Ignacio Cirac es director en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching, Alemania

“Mientras funcionan no los puedes mirar”

Por Eva Serra e.serra@catalunyavanguardista.com

Ignacio Cirac es uno de los mayores expertos mundiales en computación cuántica.  Licenciado Física Fundamental por la Universidad Complutense de Madrid, donde obtuvo su doctorado por el departamento de Óptica.

Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Premio Wolf de Física, antesala del Premio Nobel, Cirac ha recibido también otros prestigiosos reconocimientos a lo largo de su carrera científica. Ha participado en proyectos de investigación en las universidades de Harvard, Hamburgo, Santa Barbara, Oxford,Hannover, Bristol, París, el Centro Saclay de Estudios Nucleares, la Escuela Normal Superior de París, y el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Hay un conjunto de laboratorios en todo el mundo tras estos ordenadores

Su trabajo se centra en un sistema de computación que permitirá diseñar algoritmos mucho más rápidos en el futuro. Un ordenador cuántico es aquel que rebasa los límites de la computación clásica. Se basa en el uso de qubits en lugar de bits y utiliza las leyes de la mecánica cuántica para resolver problemas.

 

¿Cuántas disciplinas interactúan en el desarrollo de un ordenador cuántico?

Es un campo multidisciplinar donde intervienen las matemáticas; trabajamos con algoritmos relacionados con la simulación para saber, por ejemplo, cómo hay que programar a los simuladores para que contesten a los problemas que nos interesan.

En el campo de la física intervienen la física teórica, los físicos teóricos quieren ver cómo funciona un ordenador cuántico pero también intervienen la física atómica, la física molecular o la física cuántica.

Los químicos son necesarios para trabajar los materiales, los informáticos desarrollan programación o protocolos de seguridad contra posibles ataques. Entre nosotros nos comunicamos y se ha establecido como un lenguaje común y entre distintas comunidades nos entendemos.

 

Ignacio Cirac es uno de los candidatos al Nobel de Física / Créditos: ICFO

Ignacio Cirac es uno de los candidatos al Nobel de Física / Créditos: ICFO

¿Se precisa conocimiento humanístico para ser un buen científico?

Creo que todo el mundo debe tener una base lo más completa posible. Un científico, además tiene que dar conferencias, escribir artículos, hablar con gente, comunicar, por lo que precisa de una cierta cultura. Se necesitan unas buenas bases en humanidades, también escolares, y una vez adquiridas ya puedes dedicarte a tu especialidad.

 

¿Qué relación existe, por ejemplo, entre la mitología griega y la física cuántica?

Los efectos Sísifo y Zenón, entre otros tipos de ejemplos de la mitología griega, ocurren de manera natural en la física. Algunos físicos se dieron cuenta de la similitud y eso ha llegado a influir incluso en su trabajo. El efecto Sísifo se utiliza, por ejemplo, en el enfriamiento de átomos.

 

Usted trabaja fuera de la computación clásica ¿Con qué se encuentra?

En las teorías cuánticas existen varios fenómenos que son extraordinarios, basados en los principios de superposición y a consecuencia de ellos, los de entrelazamiento. Estos últimos son los responsables, por ejemplo, de utilizar la criptografía.

 

¿Cómo se comporta un ordenador cuántico?

Se dan particularidades muy sorprendentes en los ordenadores cuánticos: mientras funcionan no los puedes mirar, no pueden interaccionar con nada. Se trata de aislarlos y ese es el desafío actual.

 

¿En qué fase está?

Hay un conjunto de laboratorios en todo el mundo tras estos ordenadores; de momento existen prototipos que cada día mejoran pero todavía son demasiado pequeños. Para conseguir lo que queremos hace falta desarrollar tecnologías más avanzadas.

 

¿Qué son los simuladores cuánticos?

Son aquéllos dedicados a tareas concretas. Por ejemplo, nuestros ordenadores cotidianos están preparados para hacer varias cosas: reproducir un texto, una imagen, un vídeo, datos, voz. Un simulador cuántico puede ser sólo para efectuar multiplicaciones; es decir, que solo sirve para unas tareas específicas pero que efectúa muy bien. La ventaja que presenta es que los requisitos para construirlo son mucho más sencillos y de hecho ya se están produciendo simuladores cuánticos de mayor tamaño.

 

¿A qué mercado se dirigen?

Están restringidos a sectores muy concretos relacionados con la ciencia o con la ingeniería, con el diseño de ciertos materiales o compuestos químicos, todavía no lo sabemos muy bien, -estamos en fase de investigación- tal vez en tres o cinco años podamos definir mejor su mercado.

 

¿Cómo se ha recibido entre los físicos el Premio Nobel de este año por el Bosón de Higgs?

Era muy esperable. Tras su confirmación estaba claro que tenía que haber un Premio Nobel asociado al Bosón. Se trata de un hecho muy excepcional que ocurre cada muchos años y creo que no ha extrañado a nadie.

 

¿Influye de alguna manera en su trabajo?

Nosotros trabajamos con partículas mucho más grandes, que permiten trabajar en laboratorios más pequeños.

 

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