En memoria de Abel Martínez Oliva

Irene Rigau: “Ha muerto un profesor, pero hay una gran víctima, que es el niño”

Cuando Caín se convirtió en Abel

 

Xavier Massó_editedXavier Massó / x.masso@catalunyavanguardista.com

Diríase que fue el profesor asesinado quien truncó la vida del alumno asesino y le convirtió en víctima al interponerse en su camino justo en el inoportuno momento en que era presa de un aislado brote psicótico. O al menos, esto es lo que cabe inferir de las vergonzantes declaraciones de la consellera d’Ensenyament, Sra. Irene Rigau, cuando ayer afirmaba que “ha mort un professor, però hi ha una gran víctima, que és el nen”. Literalmente: ha muerto un profesor, pero hay una gran víctima, que es el niño.

Una macabra inversión de la realidad, que a poco que consideráramos los hechos, y de no ser conocedores de la frivolidad que la caracteriza, nos haría dudar seriamente del equilibrio psíquico de la señora consejera, y que no parece afectarle únicamente a ella, sino también a la verdad oficial, convertida en omertà, que se decretó desde el mismo momento en que, apenas un par de horas después de los hechos, la propia consejera pusiera al claustro de profesores en primer tiempo de saludo sobre cuál iba a ser ésta, todavía con el cadáver de la víctima caliente en el mismo lugar donde cayó.

Una verdad oficial decretada que no admite réplica. Y sí, la verdad, a nuestro sindicato le están cayendo chuzos de punta por nuestro comunicado y por las declaraciones que un servidor, como su portavoz, ha estado realizando en los distintos medios que se interesaron por nuestra opinión. Ayer por la mañana,  sin ir más lejos, el intelectual orgánico Salvador Cardús, desde su atalaya en la tertulia de Catalunya-Ràdio, me calificaba de «miserable» por mis afirmaciones en esta misma emisora, la tarde anterior en el programa «La Tribu» (el link está incompleto, pero es suficientemente explícito). Por la tarde sabíamos que el resto de sindicatos se sumaban a este cordón sanitario y nos excluían de cualquier convocatoria «unitaria». Hay más, pero me extendería demasiado. Valga como muestra que este artículo no aparece en el órgano de prensa del sindicato, para no echar más leña al fuego.

Pero siempre que hay omertà circulan también las verdades ocultas como silbidos entre las grietas

Pero siempre que hay omertà circulan también las verdades ocultas como silbidos entre las grietas. Cito sólo algunas y juzguen ustedes mismos si son meras anécdotas aducidas capciosamente, o categorías más que significativas.

Ignoro si aparecerá en el enlace con la grabación del programa porque está incompleta, pero en un momento dado salió a colación el tema de la escuela «inclusiva», auténtico talismán del «modelo» educativo catalán. El resto de contertulios se manifestaron a favor de la inclusividad, hasta sorprendiéndose aún más de que tan lamentables hechos puedan ocurrir bajo tan idílico modelo, lo cual abundaba en su consideración como hecho si cabe todavía más aislado. Yo me manifesté en contra, ante el estupor general. A la salida, ya en la calle uno de los participantes se me aproximó y me dijo “yo también estoy radicalmente contra la escuela inclusiva, pero claro, decirlo en público…”

Me comentaba ayer una persona allegada lo que ocurrió en la reunión de cierta entidad a cuya junta directiva pertenece. Surgió, claro, el comentario sobre la noticia antes de empezar. Uno de los participantes en la reunión, en el más alto cargo, es también un cargo educativo de cierta importancia. Sin desmarcarse explícitamente de la versión oficial, empezó a narrar con todo lujo de detalles las agresiones y vejaciones a que se ven cotidianamente sometidos muchos profesores, citando casos que le constaban, y ante los cuales no se hacía absolutamente nada. El personal se quedó perplejo.

