Enterramientos en la Sima de los Huesos, ¿verdad o exageración?

Mandíbula AT-1, primer fósil oficialmente descubierto en la Sima de los Huesos, Museo Geominero (Madrid). / Wikimedia - UtaUtaNapishtim

La actividad carnívora sobre los restos humanos de la Sima de los Huesos (SH) fue un hecho que algunos directores de la excavación minimizaron. Aquello trajo consigo una nueva paradoja sobre esta sima sin salida. Si los felinos y cánidos se alimentaron de los humanos en aquel pozo, ¿cómo entraron y salieron de él?

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista  @DAVIDRABADA

La respuesta más lógica es que hubo un comedero superior en aquel sistema de cuevas y que posteriormente el agua los arrastró hacia el fondo de la sima. Hoy en día, SH está ubicado en el fondo de un pozo de 13 metros de profundidad, pero las cuevas cambian mucho durante los procesos geológicos. De hecho, el agua que diluye la piedra caliza en un sistema cárstico no entra y sale por el mismo lugar sino que abre conductos superiores y sale por otros inferiores. Es decir que en SH hubo accesos más elevados que la actual sima. Luego el colapso y los flujos de escombros enterraron las antiguas entradas y salidas. Por lo tanto, suponemos que hubo más accesos en SH.

Corte longitudinal de la Sima de los Huesos con sus chimeneas, entre ellos el pozo C2, que parte de la terraza de la Sala de los Cíclopes (reproducción a partir de un escáner 3D) / Wikimedia

Los directores de Atapuerca siempre han negado que en tiempos de los humanos hubiera otros accesos a SH pero en la parte distal de SH, y a unos dos metros por encima de ella, hay una abertura. Este pasaje está completamente bloqueado por grandes rocas en el presente, pero claramente en algún momento del pasado no lo estuvo. Y así Ortega y colaboradores lo publicaron en 2013 en el número 196 de Geomorphology.

Otro posible acceso fue un pozo vertical en el techo de SH. Suave, esencialmente lineal, y de aproximadamente 1 m de diámetro, se extiende hacia arriba unos 5 metros hasta que se obstruye por un colapso, algo que Arsuaga ya describió en 1997 y que Carbonell y Mosquera también indicaron en 2006. Estos últimos añadieron que era una entrada superior en tiempos de los rituales funerarios. Véanse respectivamente el número 33 de Journal of Human Evolution, y el número 5 de Human Palaeontology and Prehistory. Comptes Rendus Palevol.

La tesis de una acumulación previa de cadáveres por depredadores y su arrastre posterior por las aguas resultaba totalmente consistente

En fin, que la tesis de una acumulación previa de cadáveres por depredadores y su arrastre posterior por las aguas resultaba totalmente consistente. Hubo por tanto una acumulación primaria de restos humanos que luego fue transportada y reelaborada por las corrientes de agua. Cuando la cueva fue subsecuentemente sellada por desplomes, la única entrada fue el foso actual por donde quizás sí cayeron la mayoría de los osos hallados en SH. Éstos, al buscar lugar para hibernar, pudieron sufrir tal contingencia. Por dicha razón, los restos humanos se concentraron primero en la unidad inferior LU-6, mientras que los osos fueron más frecuentes al final del depósito (Unidad superior LU-7).

Pero uno de los argumentos que los directores de Atapuerca arguyeron para justificar el enterramiento ritual en SH fue la ausencia de restos de ungulados. Para ellos ese rasgo indicaba que el hombre no utilizó la cueva como morada al no traer a sus presas. Pero de hecho la ausencia de ungulados en cuevas no resulta extraña. En muchas cavidades sólo los carnívoros son los únicos animales fósiles. Por ejemplo en el nivel 2 de Sterkfontein, Sudáfrica, existen humanos y otros mamíferos pero sin ungulados. En dicho yacimiento la actividad de carnívoros y su contexto ecológico fueron un factor importante en la formación del conjunto. Léase a tal efecto el trabajo de Spencer y colaboradores de 2003 en el número 29 de Paleobiology.

Foto: pxhere

Para SH, y dado que estaba ubicado en un pequeña sierra lejos de las llanuras, parece consistente que los grandes felinos cazaran a los herbívoros y se los comieran en ésta. Los ungulados no frecuentarían las montañas y los bosques circundantes ya que preferían los campos abiertos para evitar a los depredadores y pastar a su gusto. Además en las cuevas no hay hierba para ellos. Hoy en día los grandes depredadores como leones y leopardos sólo mueven a sus cadáveres unos cien metros, es decir no llevarían a sus presas a SH. Los humanos hacían algo parecido cazando y desmembrando los restos en la llanura transportando lo más preciado a campamentos de campo abierto, no hacia las cumbres.

