El último viaje de Juan Sebastián Elcano

Grabado de los años 50 del siglo xix donde se muestra al marino Juan Sebastián Elcano. / Wikimedia

El 24 de julio de 1525 partía del puerto de La Coruña una expedición naval fletada por el rey Carlos I con el objetivo de asegurar el dominio español sobre las islas Molucas, conocidas también por entonces como las islas de las especias, en disputa con Portugal. Estaba compuesta por un total de siete naves y 450 hombres.

 

CV / Al mando de la expedición su puso a García Jofré de Loaísa, al cual acompañaron algunos de los tripulantes que habían culminado la primera vuelta completa al globo tres años antes, como el mismo Juan Sebastián Elcano, que embarcó como capitán de la nao Sancti Spiritus y piloto mayor de la expedición. También figuraba entre la marinería un dudoso Rodrigo Bermejo, de quien se dice que podría coincidir con el Rodrigo de Triana que había participado en el primer viaje de Colón en 1492.Como ayudante de Elcano viajaba también un jovencísimo Andrés de Urdaneta, que se convirtió con el tiempo en uno de los más insignes marinos de todos los tiempos, y descubridor de la ruta para regresar de extremo oriente a América: el tornaviaje.

La expedición siguió la ruta usual en la época para navegar hacia el sur por el Atlántico, siguiendo lo que se conocía como el «ocho» portugués

La expedición siguió la ruta usual en la época para navegar hacia el sur por el Atlántico, siguiendo lo que se conocía como el «ocho» portugués. Recalaron unos días en La Gomera, y tras haber reemprendido la ruta, el 15 de octubre llegaron a una isla deshabitada de la costa africana, que bautizaron como San Mateo. Los posteriores registros de Urdaneta demostraron que se trataba de la isla de Anobón, hoy parte de Guinea Ecuatorial. A la altura del Ecuador pusieron rumbo oeste, avistando las costas de Brasil el 19 de noviembre y viraron rumbo al sur, para acceder al Pacífico por el canal de Magallanes. Un temporal dispersó la flota y tuvieron que esperar varios días en Santa Cruz. En una avanzadilla de Elcano y Urdaneta, erraron en la búsqueda del Estrecho de Magallanes, siendo los primeros que accedieron al Pacífico por el Cabo de Hornos, anticipándose en 50 años a Francis Drake, pero luego volvieron atrás para reunirse con el resto de la cada vez más mermada expedición. Entre naufragios por temporales, ataques de los indios y deserciones, la expedición quedó reducida a cuatro embarcaciones.

El 26 de mayo de 1526, tras 48 días navegando por un laberinto de islas de más de 300 millas, salieron del estrecho de Magallanes entrando en el océano Pacífico. Seis días después, el 2 de junio, un temporal dispersó definitivamente las cuatro naves, que ya no se volverían a reunir. Este fue su destino:

De la San Lesmes no se supo nada hasta dos siglos después, cuando se encontró una cruz en la isla de Amanu, cerca de Tahití, donde se supone que pudo haber llegado. Confirmando esta hipótesis, en 1929 se encontraron en esta misma isla varios cañones españoles del siglo XVI.

El 26 de mayo de 1526, tras 48 días navegando por un laberinto de islas de más de 300 millas, salieron del estrecho de Magallanes entrando en el océano Pacífico

La Santiago –que no era una nao, sino un patache- recorrió más de 6.000 millas hacia el norte, arribando a Tehuantepec, en México.

La Santa María del Parral logró cruzar el Pacífico hasta Célebes, en la actual Indonesia. Un motín encabezado por dos marineros asesinó al capitán e hicieron embarrancar la nave cerca de la isla Filipina de Cebú. Los indígenas mataron a varios españoles y capturaron al resto. Fueron rescatados dos años después, en 1528, por una expedición enviada por Hernán Cortés desde México, tras recibir la información de la Santiago. Los dos cabecillas del motín amotinados fueron juzgados y ahorcados en la isla moluqueña de Tindore.

La única que pudo mantener el rumbo fue la nave capitana, la Santa María de la Victoria, en la que estaban García Jofré de Loaísa, Elcano y Urdaneta. Se sabe por las notas de Urdaneta que el 4 de junio estaban en la coordenada 41º 30’ de latitud sur. Con la nave maltrecha y haciendo agua, apareció el escorbuto entre los tripulantes. El antes citado Rodrigo Bermejo murió el 24 de junio. El día 30, tras cruzar el trópico de Capricornio, fallecía Loaísa. Le sucedió en el mando Elcano, ya muy enfermo, que murió el 4 de agosto.

El 4 de septiembre, la Santa María de la Victoria consiguió arribar a la isla de Guam, donde los españoles, tras fondear, se vieron rodeados por piraguas indígenas. Para su sorpresa, uno de ellos se les dirigió en un perfecto castellano con acento gallego: era Gonzalo de Vigo, superviviente de la Trinidad, que se había separado de Elcano cinco años antes, durante la expedición de Magallanes. Así lo relata la crónica de Urdaneta:

“(…) Hallamos un gallego que se llama Gonzalo de Vigo, que quedó en estas islas con otros dos compañeros de la nao de Espinosa, e los otros dos muriendo, quedó él vivo, el cual vino luego a la nao e nos aprovechó mucho porque sabía la lengua de la islas”.

Haciéndose de nuevo a la mar, pasaron por Mindanao y Cebú, llegando finalmente el día de año nuevo de 1527 a Tindore, en las Molucas. Pero ahí llegaron un par de meses después los portugueses y de nuevo hubo conflictos y muertes. Los españoles consiguieron rechazarlos. Pero en las conversaciones para llegar a un arreglo, los portugueses envenenaron al capitán español, Zarquizano. Los 120 supervivientes españoles, al mando de Hernando de la Torre, desguazaron el barco y construyeron una fortaleza a la que trasladaron las piezas de artillería.

Los 120 supervivientes españoles, al mando de Hernando de la Torre, desguazaron el barco y construyeron una fortaleza a la que trasladaron las piezas de artillería

Allí sobrevivieron hasta que nueve meses después, el 27 de marzo de 1528, llegó a Tindore la nao Florida, enviada por Hernán Cortés desde México para hallar la expedición perdida. Tras varios meses de lucha, los portugueses tomaron Tidore, pero un grupo de supervivientes prosiguió la lucha hasta 1529, cuando en el Tratado de Zaragoza, el emperador Carlos V vendió a los portugueses los derechos sobre las Molucas. Los 24 supervivientes pasaron a Goa, en la India, y no arribaron a Lisboa hasta 1536. Allí, a Urdaneta se le incautó toda la información cartográfica que había elaborado. Pero esto no fue un problema, la había memorizado. Y con los datos y la información que había memorizado, realizó varios años después, ya viejo, el Tornaviaje.

El periplo había durado en total once años.

.

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

Lunes, 19 de julio de 1936

Tras fracasar en las ciudades más importantes de España, el golpe de estado perpetrado por una facción del ejército contra la II República se convierte en una guerra civil que durará casi tres años.

Martes, 20 de julio de 1944

En Alemania, un grupo de oficiales de la Wehrmatch intentan asesinar a Hitler en su residencia conocida como “La guarida del lobo”. El intento fracasará y su autor material, el coronel Claus von Stauffenberg será detenido y condenado a muerte, junto con altos oficiales del ejército involucrados.

Miércoles, 21 de julio de 1906

Tras quedar acreditada su inocencia y las irregularidades del proceso que lo había condenado por espionaje,  Alfred Dreyfus era  reintegrado con todos los honores al ejército francés con su grado de capitán. Fue el final del famoso «caso Dreyfus», que sacudió a Francia a finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Jueves, 22 de julio de 1972

Fallecía, exiliado en México, el escritor Max Aub, uno de los referentes intelectuales de la tradición republicana española.

Viernes, 23 de julio de 1914

Tras el atentado de Sarajevo, que había costado la vida al heredero de la corona, el Imperio austro-húngaro lanzaba su famoso ultimátum a Serbia, que significó el estallido de la I Guerra Mundial.

Sábado, 24 de julio de 1525

Partía de España la expedición naval de García Jofré de Loaísa, con la intención de asegurar el control español de las islas Molucas –las islas de las especias- en el Pacífico. En ella participaba Juan Sebastián Elcano, que morirá durante la expedición.

Domingo, 25 de julio de 1581

Felipe II entraba en Lisboa y era coronado por las cortes portuguesas como legítimo rey de Portugal. Con ello, todos los reinos de España quedaban bajo un mismo monarca.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí

Ver más

  • Responsable: Eva Serra Sánchez.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Nominalia que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.