[blocktext align=”left”]”La directora lo quería arreglar todo dialogando con los alumnos. Así le ha ido, pero lo ha pagado este pobre profesor”

Llegan también off the record las versiones de profesores directamente conocedores del instituto donde se produjeron los hechos. Unas versiones que distan mucho de la idílica imagen que se ha dado hasta ahora: peleas abiertas entre alumnos dentro de las aulas; despreocupación y nula reacción de la directora ante las quejas de los profesores… Reza textualmente uno de estos mensajes, omitiendo cualquier referencia que pudiera indicar pistas sobre su autor: “(…) había unos segundos de ESO terribles. Ni la coordinadora de primer ciclo, que creo que era la profesora que ha sido también herida con su hija, ni la dirección ayudaban en nada. (…) La directora sólo miraba para ella. No le importaba nada sacarse de encima profesores o que cogieran la baja, a cambio de quedar bien y dar siempre la razón a los padres o a los alumnos (…) A los alumnos que se portaban mal nunca les pasaba nada, aunque se pelearan en clase, insultaran… La directora lo quería arreglar todo dialogando con los alumnos. Así le ha ido, pero lo ha pagado este pobre profesor que nada tenía que ver con la mala coordinación o gestión de este instituto (…) Y no digo más cosas por discreción; es la primera vez en mi vida que me decido a criticar a una dirección y a una coordinadora.”

Sobre el alumno, cuyo nombre sabe todo el mundo a estas horas, pero que dada su condición de menor no recomiendo a nadie que lo publique, si no quiere que caiga sobre él todo el peso de la ley –aquí sí actuaría implacablemente, que nadie lo dude-, empezamos a saber también ciertas cosas, todas ellas inquietantes, muy especialmente vistas en conjunto, y que ponen en tela de juicio la versión oficial de un hecho aislado debido a un inusitado brote psicótico: Había estado bajo observación psicológica durante la Primaria; estaba actualmente en tratamiento psicológico  (ignoramos si los padres habían informado o no de este extremo al centro, no están obligados por ley); acostumbraba  vestirse con ropas paramilitares; les decía a sus compañeros que “oía voces”; tenía en su casa un arsenal impropio de un chico de su edad (según la policía: dos escopetas de balines, material para fabricar cócteles molotov, machetes, ballestas de fabricación propia… amén de la que se agenció de su padre); tenía elaborada una lista negra con sus potenciales víctimas y les comentaba a compañeros que había que matarlos… y todo eso con independencia de lo que aparecía en sus perfiles en la red, igualmente harto inquietantes. Y acabó asesinando a un profesor, que no era sin duda ninguno de su lista, ya que llevaba diez días en el centro como substituto.

Lo único que sabemos por ahora es que un profesor que oyó gritos acudió a ver qué pasaba y se encontró con la muerte

Pues miren, a lo mejor sí es verdad que también el asesino era una víctima, pero desde luego que si es así, no lo es en el sentido que lo afirmaba la Sra. Rigau. Sólo habría que conocer la respuesta a ciertas preguntas como ¿Había sido objeto de acoso por parte de algún matasiete de los que campan en la impunidad atemorizando a sus compañeros ante la indiferencia del sistema y la impotencia de los que denuncian estos hechos? ¿Tal vez se atrevió alguna vez a denunciarlo y fue sometido a la humillación de una mediación al ser equiparado a su acosador, que seguiría a lo suyo tan campante? ¿Empezó a perderles el respeto a los profesores al ver como cada día se les insultaba sin que nadie pusiera remedio? ¿O cuando eran objeto de agresiones más allá de los insultos, devenidos normales y cotidianos hasta el punto que no hay dirección ni inspección que tome en consideración un parte en que un profesor manifiesta haber sido insultado?

Habría que saber, ciertamente, la respuesta a preguntas como las anteriores, y a muchas más, para saber si el homicida también puede haber sido una víctima más de este sistema educativo permeado de hipocresía que tenemos… Y para saber si, al menos en parte y contra su voluntad, la consejera tenía algo de razón. Sólo que entonces, de ser así, ella también sería responsable.

Lo único que sabemos por ahora es que un profesor que oyó gritos acudió a ver qué pasaba y se encontró con la muerte; que se lo llevaron por la puerta trasera y que, para la Sra. Rigau, es sólo un profesor muerto.

¿Quién es el miserable, Sr. Cardús? ¿Quiénes son los miserables?

.

Xavier Massó

Secretario General de Aspepc. SPS (Sindicat de Professors de Secundària)

7 Comentarios

  1. Totalment d’acord, aquesta es la trista realitat del nostra “Sistema Educatiu” que no és ni educatiu ni sistema .

  2. FELICITATS per l’article. N’estic farta de llegir i sentir barbaritats sobre el professor assasssinat per un “pobre” alumne, que era una bona persona (segons el profe de gimnàstica) . Per sort estic jubilada. Subscric tot el que dius. Aconsello a tots els professors en actiu que facin el que jo vaig acabar fent els últims anys de ¿docència?: Denunciar tots els “fets” als Jutjats i als Mitjans de Comunicació. Res d’acudir al/la Cap d’Estudis, Director/a,,,És predre el temps!

    Allò que més treu de polleguera els Directors/es i “comandaments titelles”, adeptes i afins al règim, que abunden per tota la geografia catalana, és el fet d’airejar tot el que està succeint a les aules des de la implantació de la LOGSE i l’escola “inclusiva” als mitjans de comunicació.

    Produeix una beneficiosa catarsi al professor “agredit” i desmenteix totes les mentides que els defensors i paràsits de la LOGSE publiquen.

  3. Fantástico e increible artículo para los tiempos que corren. Gracias profesor!
    Hacía mucho tiempo que no leía nada tan verdadero, tan revelador y tan valiente como lo que has escrito.
    En general, el profesorado de secundaria està en un estado de despersonalización y abatimiento extremo desde que el paradigma educativo fué cambiado por la irrupción de la LOGSE. De tener una conciéncia de profesionales responsables , capaces y considerados; pasaron a ser los títeres, los mamporreros y los asnos apaleados que el sistema (la LOGSE) decidió que debian ser. Veinte años de contínuas palizas burocráticas, desacreditaciones por parte de superiores de todos los niveles , y contínuos insultos y amenazas en el aula por parte de los menores que tienen cada dia a su cargo, minan la moral del mas curtido e ilusionado de los profesionales.
    En el nuevo paradigma , el elemento central ya no es el conocimiento (para qué? si ya està en internet) , és el niño. Y los garantes de este son , como no, los psicopedagogos. Unos especímenes que se autodefinen como expertos de la educación y que irrumpieron en el sistema como elefantes en una cacharreria. A partir de ahí fué cuando la figura del profesor pasó a un segundo o tercer plano y, claro: se jodió el invento!
    Como puede un adulto convivir, instruir y educar a treinta chavales si se le priva de la autoridad imprescindible para manejar al grupo y constantemente se ve desacreditado por unos presuntos expertos (de qué?) que pululan por los centros sin dar palo al agua!
    La LOGSE fué diseñada por estos individuos e individuas, para que ellos mismos pudiesen acceder a unos privilegiados puestos de trabajo, a los cuales jamás hubiesen podido acceder sin cambiar el sistema.
    Despues de veinte años de rapiña e intrusismo, los resultados afloran con hedor: pésimos niveles en las pruebas académicas de los estudiantes , desencanto y abatimiento del profesorado profundamente desmoralizado , convivencia imposible en las aulas , y un intolerante menosprecio de alumnos y padres hacia quien más hace por sus hijos, a menudo, incluso, mucho más que los propios progenitores: los profesores.
    Y para colmo, ahora, la durísima noticia del asesinato de nuestro compañero Abel.
    Sinceramente, de esta gran olla en la que confinaron la enseñanza de nuestro país sale un olor ya insoportable.
    Como ayer me comentaba un amigo, hay muchas manos sucias e interesadas en mantener la tapa muy apretada para que el hedor no escampe. Si así ocurriese, gente del vasto sistema: institucional, mediático, incluso sindical y, como no, expertos y profetas de toda índole; tendrian mucho que perder.
    Demasiadas manos sucias y tan pocos corazones límpios…
    Descansa en paz Abel. Estaras siempre con nosotros.

