Nature trata de prepararse para el open access como para un terromoto o un huracán

“Publicar información científica cuesta dinero y alguien tiene que pagarlo”

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Juan Carlos López, editor de Nature Medicine, durante la entrevista. / SINC

Juan Carlos López, editor de Nature Medicine, durante la entrevista. / SINC

Verónica Fuentes_Sinc/

Juan Carlos López (México, 1967), investigador en biomedicina y editor de la revista Nature Medicine, posee ‘el privilegio y la responsabilidad’ de conocer antes que nadie los grandes hallazgos de la medicina moderna.

Estos días ha visitado Madrid para asistir a las jornadas sobre diabetes en la Fundación Ramón Areces y ha contado a Sinc los grandes secretos de una publicación científica.

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¿Qué supone ser el editor de una revista de alto perfil como Nature Medicine?

Es un placer y un privilegio, pero también es una responsabilidad muy seria ya que la forma en la que la comunidad científica otorga dinero para la investigación depende mucho de donde publican sus trabajos. Para nosotros es muy importante tomar decisiones acertadas y justas porque sabemos que publicar en nuestras revistas tiene mucha trascendencia a nivel personal para los investigadores. Además, aunque es muy interesante enterarse antes que nadie de hallazgos que se están fraguando, lo realmente atractivo es discutir con los investigadores cuando todavía están haciendo sus experimentos, tener la oportunidad incluso de darles consejo. Este diálogo es más gratificante que esperar en la oficina a que lleguen los artículos.

Si tuviera que decidir su artículo favorito que ha publicado en Nature Medicine, ¿cuál sería?

Identificar uno es difícil porque cada uno tiene sus méritos. Pero, por ejemplo, un estudio que me gustaría publicar es relativo a la diabetes. La cirugía bariátrica se hace para que el paciente pierda peso y si es diabético, la persona mejora. Lo que se descubrió hace poco es que aun cuando el paciente no ha empezado a perder peso, dos días después de la cirugía, la diabetes está curada. Es muy interesante pensar qué ocurre en el cuerpo que cura la diabetes de una forma tan rápida. Hay mucha gente investigándolo ahora y estaría muy bien publicar la identificación de este factor porque obviamente sería una diana terapéutica de mucho interés.

¿Existe una receta para saber si un artículo se va a publicar?

Tenemos estándares del tipo de información que queremos publicar. Todas las revistas de alto perfil ponen mucho énfasis en la novedad. Es uno de los criterios principales, pero no es suficiente. Tiene que ser novedoso y realmente interesante, de tal forma que si alguien está trabajando en este campo, inmediatamente debe leerlo porque es algo extremadamente relevante para esta comunidad. Es más, aunque no trabajen en este campo, tienen que apreciarlo rápidamente por su interés. En el caso de Nature Medicine, ponemos el énfasis en que los artículos pongan en evidencia que la investigación es relevante para la salud.

¿Hay alguna diferencia entre publicar en Nature o Nature Medicine?

La decisión es del autor. Muchas veces la gente irá primero a Nature y si es rechazado vendrá a Nature Medicine, aunque a veces vienen a nosotros directamente. No sé si es más fácil, pero algo que para Nature es demasiado especializado –ya que es una revista multidisciplinaria– quizá para nosotros sea adecuado.

¿La información sobre salud llega correctamente a la sociedad?

Yo pienso que es fundamental que se comuniquen al público los temas de biomedicina pero hay que dejar claro que no todos los hallazgos se convierten en avances terapéuticos. Hay otros pasos que son independientes de la comunidad científica (reguladores, compañías farmacéuticas…) y que a veces se interponen en el camino hacia el desarrollo de nuevas terapias. Si no se informa a la sociedad de esto, la gente puede pensar “estamos gastando mucho dinero en investigación médica y mis parientes siguen muriendo de diabetes o de alzhéimer, ¿dónde están los avances?”.

¿Cómo cree que afecta la crisis del periodismo a esta difusión de la ciencia?

Hay periodistas científicos que piensan que un periódico no debe tener sección de ciencia porque la ciencia es tan importante que tendría que competir con el resto de informaciones que salen en primera plana. Piensan que no hay que proteger esta sección, sino que sea competitiva. Sin embargo, otros sí que piensan que debe existir este nicho. El problema es de habituación. Yo creo que la gente se ha cansado de leer que hay un avance en cáncer que puede representar una cura y ver que los pacientes siguen muriendo. Hay una cierta desilusión. La mayoría del público, cuando lee sobre ciencia, se queda solamente el principio y no piensa en todo lo que pasa después.

¿Cree que los contenidos científicos sobre salud deberían ser de acceso libre?

Publicar información científica cuesta dinero y alguien tiene que pagarlo, no es gratis. En el modelo de revistas como Nature el lector es el que paga. En las revistas de open access el autor paga. Los dos modelos tienen pros y contras pero si son viables seguirán en el mercado. En el caso de nuestra revista, que cuenta con editores profesionales, si quisiera adoptar el modelo en el que el autor paga este tendría que pagar alrededor de 20.000 dólares en vez de los 2.000 al año que cuestan la mayoría de las revistas. Y nadie va a querer hacerlo.

¿En Nature están preparados para un cambio en el modelo de publicaciones?

El modelo que sea más eficiente será el que sobreviva y los demás tendremos que adaptarnos o hacernos a un lado. Y sí, Nature trata de prepararse para ello. Si centros como los Institutos Nacionales de Salud de EE UU deciden que todo tiene que ser de acceso libre, debemos ser capaces de reaccionar y mantener el negocio con viabilidad. Es como prepararse para un terremoto o un huracán, no sabes si va a venir o no, pero por las dudas tienes tu lámpara para saber por dónde salir en caso de emergencia.

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