que tenemos con universidades latinoamericanas.

Hablemos ahora de la actividad científica que se da dentro del parque. Tras 20 años de recorrido, una camino paralelo a la eclosión del sector en ciencias de la vida, ¿cómo se ha vivido de cerca esta trayectoria tan interesante?

El sector se ha alimentado del parque y el parque del sector. En Cataluña existe una fuerte tradición de empresas farmacéuticas con una larga trayectoria y muy potentes. Hay también una industria química muy relevante y buenas universidades así que a finales de los años 90 desde el gobierno catalán y también desde el español se empezó a ver que la industria farmacéutica tenía que dar un paso adelante.

Se abrían entonces nuevos retos como el tema genómico o el sector biotecnológico. Se empezó a ver la oportunidad para no perder el tren en todo ello. Así que se crearon universidades como la Pompeu Fabra, centros de investigación muy potentes e infraestructuras muy importantes como el Barcelona Supercomputer Center, el Sincrotrón Alba o el Centro Nacional de Análisis Genómico (que está aquí dentro del parque) y se empezaron a crear parques científicos como el Parc Cientific de Barcelona.

Salas de observación (“fly rooms”) dotadas con lupas e instalación de CO2 / PCB

Todos empezamos a ir juntos de la mano. Centros de investigación como el IRB y el IBEC que son centros Severo Ochoa y que están instalados aquí. Así que empezó siendo algo muy pequeño y ahora tiene un potencial enorme. Primero fue con actividad investigadora y después se pasó al terreno de la transferencia. Hoy en el parque contamos con dos bioincubadoras. La primera (del 2002 al 2006) se hizo con soporte del CIDEM y la segunda (del 2007 al 2014) contó con el soporte del Banco Santander.

¿Cómo se ha materializado esa experiencia conjunta?

Por poner un ejemplo, en la primera bioincubadora nació Oryzon Genomics que hoy es una empresa cotizada en bolsa, aunque finalmente se fue del parque porque necesitaba un edificio propio. O Enantia que es una empresa química que empezó aquí en la incubadora y hoy tiene más de 80 personas y ha continuado en el PBC. Exporta y está por todo el mundo.

Ahora empezamos a ver con satisfacción que empiezan a haber fuentes de inversión entre empresas de capital riesgo que ya son catalanas

Con la segunda bioincubadora llegó STAT-Diagnostica Dx – QIAGEN con un valor de más de 150 millones de euros o Intelligent Pharma y tantas otras. Así que nosotros hemos ido viendo tanto el desarrollo de la investigación como el empresarial; también la búsqueda de financiación que es siempre el reto más importante que tienen las empresas. Y ahora empezamos a ver con satisfacción que empiezan a haber fuentes de inversión entre empresas de capital riesgo que ya son catalanas, invirtiendo aquí y fuera. Y capital extranjero que empieza a llegar a este clúster catalán, que aunque queda mucho por hacer empieza a ser conocido. Las cosas se hacen bien y tenemos historias de éxito y esto atrae cada vez más a la inversión.

Un tema complejo siempre el de la inversión. El ministro Pedro Duque apuntó al mecenazgo para la ciencia y la tecnología. ¿Hay esperanzas?

En el tema de ayuda a la investigación e innovación estamos muy lejos de lo que deberíamos: un 1,2% de inversión en I+D+i respecto al PIB mientras que Europa dice que deberíamos llegar al 3%.

Falta inversión pública y por parte de la inversión privada faltan ayudas e incentivos a la I+D +i. La inversión extranjera que llega quiere rentabilidad

Aquí en los años de crisis se ha recortado mucho. No tanto en Cataluña pero sí en toda España. Hace falta mucha ayuda fundamentalmente de dos tipos: falta inversión pública y por parte de la inversión privada faltan ayudas e incentivos a la I+D +i. La inversión extranjera que llega quiere rentabilidad. Hacen falta deducciones por I+D o incentivos fiscales, poder recuperar bases imponibles negativas… Todo este tipo de demandas que pide el sector todavía están muy lejos. Queda mucho por hacer.

Ahora parece que salgamos un poco de la crisis y por parte del gobierno empiezan a haber mensajes, parece que se quiere regular. La intención es ir incrementando la ayuda a I+D pero iremos viendo. El año pasado del presupuesto que hubo de inversión pública se ejecuto únicamente un 30%. El sector público tiene que invertir más.