  4. Afortunadament que com sempre, en Xavier Massó i ASPEPC tenen el coratge de dir i escriure el que altres no s’atreveixen, fins i tot el nom de la primera víctima el pobre professor Abel Martínez que venia de Lleida tot il·lusionat per haver trobat treball fent una substitució.

    Era l’any 2000 a un Institut de Barcelona i ja una professora, casualment també de l’assignatura d’espanyol, va ser intentada d’agredir fora del centre, per dos cops per un “pobre alumne”. El qual en els primers dies de setembre jo el vaig trobar amb un puny americà a la Biblioteca, la direcció bones paraules, però va mirar cap a un altre cantó… Però el segon cop, sortint d’un claustre de migdia jo anava amb ella… va acabar l’intent d’agressió, com sí que tenia 14 anys que li vaig presentar una denuncia al Tribunal de Menors, ja que la Direcció no pensava fer res novament… Tot ho vaig haver de fer jo. Fa 15 anys de tot això, ja feien la fantàstica Reforma sense recursos, també “casualment” la professora que tenia el cor malament, al cap de dos anys ens vam haver d’acomiadar d’ella (e.p.d.) -no esmento noms sense autorització de la família-, com bé ens diu el company Xavier Massó, poc sap la gent de la tensió “in crescendo” que fa anys que patim a les aules dels Instituts Públics, amb l’aquiescència de recollir amb els braços oberts per “redreçar i romanitzar”, tot aquell alumnat que les concertades (que cobren de fons públics) i les privades els neguen el “sagrat dret constitucional” a l’ensenyament “convidant-los” a que deixin el seu centre…. així fa dècades s’escriu la història negra de l’ensenyament d’aquest estimat país. TOTS SOM ABEL!

  5. Este caso, también se podría denunciar, hay gente en España, que no está conforme con la forma de olvidar a Abel Martínez Oliva, era nuevo en ese colegio, desconocía los riesgos. Y que aumente la protección de los profesores. Hace más de quince años que me comentó una profesora de Magisterio, que una alumna suya le amenazaba de muerte por teléfono si la suspendía, se había quejado varias veces, no le hicieron caso. Durante el verano recibió varias llamadas, en la recuperación de septiembre se encontró sola por los pasillos con la alumna, y aunque se sacó un tres y medio, la aprobó para quitarse de en medio ese tormento.

  6. Penso que és important difondre l’article “Serradures damunt del bassal” d’Antoni Dalmases. Som molts els professors que pensem com ell.

    Estic trist. Trist i enrabiat d’impotència. Llencen serradures damunt del bassal. Aquí no ha passat res. Oblit. L’oblit porta a la normalitat. Em remou l’estómac, ser còmplice de la farsa. Sort que ja sóc fora d’aquest circ hipòcrita! Content d’haver-lo deixat i poder-lo mirar des de fora. “Per a la Conselleria, vius som un número de la llista; morts, cinc minuts de silenci”. M’ho ha dit una mestra. “Odia el delicte i compadeix el delinqüent”. O el malalt. Victòria Kent no va parlar de la víctima. Potser no calia? Modestament, humilment, com tantes vegades, em trobo al bàndol de la víctima.
    Aquí no ha passat res? Una desgràcia dissortada. Un fet excepcional. Certament, la mort és un fet definitivament excepcional, per a qui el pateix. Cal refer la normalitat. Quina normalitat? La de considerar que els mestres i els professors dels instituts es juguen la cara, els pneumàtics i els vidres del cotxe, la dignitat, la paciència… (la vida és una excepció, sí), per un sou, per renunciar a fer la feina d’ensenyar, d’instruir, de formar i difondre idees i criteris; per substituir pares atrafegats – “no sé què fer-ne…”, una frase recurrent, que algú deu haver sentit alguna vegada–, pares enfeinats, pares ofegats per la crisi, per la feina, pel viure del no viure i mil problemes… Tothom en té, de problemes.

