Hasta el momento, los satélites se enviaban de dos en dos a bordo de cohetes Soyuz / Imagen: Llegada de los cuatro satélites al espacio. Créditos: ESA–P. Carril

El Ariane 5 empleará un nuevo dispensador capaz de situar en órbita cuatro satélites idénticos de una sola vez

Será el 17 de noviembre

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Este mes, cuatro satélites del sistema de navegación Galileo serán puestos en órbita a bordo de un cohete Ariane 5, en lo que constituirá el primer envío cuádruple de esta constelación. Los controladores de la misión están preparándose a fondo para este complejo lanzamiento al espacio.

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ESA / Se trata del octavo lanzamiento de Galileo y, con él, serán 18 los satélites en el espacio. Una vez completado, el sistema contará con 24 satélites operativos y una red terrestre para la provisión de servicios de posicionamiento, navegación y determinación de la hora.

Se trata del octavo lanzamiento de Galileo y, con él, serán 18 los satélites en el espacio

Hasta el momento, los satélites se enviaban de dos en dos a bordo de cohetes Soyuz. Este lanzamiento cuádruple presenta varios retos técnicos, incluyendo el nuevo dispensador de la carga útil y la necesidad de establecer el control sobre cuatro satélites independientes casi al mismo tiempo.

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Una sala de control cuatro veces más compleja

El ascenso hasta la órbita circular intermedia durará tres horas y media. A continuación, una vez separados los satélites, un equipo formado por personal de la ESA y de la agencia espacial francesa CNES asumirá su control y los guiará por sus órbitas tempranas. Esta fase se prolongará durante nueve días en el caso de la primera pareja de satélites, mientras que su duración para los otros dos será de 13 días.

“En el momento en que los cuatro satélites se separen por parejas, el equipo de la misión se dividirá en dos turnos para trabajar desde la sala de control del CNES en Toulouse, Francia. Cada uno de estos turnos se encargará de dos satélites, por lo que el trabajo será intenso”, explica Liviu Stefanov, codirector de vuelos de la ESA.

Sala de control Galileo. Créditos: CNES–E. Grimault, 2015

Sala de control Galileo. Créditos: CNES–E. Grimault, 2015

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Como reconoce Hélène Cottet, directora principal de vuelos del CNES: “Se trata del mismo equipo que llevó a cabo las anteriores fases de órbita temprana de Galileo, por lo que conocemos bien los satélites”.

“La diferencia esta vez está en que hay que gestionar cuatro satélites, a veces en secuencia y a veces en paralelo. Así, hemos invertido mucho esfuerzo en planificación y entrenamiento de cara a las primeras horas en el espacio”.

Sección del cohete con los cuatro satélites. Créditos: ESA–P. Carril

Sección del cohete con los cuatro satélites. Créditos: ESA–P. Carril

Desde 2011, este equipo conjunto ha dirigido las operaciones de vuelo iniciales de Galileo alternando el trabajo desde el centro de la ESA en Darmstadt, Alemania, y el del CNES de Toulouse.

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Órbita objetivo: 23.200 Km

La separación marcará el comienzo de una serie de actividades y maniobras críticas para garantizar que los cuatro satélites estén listos para su traspaso al Centro de Control de Galileo en Oberpfaffenhofen, Alemania, por el resto de la misión.

Entre otras cuestiones, se comprobará que cada uno de ellos ha desplegado sus paneles solares y recibe energía; además, habrá que establecer un enlace de datos mediante una serie de estaciones terrestres, llevar a cabo amplias comprobaciones de funcionamiento y, a continuación, poner los módulos en un modo estable orientados hacia la Tierra, quedando así listos para posteriores maniobras.

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