El telegrama largo y los principios de la guerra fría

Izquierda: Teletipos en la 2ª Guerra Mundial. Derecha: George Frost Kennan / Wikimedia

El título real era ‘Las fuentes del comportamiento soviético’, y aunque ha pasado a la historia como ‘El telegrama largo’ o el ‘Artículo X’, en realidad lo de telegrama es por el medio a través del cual se envió desde Moscú a Washington, y lo de «X» porque el firmante ocultó su verdadera identidad con la letra que, por definición, refiere a la incógnita, a algo o alguien desconocido, o que no quiere ser reconocido.

 

CV / A principios de 1946 los Estados Unidos eran todavía oficialmente aliados de la Unión Soviética, aunque las tensiones entre las dos superpotencias vencedoras de la II Guerra Mundial eran cada vez más evidentes. Siempre según la historia oficial, el gobierno norteamericano estaba cada vez más desconcertado por la actitud de la URSS y, lo que era aún peor, no la entendían. En este sentido, a principios de 1946 el Departamento del Tesoro norteamericano envió una consulta a la embajada en Moscú, interesándose por las razones que llevaban a la URSS a rechazar integrarse en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional, recientemente creados con la intención de dirigir el nuevo orden económico en el mundo de la posguerra.

Su importancia radica en que las recomendaciones que hace sobre la política a seguir con respecto a la URSS, son una auténtica anticipación de lo que fue en realidad

La respuesta corrió a cargo de Georges F. Kennan, historiador y diplomático, asignado a la embajada y probablemente relacionado con los servicios de espionaje. Dada la capacidad de los «telex» de la época, Kennan envió su respuesta, un auténtico ensayo, en cinco telegramas sucesivos. El texto, ampliado, se publicó algo más de un año después en la revista del Council of Foreign Afairs, firmado por un tal X, que era, obviamente, el propio Kennan. Su importancia radica en que las recomendaciones que hace sobre la política a seguir con respecto a la URSS, son una auténtica anticipación de la que fue en realidad. Incluso algunos estudiosos del tema piensan que fue la fuente de inspiración, algo que parece más que dudoso, aunque no deja por ello de revestir cierto interés.

La idea-fuerza a partir de la cual Kennan llevó a cabo sus recomendaciones era que los soviéticos funcionaban de acuerdo con una lógica completamente distinta a la de los norteamericanos, y que por ello, el enfrentamiento estaba servido. El análisis de Kennan partía de las siguientes premisas:

1.- La URSS se entiende a sí misma en estado de guerra permanente contra el capitalismo.

2.- El régimen soviético considerará a los grupos de la izquierda no-comunista occidentales como enemigos.

3.- La URSS solo entendía como aliados suyos en el mundo capitalista a los partidos comunistas sobre los cuales ejercía un control directo.

4.-  El expansionismo soviético, aunque ideologizado por el tamiz marxista-leninista, obedecía también a las históricas ambiciones rusas que provenían de la época de los zares y a su tradicional xenofobia.

5.- La propia estructura del régimen soviético partía de un autofingimiento y no reconocimiento de la realidad, tanto interna como externa.

A partir de estas premisas, desarrollaba a continuación toda una serie de recomendaciones a seguir por parte de los EEUU para contrarrestar el expansionismo soviético, que definía como política de contención. Fue la que siguieron los Estados Unidos durante prácticamente toda la guerra fría.

La URSS vino a sentirse como una especie de «reserva» comunista que había que mantener a cualquier precio hasta que la situación mejorara. Fueron los cinco círculos

En realidad, el análisis de Kennan era en cierto modo la traslación de la política de defensa del comunismo establecida por Lenin tras el final la guerra civil rusa posterior a la revolución bolchevique, conocida como la teoría de los cinco círculos, que luego puso en práctica Stalin y que, en opinión de algunos expertos, fue el eje de la política exterior soviética hasta la extinción de la URSS en 1990.

Sintiéndose aislados tras el fracaso de la revolución en Europa, y agredidos por ejércitos mercenarios en una larga y sangrienta guerra civil, la URSS vino a sentirse como una especie de «reserva» comunista que había que mantener a cualquier precio hasta que la situación mejorara. Fueron los cinco círculos.

El primer círculo era la propia Rusia, núcleo y fundamento de todos los demás. El segundo, el resto de Repúblicas de la URSS, periféricas a la propia Rusia: Ucrania, Bielorrusia, las repúblicas bálticas…-. El tercero fueron los países de la Europa del Este, o sea, el Pacto de Varsovia; el cuarto, aquellos países que en el tablero geopolítico mundial, o bien adoptaran el comunismo, o bien estuvieran bajo control e influencia soviética –China, hasta la ruptura con la URSS, Corea, Vietnam, Cuba…-, y, finalmente, el quinto círculo, constituido por los partidos comunistas –legales o clandestinos- de los países capitalistas.

Kennan advertía también que los soviéticos solo eran sensibles a la lógica de la fuerza, por lo tanto, no había que mostrar dudas ni debilidades en situaciones de escalada de la tensión entre ambas superpotencias

Kennan advertía también que los soviéticos solo eran sensibles a la lógica de la fuerza, por lo tanto, no había que mostrar dudas ni debilidades en situaciones de escalada de la tensión entre ambas superpotencias. Sostenía también que los soviéticos eran débiles en comparación con el mundo occidental, y que internamente carecían de cohesión, lo cual los hacía vulnerables a la instabilidad.

A lo largo de su dilatada vida, 101 años, Kennan fue considerado uno de los thinktank de la política exterior norteamericana, y llegó a formar parte del «grupo de sabios» que asesoraba directamente a los presidentes norteamericanos. Falleció el 17 de marzo del año 2005.

 

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

Lunes, 22 de febrero de 1946

La redacción de la revista ‘Foreign Affairs’ recibía de la embajada estadounidense en Moscú el Artículo X, también conocido como «telegrama largo», escrito por el diplomático norteamericano Georges F. Kennan (1904-2005). Consistía en una serie de explicaciones sobre la naturaleza de la Unión Soviética y se recomendaba la política de contención que marcaría la Guerra Fría.

Martes, 23 de febrero de 1455

La Biblia publicada por Johannes Gutenberg se convertía en el primer libro producido por medio de la imprenta.

Miércoles, 24 de febrero de 1917

Nicolas II, zar de Rusia, presentaba su abdicación a la corona. Comenzaba la revolución rusa.

Jueves, 25 de febrero de 1932

Las Cortes de la II República aprobaban la primera ley del divorcio de la historia de España.

Viernes, 26 de febrero de 1815

Napoleón Bonaparte se fugaba de la isla de Elba y desembarcaba en Francia, comenzaba el Imperio de los cien días, que concluyó con la derrota de Waterloo.

Sábado, 27 de febrero de 1920

Se estrenaba en Alemania ‘El gabinete del doctor Caligari, dirigida por Robert Wiene, se considera una de las películas insignia del expresionismo cinematográfico alemán.

Domingo, 28 de febrero de 1844

Se estrenaba en el teatro de la Cruz, en Madrid, la obra de José Zorrilla ‘Don Juan Tenorio’.

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