La gran pregunta y eje de justificación fundamental para los enterramientos rituales en SH fue cómo se produjo la gran concentración de humanos en la sima

Pero la gran pregunta y eje de justificación fundamental para los enterramientos rituales en SH fue cómo se produjo la gran concentración de humanos en la sima. Sabemos por un lado que el lapso de tiempo que hubo durante la sedimentación de los cuerpos fue muy extenso. Según Arnold y colaboradores la acumulación humana cubrió un período largo de más de 100.000 años. Así lo publicaron en 2014 en el número 67 de la revista Journal of Human Evolution. Y he ahí la solución al problema de la concentración ósea de humanos en SH.

Durante todo aquel tiempo la producción de las arcillas que recubrió a los humanos fue muy baja. De hecho hay diferentes niveles estalagmíticos que recubren diferentes niveles de arcilla. Estos espeleotemas indican diferentes suministros de sedimentos durante la formación de esta asociación fósil. Es decir, el aporte sedimentario fue escaso e intermitente y aquella baja tasa de sedimentación condujo a la concentración observada de los huesos. Las arcillas de la cueva pertenecen a la escasa fracción de piedra caliza insoluble. Por lo tanto, la generación de arcilla durante la formación de cuevas es exigua. La arcilla roja del nivel LU-6 es pura y carece de aportes externos, lo que es una evidencia del origen cárstico de estos sedimentos.

La idea es simple, muchos huesos entre poca arcilla condujo a una elevada concentración de restos

La idea es simple, muchos huesos entre poca arcilla condujo a una elevada concentración de restos. Si a ello le sumamos un aporte intermitente pero frecuente de restos humanos, el resultado explicaba su concentración. Todo lo anterior es consistente bajo tres aspectos.

En primer lugar, la baja producción de sedimentación permitió una alta tasa de transporte óseo por las grutas, lo que condujo a la fragmentación y abrasión ósea observada en ellos. Más del 24% de los huesos están erosionados por las corrientes de agua que transportaron este primer conjunto de fósiles. En segundo lugar, resulta común en niveles de condensación de fósiles hallar faunas distintas como ocurre en SH. Y en tercer lugar, la disparidad de edades halladas en los distintos niveles fosilíferos es normal ya que transcurrieron varios milenios durante el proceso. Esta dispersión de datos se debió a una baja tasa de sedimentación en el pozo de SH.

En resumen, y ante todo el alud de paradojas y contradicciones anteriores, parece que el enterramiento ritual en SH no resulta consistente

En resumen, y ante todo el alud de paradojas y contradicciones anteriores, parece que el enterramiento ritual en SH no resulta consistente. Una sola interpretación no explica los procesos naturales ya que se hallan implicadas toda una red de causas. La asociación de fósiles de Sima de los Huesos fue considerada solo como un sitio de enterramiento humano por otros autores, pero de acuerdo con esta revisión la Sima de los Huesos fue originada por varios mecanismos.

La competencia entre Homo y otros depredadores por la zona implicó que los humanos adolescentes y jóvenes resultaran víctimas de grandes depredadores. Estos carnívoros transportaron los cadáveres a una cavidad superior de SH. Por aquel entonces la cueva tenía otras entradas en la actualidad bloqueadas. Los cánidos y otros carroñeros llegaron más tarde para alimentarse con los desechos. Posteriormente las corrientes de agua en la cueva durante episodios intensos de lluvia produjeron la dispersión, mezcla y abrasión de aquellos restos humanos.

Los neandertales en Atapuerca no enterraron a sus muertos, simplemente fueron depredados por otros carnívoros

Durante todos estos procesos, una baja tasa de sedimentación y el suministro gradual de cadáveres durante un largo período de tiempo produjo la concentración fósil observada en la unidad LU-6. Más tarde, cuando la cueva se cerró por desplomes, SH quedó aislada de las cavidades circundantes. Los neandertales en Atapuerca no enterraron a sus muertos, simplemente fueron depredados por otros carnívoros. Quizás debamos analizar ahora cómo ser neandertal y no morir en el intento.

Este artículo es la continuación de una serie titulada “Prejuicios y Evolución Humana“, a cargo de nuestro colaborador científico, David Rabadà.

Entrega anterior: Las paradojas de la Sima de los Huesos (entrega 28)

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