En busca de tratamientos personalizados contra la diabetes

La diabetes de tipo 2 está en auge en todas las regiones del planeta / Pixabay

Un equipo de investigadores ha clasificado la diabetes de tipo 2 en varios subgrupos para analizar su evolución y su trabajo podría dar lugar a tratamientos personalizados.

 

Cordis / La diabetes puede dar lugar a ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, ictus, amputación de las extremidades inferiores y muerte prematura. Según la Organización Mundial de la Salud esta afección fue la séptima causa de muerte en 2016.

El «Atlas de la Diabetes» de la Federación Internacional de Diabetes (FID) predice que para 2045, cerca de 629 millones de personas (con edades comprendidas entre los veinte y los setenta y nueve años) padecerán diabetes si no se pone remedio. La FID también indica que, en países de renta alta, cerca del 87 al 91 % de todos los diabéticos presentan diabetes de tipo 2, mientras que del 7 al 12 % padecen diabetes de tipo 1.

La diabetes de tipo 2 está en auge en todas las regiones del planeta y la eficacia de las terapias disponibles varía de una persona a otra

La diabetes de tipo 2 está en auge en todas las regiones del planeta y la eficacia de las terapias disponibles varía de una persona a otra, razones por las que la ciencia contempla con atención creciente la vía de los tratamientos personalizados.

El proyecto financiado con fondos europeos RHAPSODY se propuso estudiar la diabetes de tipo 2 y sus socios consideran que podrían revolucionar el modo en el que los médicos abordan esta afección. En declaraciones recogidas en una noticia de la Comisión Europea, el vicecoordinador del proyecto Leif Groop de la Universidad de Lund (Suecia) afirmó que RHAPSODY trata sobre «individualizar el tratamiento contra la diabetes». A lo que añadió: «Hemos dependido durante demasiado tiempo de una solución general para todo el mundo».

 

Medicina personalizada

RHAPSODY, en colaboración con el proyecto también financiado con fondos europeos BEAt-DKD, entre otros, clasificó la diabetes de tipo 2 en cinco subgrupos, tal y como se explica en la misma noticia. La investigación se basó en los resultados del estudio sueco ANDIS puesto en marcha por Groop. «Los subgrupos dividen a los pacientes de diabetes de tipo 2 en función de si padecen diabetes autoinmune grave, deficiencia grave de insulina, resistencia grave a la insulina o diabetes leve relacionada con la obesidad o la edad».

Gracias a esta clasificación se puede analizar el riesgo de complicaciones de la mejor manera posible y ofrecer a los pacientes el tratamiento más adecuado

Gracias a esta clasificación se puede analizar el riesgo de complicaciones de la mejor manera posible y ofrecer a los pacientes el tratamiento más adecuado a su situación. «Por ejemplo, las personas con una deficiencia de insulina grave presentan un mayor riesgo de desarrollar problemas oculares, mientras que lasque presentan resistencia grave a la insulina tienen cinco veces más probabilidad de padecer nefropatía en comparación con las de los otros subgrupos.

RHAPSODY también está desarrollando una herramienta informática con la que personalizar la asistencia a los diabéticos. «El sistema de apoyo clínico podrá, mediante un análisis de sangre, clasificar cada persona en su subgrupo y sugerir el tratamiento más adecuado. Computará el riesgo de que se generen complicaciones y contribuirá a que se haga todo lo posible por mantenerlas a raya». El comienzo de los ensayos se programó para finales de 2018 en Suecia y Finlandia.

El proyecto RHAPSODY (Assessing risk and progression of prediabetes and type 2 diabetes to enable disease modification) se puso en marcha para «definir una taxonomía molecular de la diabetes “mellitus” de tipo 2 que permita segmentar las cohortes de pacientes, [y] aportar información para el futuro diseño de ensayos clínicos», tal y como se señala en el sitio web del proyecto.

Se estudiará «la multiplicidad de mecanismos que provocan la diabetes, así como su empeoramiento, e identificará nuevos biomarcadores»

En un folleto del proyecto se explica que este estudiará «la multiplicidad de mecanismos que provocan la diabetes, así como su empeoramiento, e identificará nuevos biomarcadores (indicadores medibles de un estado o condición biológicos) destinados a estratificar los pacientes, todo lo cual generará sistemas de prevención de la diabetes y terapias de precisión con las que combatirla».

Los socios confían en que esto mejorará la salud en Europa y el resto del mundo, dado que se ofrecerá a los pacientes de diabetes la mejor asistencia posible para su afección concreta, al tiempo que se reducen los costes sanitarios.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí