Enfoque matemático para proyectar futuros escenarios sociales

Este modelo les ha permitido proyectar escenarios para los cambios globales en las autoevaluaciones de la vida humana en el año 2050 / UAB

Los cambios futuros en el bienestar humano dependerán más de factores sociales que de factores económicos

 

Los cambios en la percepción del bienestar personal que podrían tener lugar en próximas tres décadas a nivel global dependerán en mayor medida de factores sociales que de aspectos macroeconómicos.

 

Por primera vez el estudio emplea un enfoque matemático para proyectar el bienestar subjetivo futuro de la población mundial

UAB / Así se desprende de un estudio realizado por investigadores del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) y la McGill University de Canadá, que por primera vez emplea un enfoque matemático para proyectar el bienestar subjetivo futuro de la población mundial.

El estudio, publicado recientemente por la revista Nature Communications, ofrece una perspectiva alternativa a las proyecciones futuras basadas en resultados materiales fáciles de cuantificar, tales como los ingresos per cápita, para evaluar los impactos en el bienestar humano, y contempla otras dimensiones de la vida que son importantes, aunque más difíciles de cuantificar por su subjetividad. La medida de bienestar es la autoevaluación de vida del Gallup World Poll, que en 2017 tenía una media global de 5.24 sobre 10.

 

Modelo estadístico dinámico

Los investigadores han empleado un modelo estadístico dinámico que combina variables económicas (materiales) con variables sociales (“no materiales”)

Los investigadores han empleado un modelo estadístico dinámico que combina variables económicas (materiales) como el PIB per cápita y la esperanza de vida, con variables sociales (“no materiales”) como la libertad, la corrupción gubernamental, las ayudas o los apoyos sociales. Con estas variables, han podido reproducir las diferencias más importantes entre países y usar los cambios observados entre 2005 y 2006 para calibrar el modelo. Este modelo les ha permitido proyectar escenarios para los cambios globales en las autoevaluaciones de la vida humana en el año 2050.

Los resultados muestran que los futuros cambios previstos en variables materiales tienden a conducir a mejoras muy modestas en la percepción del bienestar personal global, que van desde ningún cambio hasta, como mucho, un 10% de incremento respecto a la actualidad. Sin embargo, los escenarios basados en variables de tipo “no material” muestran un margen de posibles impactos muy amplio que iría desde un 30% de incremento en la percepción del bienestar personal (en el escenario más optimista de mejoras en la sociedad) hasta un 35% de descenso (en el escenario más pesimista de declive social).

 

Europa occidental entre otras regiones

El mayor alcance de los cambios “no materiales” recaería de manera especial en regiones densamente pobladas como la India, China, Europa occidental o África subsahariana

El mayor alcance de los cambios “no materiales” recaería de manera especial en regiones densamente pobladas como la India, China, Europa occidental o África subsahariana, donde el margen de mejora en cuestiones sociales es amplio.

“Estos resultados ponen de manifiesto el papel fundamental de los factores no materiales, como los apoyos sociales, las libertades o la imparcialidad en la determinación del futuro bienestar humano”, explica Eric Galbraith investigador del ICTA-UAB, quien hace hincapié en que es muy poco probable que los cambios en el PIB tengan un papel importante en la autoevaluación de vida dentro de 30 años. “Los cambios que hemos visto entre 2005 y 2016 muestran que las tendencias no materiales abarcan posibilidades más extremas positivas y negativas que las tendencias materiales”, explica Chris Barrington-Leigh, investigador de la McGill University.

Los autores alertan que las principales mejoras que podrían conseguirse en las próximas décadas en cuanto al bienestar subjetivo de la población

Los autores alertan que las principales mejoras que podrían conseguirse en las próximas décadas en cuanto al bienestar subjetivo de la población, así como los escollos más peligrosos a evitar, se encuentran en el ámbito del tejido social. “Las políticas a largo plazo que están demasiado enfocadas en los ingresos tienen efectos muy limitados”, según Barrington-Leigh.

“Si el objetivo prioritario de los gobiernos es el bienestar humano, éstos deberían destinar sus recursos de manera más acertada a políticas basadas en lo que realmente importa más para la experiencia humana”.

Referencia bibliográfica: 
Barrigton-Leigh C. & Galbraith E. (2019). Feasible future global scenarios for human life evaluations. Nature Communications, 10(1):161 DOI: https://doi.org/10.1038/s41467-018-08002-2

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