    “Jo vaig estudiar per compartir uns coneixements que em semblen importants per a les persones, volia fer conèixer als joves el món tal com el veien els savis, els escriptors, fer-los créixer intel·lectualment i moral”. Un ingenu professional, que va errat. Cursos i cursos, cartells i murals parlant de “solidaritat”, “convivència”, “pau”, “igualtat”… i la teoria va per una banda i la vida per l’altra. Potser ho haurien d’haver explicat en anglès, que és l’idioma important. Els joves ensumen ràpidament la hipocresia dels qui diuen una cosa i fan l’altra. Però els profes que tossuts i carques es van posar a fer aquesta feina per compartir els coneixements i formar ciutadans amb criteri fent classes van essent foragitats dels centres d’ensenyament. No, ensenyament, no: educació; és a dir: substitució de la tasca familiar. I aquest “canvi de xip” planejat pels “especialistes polítics” ha estat imposat per aclamació popular. Els centres escolars són cases d’acollida en les quals també –només “també”– s’ensenya… si es pot. Centres de beneficència atesos per “voluntaris”. L’auxili social imprescindible on es dóna des de menjar fins a abraçades. “Primum vivere, deinde filosofare”. I si als centres escolars, als instituts no hi ha temps, lloc o manera de filosofare, doncs no es filosofa i ja està. Que filosofin ells en centres on no es permetin segons quines actituds, però que s’ho paguin! Que filosofi qui s’ho pugui pagar! Progrés, en diuen progrés, d’això. Amén.

    Un profe entra a classe amb una disfressa més o menys apanyada de cavaller, amb espasa i tot, perquè vol explicar història medieval. Motiva els alumnes. És com un joc. Aprendre no és esforç, sinó joc. Tot el que és joc, lúdic, és bo, modern. L’esforç i l’exigència són conceptes i actituds dolents, aquests sí: medievals. Tot és com un joc. Divertit, distret, guai. La història és un joc, el món és un joc, la lluita és un joc, la vida és un joc, la mort és un joc. No he dit res.

    “Un brot és momentani, però un cultiu vol temps: un cultiu és una extensió de brots enorme!”. Més comentaris de gent repatana. Cal donar mitjans (cursets!) als profes, però els metges diuen que els brots són imprevisibles, sobtats, per a ells. Quina formació donaran, als professors, per preveure el que és imprevisible per als metges? Silenci. Cinc minuts. Oblit. Endavant. Tot va bé.

    Em diran carca, reaccionari i mil coses més. No serà la primera vegada. Tots els que pensin coses com aquestes que escric, ja saben que som carques, reaccionaris i desgraciats de mena. Amén. “Està contra l’escola inclusiva!”. “Vol fer guetos, classificar i estigmatitzar!”. No, però deixem-ho estar. Crideu, que tapareu el silenci. Que parlin els especialistes, la cohort de bones persones que omplen diaris, pantalles i emissores en defensa del sistema. Cap profe a cap taula rodona, i si n’hi posen algun, serà “sindicalista”. Han guanyat. Heu guanyat. Però la realitat és remaleïdament tossuda i aneu a saber si un dia…

    Malgrat tot, ara per ara, estigueu tranquils: heu guanyat per golejada. Tireu serradures sobre el bassal, llanceu-nos a l’infern dels dissidents. Tant de bo no torni a passar i tant de bo els milers de mestres i profes que aguanten literalment el país no pateixin gaire la barbàrie quotidiana d’aquest sistema silenciós i vexatori. Un sistema que funciona, que ha de funcionar, que cal que es digui que funciona perquè funcioni. És el vostre sistema. Avui, però, jo, humil antisistema, feliçment foragitat del sistema, escric ple de tristesa i de ràbia per la mort d’un home jove que es guanyava la vida de manera precària en el vostre sistema. Un record afectuós per a ell i els seus.

    http://www.nuvol.com/opinio/serradures-damunt-del-bassal/

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