El potencial de las algas como recursos renovables

Las comunidades de algas son un componente importante de los ecosistemas marinos / Pixabay

Las algas son un recurso eficaz, sostenible, ilimitado y casi sin aprovechar para los bioprocesos y bioproductos. Con un alto contenido energético y ricas en nutrientes, este producto natural está listo para que los organismos de investigación y las empresas comerciales vanguardistas lo exploten.

 

Cordis / Se puede producir una cantidad casi infinita de productos a partir de las algas, gracias al gran número de especies, cuya composición puede verse influida por el cambio de las condiciones de cultivo. Estas especies incluyen desde organismos unicelulares diminutos que pueden verse solo a través de un microscopio (microalgas) hasta formas pluricelulares (macroalgas), más comúnmente conocidas como algas marinas.

La correcta explotación de las algas puede ayudar a corregir procesos insostenibles e impulsar de esa forma la bioeconomía y la transición hacia una sociedad más sostenible

La correcta explotación de las algas puede ayudar a corregir procesos insostenibles e impulsar de esa forma la bioeconomía y la transición hacia una sociedad más sostenible y un medio ambiente más limpio y saludable. Además, su utilización en distintas aplicaciones comerciales ayuda a reducir la presión sobre los productos terrestres o los recursos no renovables.

 

La importancia de las algas

Las comunidades de algas son un componente importante de los ecosistemas marinos. Asimismo, algunos organismos, como los peces o los invertebrados, utilizan distintas especies de macroalgas como alimento o hábitat. Además, las algas proporcionan servicios de biorremediación a través de la absorción de los nutrientes disueltos en el agua que, si no se eliminaran, podrían provocar eutrofización. Dado que son organismos fotosintéticos, las algas pueden contribuir a la captura de carbono y, con ello, reducir la acidificación oceánica.

El sector de la biomasa de algas de la UE emplea actualmente a 14 000 personas y tiene un valor de 1 690 millones de euros

Las últimas estrategias de la Unión Europea (UE), la Estrategia de Bioeconomía y la Estrategia de Crecimiento Azul, demuestran que la biomasa de las algas es cada vez más importante como recurso para una gran variedad de aplicaciones comerciales.

Según el Informe Económico Anual sobre la Economía Azul de la UE 2018, elaborado por la Comisión Europea, el sector de la biomasa de algas de la UE emplea actualmente a 14 000 personas y tiene un valor de 1 690 millones de euros, lo que incluye la investigación y el desarrollo, la producción de equipos y los puestos de trabajo en la cadena de suministro a gran escala que depende de la producción del sector de las algas.

En Europa, cada vez se reconoce más el aumento de la producción de macroalgas y microalgas como un recurso importante como materia prima para una amplia gama de usos. Cada vez son más las empresas que se dedican a la recolección, el cultivo o la transformación de algas para crear una amplia gama de productos de alto valor, como alimentos, piensos, nutracéuticos, fertilizantes y bioproductos, lo que contribuye al éxito de la economía azul europea.

 

La innovación en el punto de mira

En este Results Pack de CORDIS se ponen de relieve nueve proyectos financiados en el marco del programa de investigación e innovación de la iniciativa Horizonte 2020 de la UE que investigan procesos y aplicaciones industriales relacionadas con las microalgas y las algas marinas, como los alimentos, los cosméticos, el reciclaje, la salud y la calidad del agua. Esta publicación también trata de sensibilizar a los consumidores sobre la importancia de este sector económico en crecimiento.

En este Results Pack de CORDIS se ponen de relieve nueve proyectos financiados en el marco del programa de investigación e innovación de la iniciativa Horizonte 2020 de la UE

La relación entre las algas y la comunidad microbiana (el microbioma de las algas) desempeña un papel fundamental en el control de las poblaciones de algas en la naturaleza. El proyecto ALFF investigó el microbioma de las algas para comprender mejor cómo mejorar su producción.

Brevel desarrolló un nuevo fotobiorreactor solar que genera productos químicos sostenibles a partir de microalgas, mientras que INTERCOME optimizó la fotosíntesis para impulsar la producción de productos valiosos derivados de la biomasa de algas.

Por su parte, SALTGAE estudió la viabilidad técnica y económica de la utilización de algas para el tratamiento de aguas residuales. SilhouetteOfSeaweed proporcionó datos de referencia esenciales para la evaluación de riesgos de las algas utilizadas para el consumo humano.

SMILE desarrolló un ingrediente a base de microalgas listo para su comercialización y muy eficaz como complemento alimentario y con aplicaciones nutraceúticas. TARASOL creó una formulación innovadora de protector solar totalmente orgánica que aprovecha las propiedades antioxidantes de las algas marinas.

VegaAlga utilizó fertilizantes a partir de microalgas para crear un ecosistema agrícola sostenible. Por último, VOPSA2.0 desarrolló un proceso para la producción sostenible de ácidos grasos omega 3 a partir de microalgas.

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