El parque ofrece varios puntos de encuentro / PCB

¿A qué atribuye está falta de inversión tan endémica para la ciencia en nuestro país?

Aquí muchas veces tenemos una visión muy cortoplacista. Cuando hay una crisis lo más fácil es recortar y se establecen una serie de prioridades, así que la ciencia se resiente. Quizás durante el primer año no pasa nada pero si sigues recortando en ciencia al final lo acaba pagando toda la economía. La visión a largo plazo falta muchas veces en el sector público.

La visión a largo plazo falta muchas veces en el sector público

Dentro del sector privado el principal problema es que tenemos empresa pequeña. Son pocas las grandes empresas que hay. Claro, a la pequeña empresa le es más difícil dedicar recursos, tanto económicos como en tiempo. El problema es que en España estamos demasiado en el día a día y perdemos la visión a largo plazo que al final es la que permite ir hacia delante a un país.

Como por ejemplo hizo Alemania cuando empezaba la crisis y decidió invertir más en I+D, al contrario de nosotros

Sí, lo mismo hicieron los países nórdicos.

Habla usted de la crisis pero en los años en los que corría el dinero tampoco se hizo una apuesta decidida por la ciencia

Parece que cuando las cosas van mal no podemos y cuando van bien no lo necesitamos porque ya estamos bien. Estos mismos días se está hablando de la importancia de las ciudades en el mundo y cada vez más se subraya esta cuarta revolución industrial que estamos viviendo. El mundo se está diferenciando entre los sectores que innovan y los que no. Los primeros atraen en este mundo global donde es tan fácil mover capitales y talento. Son los denominados hubs de innovación.

Los hubs de innovación entran en este círculo virtuoso donde tienen una buena universidad, una buena investigación, buenas patentes, buenas empresas, buena financiación y talento

Los hubs de innovación entran en este círculo virtuoso donde tienen una buena universidad, una buena investigación, buenas patentes, buenas empresas, buena financiación y talento y esto se va alimentando. Los que pierden este tren cada día son más pobres. Pienso que nosotros tenemos aquí las condiciones para apostar y tirar adelante y realizar esta apuesta pública y privada para especializarnos en lo que ya hemos demostrado que somos buenos pero claro se tiene que continuar invirtiendo recursos.

Hay mucho talento pero al final muchos investigadores acaban yéndose por esta coyuntura tan poco propicia que explica 

Hoy en día el mundo es muy global y el talento se mueve mucho. En Barcelona tenemos la gran suerte de ser una ciudad que seduce por su geografía y clima. En el Parc Científic más del 50% de la población es extranjera. Tenemos gente de 30 países distintos. La gente se mueve pero también se va consolidando.

Hace poco hubo una jornada en el parque en la que se comentaban casos de éxito. Se le preguntaba a un inversor que compra y vende empresas sobre el caso de las startups que empiezan y al coger una cierta relevancia se venden a una empresa extranjera. Su respuesta fue: “piensa que si yo vendo una empresa al día siguiente estaré montando otra. Y esto lo continuaré haciendo aquí”.

En el PCB conviven diferentes perfiles / PCB

Lo que sí hay que dar desde el sector público es una mayor estabilidad a la carrera científica. En la empresa pública el problema es que muchas veces vas de proyecto en proyecto y cuesta encontrar la estabilidad. Este es también uno de los mensajes que ha dado Pedro Duque, lograr una mayor estabilidad en los contratos públicos para el mundo de la investigación.

La UB ocupa un puesto muy interesante dentro de las primeras doscientas universidades en el ranking de Shanghai ¿Cómo ayuda esta posición a la investigación y la transferencia?

Para nosotros contar con una universidad tan potente es muy importante. La gente que sale de la UB está muy preparada, es este talento que comentábamos y que tenemos tan próximo. Al mismo tiempo la UB también atrae a licenciados que quieren venir a hacer aquí para su doctorado.

