El objetivo de la campaña es recaudar 100.000€ para completar los ensayos preclínicos no regulatorios de su compuesto más avanzado, el IPR019, uno de los 20 fármacos de todo el mundo en desarrollo para frenar la progresión y revertir los déficits cognitivos de la esquizofrenia, y que Iproteos prevé licenciar en 2016 / Imagen: Teresa Tarragó (CEO) en el centro con su equipo de Iproteos

Iproteos, la primera biotec española que lanza una campaña de micromecenazgo por acciones

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La biotecnológica catalana Iproteos –ubicada en el Parc Científic de Barcelona– ha lanzado una innovadora campaña de financiación basada en el micromecenazgo por acciones (equity crowdfunding) –a través de la plataforma Creoentuproyecto.com– con el objetivo de recaudar 100.000 euros para completar la etapa preclínica no regulatoria de su compuesto IPR019. Se trata de uno de los 20 fármacos en todo el mundo en desarrollo para frenar la progresión y revertir los déficits cognitivos de la esquizofrenia.

El micromecenazgo por acciones o financiación participativa es una nueva vía de captación de fondos económicos para proyectos donde pequeños inversores obtienen, a cambio de sus aportaciones, una participación en la empresa en vez de otras contraprestaciones o recompensas como sucede en el micromecenazgo tradicional. Este tipo de campañas está creciendo a un ritmo exponencial en todo el mundo; se espera que en 2014 recauden unos 10.000 millones de dólares para más de 2 millones de proyectos sociales, culturales y empresariales.

Iproteos, creada en 2011 como spin-off del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) y de la Universitat de Barcelona –es la primera empresa que emplea esta estrategia para financiar un proyecto de biotecnología en el Estado español.

 En Francia y Reino Unido es un movimiento bastante extendido en el sector biotecnológico

“Queremos ser pioneros en España en establecer una nueva estrategia de financiación para jóvenes compañías, que ya funciona en Europa con mucho de éxito. En Francia y Reino Unido es un movimiento bastante extendido en el sector biotecnológico. Incluso compañías que están recaudando decenas de millones de dólares mediante otras fuentes de capital, realizan rondas parciales de crowdfunding para ganar visibilidad, volumen de clientes o validación de negocio. En nuestro caso, el pequeño inversor puede aportar desde 300 euros y obtener a cambio una participación en la empresa. Estos fondos nos permitirán atraer futuras inversiones para avanzar hacia los ensayos preclínics regulatorios y clínicos con pacientes y licenciar el fármaco en 2016”, afirma Teresa Tarragó, CEO y fundadora de Iproteos.

La esquizofrenia es una forma grave de enfermedad mental que afecta alrededor del 7 por mil de la población mundial (unos 24 millones de personas), que comienza a desarrollarse habitualmente desde los 15 a 35 años, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Actualmente no existe ningún fármaco en el mercado que se dirija a los síntomas cognitivos de la esquizofrenia. Los actuales fármacos antipsicóticos tratan los síntomas positivos (delirios, alucinaciones, etc.) y negativos (dificultad en el habla, emociones impropias, etc.) y sólo algunos –los antipsicóticos atípicos– pueden paliar pequeños aspectos de los déficits cognitivos, pero con graves efectos secundarios.

El IPR019 de Iproteos es el proyecto más avanzado del spin-off. Consiste en el desarrollo de un potenciador cognitivo de última generación que ya ha demostrado su eficacia, con resultados muy positivos, en modelos animales de la enfermedad: se ha conseguido una mejora de las capacidades del aprendizaje y memoria afectadas por la esquizofrenia, lo cual no sucede con la administración de los tratamientos actuales.
Además, su mecanismo de acción es completamente diferente lo que le convierte en un ‘first in class’. Se trata de un fármaco de los llamados ‘de tercera generación’, que están en la interfaz entre los utilizados tradicionalmente y los de segunda generación (fármacos proteicos). Está basado en unas moléculas llamadas péptidos que bloquean la acción de las proteasas y son capaces de atravesar la barrera hematoencefálica, un sistema protector del cerebro que hasta ahora la gran mayoría de fármacos del mercado no han conseguido atravesar.

Los péptidos son un tipo de fármacos altamente específicos y selectivos y, a la vez, presentan muy baja toxicidad

“Los péptidos son un tipo de fármacos altamente específicos y selectivos y, a la vez, presentan muy baja toxicidad. Si se comparan con los fármacos proteicos son bastante más económicos de producir, puesto que se pueden obtener por síntesis química y, además, otra ventaja importante es que los péptidos pueden llegar al cerebro y ser administrados por vía oral o subcutánea, con lo cual son mucho más versátiles que los fármacos proteicos”, explica Ernest Giralt, cofundador y presidente del Comité Científico Asesor.

Para el desarrollo de este tipo de fármacos, Tarragó y Giralt combinan su amplia experiencia investigadora en péptidos y proteasas con técnicas de diseño in silico y las tecnologías más innovadoras en síntesis de péptidos, como la tecnología propia IPRO, una combinación de herramientas informáticas y biotecnológicas desarrolladas por el propio equipo de investigación de Iproteos para la modelización informática de procesos biológicos. La tecnología IPRO permite acelerar enormemente los procesos de investigación sobre péptidos, en base a herramientas de química computacional muy avanzadas y específicamente diseñadas para generar, modelizar y testear proteínas virtuales: los software Atlas, Canvas y Dante, unas herramientas de investigación biológica sorprendentemente complejas y sofisticadas.

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IProteos

Iproteos (www.iproteos.com), ubicada en el Parc Científic de Barcelona, es una spin-off que se creó en base a la transferencia de una tecnología generada en el seno del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) y de la Universitat de Barcelona, con la participación estratégica de la Fundación Bosch i Gimpera.

Fundada en 2011 por Teresa Tarragó –investigadora del IRB Barcelona– y Ernest Giralt –coordinador del Programa de Química y Farmacología Molecular del IRB y catedrático de la UB–, Iproteos nació con el objetivo de desarrollar fármacos de tercera generación para enfermedades del sistema nervioso central, más eficaces, con menos efectos secundarios y a menor coste, cubriendo las diferentes etapas del desarrollo hasta la validación preclínica y clínica para finalmente licenciar el fármaco peptídico a terceros.

Concretamente, la compañía focaliza su actividad en la investigación y desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas mediante péptidos que bloqueen la acción de un tipo específico de proteínas, denominadas proteasas, que están desreguladas en un gran número de enfermedades como en el cáncer, las enfermedades infecciosas y los trastornos mentales.

Para llevar a cabo sus proyectos Iproteos ha contado con el apoyo del Departamento de Empresa y Ocupación de la Generalitat de Cataluña –a través de las Unidades de Valorización de ACCIÓ, la agencia para la competitividad de la empresa catalana– y del Ministerio de Economía y Competitividad, mediante el subprograma INCORPORA y un proyecto NEOTEC del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI).

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Creoentuproyecto.com

La plataforma de financiación colectiva Creoentuproyecto.com se fundó en Barcelona y está operativa desde febrero de este año. Forma parte de la Asociación Española de Crowdfunding y de la European Equity Crowdfunding Association, de la que es miembro fundador. Creoentuproyecto permite a quien lo desee adquirir participaciones en empresas no cotizadas en bolsa mediante un sencillo sistema online. El crowdfunding de inversión, poco conocido todavía en España a pesar de estar regulado por una legislación específica, mueve casi 5.000 millones de dólares cada año en todo el mundo, aportando capital a decenas de miles de compañías.

 

 

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