Réplica del Cuatro Vientos en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica de España. / Créditos: Pla -Wikimedia

Tal día como hoy… 20 de junio de 1933, el ‘Cuatro Vientos’ despegaba para desaperecer

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El 20 de junio de 1933, el aeroplano ‘Cuatro Vientos’ despegaba de Camagüey (Cuba), tras haber completado sin escalas el vuelo desde Sevilla, sobrevolado el Atlántico por su parte más amplia por primera vez. Su destino era Ciudad de México, a poco más de mil millas náuticas, pero nunca llegó a su destino. Sus restos no fueron hallados y todavía hoy se especula con qué ocurrió realmente.

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CV / El ‘Cuatro Vientos’ estaba tripulado por el capitán de ingenieros Mariano Barberán y Tros de Illarduya (Guadalajara, 1895) y por el teniente de caballería Joaquín Collar y Serra (Figueras, 1906), ambos aviadores plenamente experimentados y capaces. El aeroplano era un Breguet XIX GR, construido en la factoría CASA de Getafe (Madrid), con un motor Hispano Suiza de 650 caballos y 12 cilindros, fabricado en las factorías de esta empresa en Barcelona. Llevaba 5.000 litros de gasolina y 200 de aceite.

Fue visto en la península de Yucatán a las 10:10h, y por última vez en Villahermosa (Tabasco, México) a las 10:45h. ¿Qué ocurrió luego?

Voló la mayor distancia recorrida hasta entonces sobre el mar. El ‘Cuatro Vientos’ partió del aeródromo de Tablada (Sevilla), el 10 de junio, aterrizando en Camagüey tras 39 horas y 55 minutos de vuelo ininterrumpido. Fueron recibidos como auténticos héroes, tanto por la proeza inédita de la travesía, como por la nueva imagen de España en el mundo y las simpatías que entre la población cubana representaba en aquellos momentos la II República española.

A Cuba había llegado previamente el mecánico de vuelo Modesto Madariaga (Corral de Almaguer, Toledo, 1904), que tuvo que reparar una importante avería en los depósitos de combustible. Permaneció en Cuba cuando, el día 20 de junio, el ‘Cuatro Vientos’ despegó a las 8:45 h  con rumbo a Ciudad de México para completar el tramo final de su trayecto.

Nunca se supo con certeza qué ocurrió realmente. Fue visto en la península de Yucatán a las 10:10h, y por última vez en Villahermosa (Tabasco, México) a las 10:45h. ¿Qué ocurrió luego? Al parecer, sobrevino una tempestad que se calificó como “Un temporal como pocos vistos”, según la versión de los investigadores mexicanos y guatemaltecos. Se especuló con que el avión tuvo que realizar un aterrizaje forzoso más o menos sobre la sierra de Mazatecas, en el estado de Oaxaca, y que los campesinos de la zona les habrían retenido con la intención de cobrar un rescate. Cuando los presuntos secuestradores se fueron enterando de las implicaciones internacionales del tema, optaron por asesinarlos, enterrar los restos del ‘Cuatro Vientos’ y echar tierra de por medio. No hace muchos años, un rotativo español de gran tirada, en un reportaje sobre el vuelo del ‘Cuatro Vientos’, citó que un antropólogo aseguró haber visto a un campesino de la zona ataviado con unas botas militares españolas de la época.

Al parecer, sobrevino una tempestad que se calificó como “Un temporal como pocos vistos”, según la versión de los investigadores mexicanos y guatemaltecos

Otra versión más prosaica afirma que aproximadamente un mes después de la desaparición, se hallaron en la playa de Chiltepec, en Oaxaca, los restos de una cámara de neumático que fueron entregados a la Embajada española en México. Si eran del ‘Cuatro Vientos’, es que se habría estrellado en el mar. Pero hay algo que no cuadra en todo esto. Si el avión fue avistado en Villahermosa, en el mar Caribe, y la costa de Oaxaca está al otro lado, en la costa del Pacífico mucho deberían haberse desviado de su rumbo para no caer en tierra.

El mecánico Madariaga permaneció en Cuba hasta que se dio al ‘Cuatro Vientos’ por desaparecido. Luego llevó a España las pertenencias de Barberán y Collar para entregarlas a sus respectivas familias. Cuando estalló la guerra civil, Madariaga permaneció fiel a la República, lo que le costó después de la guerra una pena de 30 años de cárcel. Tras ser liberado, emigró en 1949 a Argentina, donde residió hasta su muerte a los 70 años, en 1974. Barberán y Collar, el castellano y el catalán, no se sabe siquiera si fueron enterrados en algún lugar. Eso sí, se ahorraron la guerra civil. Sirva esta entrada de hoy como homenaje a los tres protagonistas de esta historia, la del vuelo del ‘Cuatro Vientos’.

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