Tenemos diferentes perfiles que pueden venir al parque, desde una gran empresa al investigador que quiere montar una startup

Las facultades de ciencias son muy buenas como por ejemplo la de Medicina y dispone de unos servicios científicos muy potentes, muchos de ellos ubicados también en el parque y que se ponen a disposición de las personas aquí instaladas. También hay grupos de investigación de la Universidad que se ubican aquí y que están utilizando las infraestructuras del parque. Es una relación mutua, el parque se beneficia de la universidad y la universidad del parque.

¿Qué le diría a un joven investigador que empieza y se encuentra fuera de este circuito?

Tenemos diferentes perfiles que pueden venir al parque, desde un grupo de investigación al investigador que quiere montar una startup. Desde el pequeño emprendedor a la gran empresa.

Las entidades ubicadas en espacios de laboratorio pueden disfrutar de los servicios asociados al alquiler / PBC

Los equipos de investigación que tenemos son de primer nivel. Con ellos se está haciendo investigación en cáncer o Alzheimer, diabetes o VIH. Aquí hay unos grupos muy potentes si se pretende hacer investigación de primer nivel. Quien pretende crear una startup, si necesita por ejemplo un laboratorio para empezar, va a necesitar un millón de euros y aquí pagando un forfait mensual tiene acceso para poder utilizar microscopios, centrífugas, cámaras frías, servicios de Drosophila, salas de cultivo… Todo ello por un forfait mensual evitando así cargar con todos los costes de una gran infraestructura. Después estarían servicios más a medida como por ejemplo para realizar análisis de toxicidad.

¿Y qué requisitos se necesitan para entrar en el parque?

En el futuro tienen que haber niños que no solo sueñen en ser futbolistas sino científicos

Ha de ser del sector ciencias de la vida y ser empresa constituida. Los laboratorios son de biología o de química, toda la infraestructura y la maquinaria que disponemos están pensadas para este sector. Nosotros lo único que pedimos es ver lo que realiza la empresa -o la ONG que también tenemos-, o el centro de investigación. Se trata de que esté dentro del entorno en el que operamos de manera que pueda recibir y aportar a la comunidad.

Y hablando de comunidad, ¿qué ofrece el parque a la sociedad?

Lo que hacemos aquí al final se acaba trasladando en beneficios para la sociedad, ya sea a través de un medicamento o de un dispositivo médico. Por ejemplo, tenemos una ONG ubicada en el parque especializada en trasplante de órganos. Hicieron un congreso y después se fueron al Montseny a hacer un estage con un prototipo de hospital especializado en trasplantes. Esta gente está trabajando para mejorar los trasplantes y también su accesibilidad para que hayan más.

Lo que hacemos aquí al final se acaba trasladando en beneficios para la sociedad, ya sea a través de un medicamento o de un dispositivo médico

La divulgación científica es otra de las grandes apuestas. Todos los días vemos en la prensa la importancia de los deportistas, de los músicos, de los políticos, también de la empresa pero en cambio no se publica mucho sobre ciencia. Desde el parque, tanto para niños como para estudiantes universitarios o gente mayor, realizamos actividad divulgativa. Por ejemplo, vienen aquí a ser “investigador por un día”. Traemos a colegios y fomentamos mucho toda la actividad científica y su vocación. En el futuro tienen que haber niños que no solo sueñen con ser futbolistas sino científicos.

¿Cómo están celebrando estos veinte años de ciencia?

Maria Terrades / CV

Hemos hecho ya una fiesta para la comunidad del parque. Fue muy lúdica, con música en directo, charlas, picoteo y baile. Ahora acabaremos en diciembre haciendo un acto más institucional; aún estamos acabando de cerrar la agenda con las autoridades que asistirán. También con los directores generales de las empresas que están aquí ubicadas. Será con un formato más pequeño, de unas 150 personas, que se celebrará en nuestro auditorio.

Y qué depara el futuro al parque

Tenemos un futuro muy prometedor. En la actualidad, el parque está absolutamente lleno en todos los espacios que tenemos adecuados pero todavía nos quedan tres plantas de 6000 metros cuadrados. Están destinados a ser laboratorios y oficinas pero aún se encuentran pendientes de adecuar. Y en ello estamos, tratando de luchar para conseguir el dinero y finalizarlos. Así que la idea es acabar el proyecto con estos 6000 metros y después continuar evolucionando, seguir creciendo con el sector.

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