‘El Séptimo Sello’, de Ingmar Bergman

Filmación del Séptimo Sello en Filmstaden / Wikimedia - Louis Huch - Svensk Filmindustri

El 18 de febrero de 1961 se estrenaba en España la película ‘El Séptimo Sello’, de Ingmar Bergman

 

Finalmente, tras superar sus problemas con la censura franquista, muy especialmente con el sector eclesiástico, las autoridades franquistas dieron vía libre al estreno de la película de un «desconocido» cineasta sueco que estaba cosechando cierto éxito entre minorías cinéfilas europeas. El director era Ingmar Bergman (1918-2007) y la película ‘El séptimo sello’ –‘Det sjunde inseglet’ en el título sueco original-.

 

CV / No fue precisamente un estreno en loor de multitudes, como tampoco lo había sido en el resto de Europa. Se trataba de una película para minorías, y ciertamente muy compleja por las temáticas que aborda. Aquí con el agravante de que las películas que estaban al límite de los muy limitados censores franquistas -una peculiar bazofia controlada por falangistas trasnochados y obispos tridentinos-, no se proyectaban en las salas de cine «normales», sino en versión original subtitulada en las llamadas «salas de arte y ensayo», para evitar que se proyectaran ante el gran público. En este caso, se consideraba que era la película de un calvinista. Y para el nacional-catolicismo, un calvinista era peor que un ateo: era un hereje.

Se trata de una reflexión sobre la existencia y la muerte, vista desde el escenario teocrático propio de la Edad Media y los tiempos de la peste negra

En realidad, se trata de una reflexión sobre la existencia y la muerte, vista desde el escenario teocrático propio de la Edad Media y los tiempos de la peste negra. Para Ingmar Bergman, fue su primera película de cierto éxito internacional, que acabó con los años convertida en una obra de culto.

Hacia la segunda mitad del siglo XIII, un caballero sueco, Antonius Block, regresa con su escudero Jöns a Suecia tras diez años peleando en las Cruzadas. El caballero, que parece sacado del grabado de Durero ‘El caballero, la muerte y el diablo’, vive obsesionado por la trascendencia y por encontrarle a la vida un sentido del que siente que carece. Las preocupaciones del escudero, en cambio, son mucho más prosaicas y su gran máxima es que «por más vueltas que le des, el culo siempre estará detrás». Una pareja quijotesca, sin duda, pero es el Don Quijote del final, el que vuelve derrotado y desengañado.

Al regresar a Suecia, se encuentran con un país diezmado por la peste. Al poco tiempo, Antonius Block recibe la visita de la Muerte, pero consigue evitar que se lo lleve con ella retándole a una partida de ajedrez que ambos, él y la Muerte, jugarán a los largo de la película.

Conocerán teólogos y curas corruptos, y gentes que tratan de seguir viviendo el día a día a pesar de su agonía

Durante este tiempo, Antonius Block intentará encontrar un sentido a su vacía existencia, pasando por varias vicisitudes. Asistirán al juicio de una presunta bruja que confesará bajo tortura haber sido poseída por el demonio y que será quemada en la hoguera; toparán con una procesión de penitentes ignorantes y fanáticos; verán su propio futuro en el fresco que un pintor está realizando en una iglesia… Conocerán teólogos y curas corruptos, y gentes que tratan de seguir viviendo el día a día a pesar de su agonía. También conocen a un matrimonio de titiriteros ambulantes con un niño pequeño –una metáfora de la Sagrada Familia-, a los cuales Block ayuda y protege, enternecido por su ingenuidad.

Se irá configurando un variopinto grupo camino del castillo de Block, para refugiarse allí de la peste. Pero antes el caballero se redimirá gracias a los titiriteros. Con la partida de ajedrez perdida, la Muerte la anuncia que la próxima vez que le visite, se lo llevará con todos los que ahora están con él. Block entiende que esto afecta también a los titiriteros, y hará trampas en la partida para conseguir que la Muerte se olvide de los titiriteros y éstos puedan escapar, como efectivamente hacen. Sabiéndose sacrificado, juega su último movimiento tirando las piezas, no para salvarse él, sino para darles tiempo a los titiriteros.

El resto del grupo llega finalmente por la noche al castillo de Block, donde este se reencuentra con su mujer, a la que hacía más de diez años que no veía. Poco después, la Muerte viene a visitarles. Al alba del día siguiente, los titiriteros ven, a lo lejos, a todos sus amigos subiendo por una brumosa colina, guiados por la Muerte con su guadaña, mientras danzan… hasta que desparecen.

 

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

17 de febrero de 1600:

Giordano Bruno, filósofo y sacerdote dominico, era quemado vivo en el Campo di Fiori de Roma, condenado por la Inquisición pontificia.

18 de febrero de 1961:

Se estrenaba en España, cuatro años después de su producción por problemas con la censura franquista, la película ‘El Séptimo Sello’, del director sueco Igmar Bergman.

19 de febrero de 1836:

El primer ministro español, Juan Álvarez de Mendizábal, decretaba la desamortización de los bienes de las órdenes religiosas. Se iniciaban las «desamortizaciones».

20 de febrero de 1909:

El periódico parisiense ‘Le Figaro’ publicaba el «Manifiesto Futurista», inspirado por el poeta de ideología fascista Filippo Tomasso Marinetti.

21 de febrero de 1613:

El zar ruso, Miguel I, iniciaba con su reinado la dinastía Románov, que reinará hasta 1917.

22 de febrero de 1632:

El físico italiano Galileo Galilei publicaba su obra ‘Diálogo sobre los dos principales sistemas del mundo’, en el que se adscribía a las teorías heliocéntricas.

23 de febrero de 1981:

Varios militares conjurados intentaban perpetrar un golpe de estado en España, contra la recién reinstaurada democracia, con la toma del Parlamento por un grupo de guardias civiles.

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