“Ellas y ellos” en las tareas domésticas

UAB

La desigualdad de género en las tareas domésticas se da ya en la adolescencia

 

Un estudio del Centro de Estudios Demográficos de la UAB (CED-UAB), que se acaba de publicar, analiza la desigualdad de género en los usos del tiempo en España y constata que la desigualdad se da ya en la adolescencia, aunque tener hijos es el principal factor que la hace aumentar.

 

UAB / Las parejas con hijos menores donde los dos están ocupados, la brecha de género en trabajo doméstico se puede cifrar en 1:40 h.; cuando ella tiene un nivel educativo superior que su pareja las diferencias se reducen pero no bajan de 1:25 h. Las mayores diferencias se observan cuando ambos tienen estudios de secundaria o inferiores: 2:20 h.

Un estudio del Centro de Estudios Demográficos de la Universitat Autònoma de Barcelona (CED-UAB) -que se acaba de publicar en la revista divulgativa especializada Perspectives Demogràfiques– examina con detalle las diferencias de género en los usos del tiempo en el contexto español, a partir de los datos de la última Encuesta de Usos del Tiempo (llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estadística) -encuesta que recoge información de 19.295 entrevistados que indicaban todas las actividades que realizaban a lo largo de 24 horas-. El estudio se titula “La persistente desigualdad de género en el uso del tiempo en España”. 

Las desigualdades de género en la distribución de los usos del tiempo persisten y tienden a aumentar con la llegada de los hijos

Una de las principales conclusiones es que a pesar del aumento progresivo de los niveles de estudio y empleo de la población femenina, las desigualdades de género en la distribución de los usos del tiempo persisten y tienden a aumentar con la llegada de los hijos.

Los autores del estudio, los investigadores de la UAB, Joan García y Marc Ajenjo, han analizado el tiempo que dedican los hombres y las mujeres, según su edad y situación familiar, en un día laborable, a cuatro actividades: trabajo remunerado , trabajo doméstico, trabajo de cuidado de niños y ocio.

Así, las adolescentes destinan a tareas domésticas media hora diaria más que los niños. Esta diferencia se incrementa hasta 45 minutos diarios entre los chicos y chicas de 18 a 29 años. En ambos casos esto implica más tiempo de ocio para ellos.

Entre los jóvenes que viven solos las chicas dedican una hora más a trabajo remunerado que los chicos, siendo el único momento del ciclo de vida donde las mujeres emplean más tiempo en trabajo remunerado que los hombres. Si además, se tiene en cuenta que ellas siguen invirtiendo más tiempo en trabajo doméstico, la diferencia en tiempo de ocio llega a las dos horas.

En las parejas jóvenes sin hijos las mujeres dedican una hora diaria más a tareas domésticas que los hombres

En las parejas jóvenes sin hijos las mujeres dedican una hora diaria más a tareas domésticas que los hombres. En contrapartida, ellos destinan una hora más a trabajo remunerado, igualándose el tiempo de ocio.

Los investigadores observan una “tradicionalización” de comportamiento con la llegada de la descendencia. “En el momento de tener los hijos, observamos, en las mujeres, una caída de la actividad remunerada y un aumento del tiempo empleado tanto en las tareas domésticas como en las de cuidado de los hijos”, explica uno de los autores del estudio , Joan García.

En su conjunto, aprecian que las madres dedican 3,5 horas más a trabajo doméstico y una hora más al cuidado de niños que los padres, por lo que, aunque los ellos destinan dos horas y media más a trabajo remunerado, el saldo es claramente desfavorable a ellas.

 

Mujeres con mayor nivel educativo e ingresos superiores

Entre las parejas con hijos menores donde los dos están ocupados, la brecha de género en trabajo doméstico se puede cifrar en una hora y cuarenta y cinco minutos, y en unos cuarenta minutos en cuidado de niños, ambas significativamente menores que entre aquellas donde sólo trabaja el hombre, entre las cuales, la brecha asciende a cinco horas y media en trabajo doméstico y además de dos horas en cuidado de niños.

Aunque cuando ella tiene un nivel educativo superior a su compañero las diferencias son menores, no bajan de una hora y veinte y cinco minutos en trabajo doméstico

Por otra parte, cuando sólo trabaja uno de los dos miembros de la pareja, la situación difiere mucho en función de quien lo hace, por lo que el tiempo dedicado a trabajo doméstico y de cuidado de menores dista mucho de revertirse.

Aunque cuando ella tiene un nivel educativo superior a su compañero las diferencias son menores, no bajan de una hora y veinte y cinco minutos en trabajo doméstico, siendo muy similares a las que se constatan cuando ambos tienen como mínimo el bachillerato.

En el extremo contrario, las mayores diferencias se observan cuando ambos tienen estudios de secundaria o inferiores, dos horas y veinte minutos.

Referencia bibliográfica: 
PERSPECTIVAS DEMOGRÁFICAS: “La persistente desigualdad de género en el uso del tiempo en España”- Joan García, Marc Ajenjo. Centro de Estudios Demográficos – Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Marzo 2019.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí