Erwin Rommel

Tal día como hoy… 14 de octubre de 1944, se suicidaba el mariscal alemán Erwin Rommel

 

El 14 de octubre de 1944, el mariscal alemán Erwin Rommel se suicidaba con una cápsula de cianuro. Estaba acusado de haber conspirado en un intento fallido de asesinar Hitler. Por su prestigio, se le ofreció quitarse la vida a cambio de no tomar represalias contra su familia. Conocido como «el zorro del desierto», está considerado uno de los militares más brillantes de la II Guerra Mundial.

 

CV / Se ha presentado a Rommel como un militar profesional ajeno a la política y alejado de la ideología nazi. Esto ha sido puesto en duda más recientemente por algunos historiadores. Más bien al contrario. Sin menoscabar su valía como militar, buena parte de su leyenda fue obra de la propaganda nazi. Si algo le hizo conspirar contra Hitler fue sin duda la certeza de que la guerra estaba perdida para Alemania. Pero esto lo sabía cualquier general alemán desde 1943.

Si algo le hizo conspirar contra Hitler fue sin duda la certeza de que la guerra estaba perdida para Alemania

Nació el 15 de noviembre de 1891 en Heidenheinan der Brenz (Alemania), se graduó como teniente en 1912. Durante la I Guerra Mundial intervino en las campañas de Francia, Rumanía y en los Alpes, destacando como un oficial extremadamente competente, con grandes victorias y con muy pocas bajas en sus unidades. Fue condecorado con la cruz de hierro y acabó la guerra como capitán. Se mantuvo como oficial después de la desmovilización y la reorganización del ejército de la República de Weimar. Por exigencias de los aliados, el ejército alemán se redujo a 100.000 hombres y 4.000 oficiales. Se optó entonces por una sobrecualificación de esta oficialidad, de modo que en caso de rearme y movilización, cada oficial estuviera en condiciones de aumentar automáticamente dos grados más. Rommel fue ascendiendo, llegando a estar al mando del batallón de la guardia personal de Hitler y teniendo trato diario con él. En agosto de 1939, a punto de estallar la guerra, fue ascendido a mayor general.

En agosto de 1939, a punto de estallar la guerra, fue ascendido a mayor general

Rommel participó en la campaña de Francia al mando de la 7ª división panzer, las unidades de blindados alemanas. Se la llegó a llamar la división «fantasma» por la velocidad de sus movimientos, llevando al extremo los principios de la Blitzkrieg diseñados por Guderian. A principios de 1941, fue destinado a Libia al mando del Africa Korps alemán, enviado en auxilio de Italia y con el soñado objetivo de llegar hasta el canal de Suez. Tras varias ofensivas y contraofensivas, tomó Tobruk obteniendo una gran victoria sobre los ingleses, y recibió la orden de marchar sobre Egipto a través del desierto lejos de sus bases de apoyo logístico.

Erwin Rommel comandante del Afrika Korps en el Norte de África / Bundesarchiv, Bild

Entre las enfermedades y la escasez de suministros, el Afrika Korps llegó a Egipto muy mermado, añadiéndosele entonces los bombardeos aéreos al haber entrado en el radio de acción de los aeródromos británicos de orillas del Nilo. Por otro lado, la Navy interceptaba desde Malta los suministros que le llegaban por mar. Rommel fue detenido en la primera batalla del Alamein, a 100 km. de Alejandría. Y fue completamente derrotado por la contraofensiva británica en la segunda batalla del Alamein, entre octubre y noviembre de 1942. Alemania nunca llegaría al canal de Suez.

Rommel se retiró entonces a lo largo de 2.500km a través del desierto hasta Túnez. Allí se encontró con que los norteamericanos habían tomado Marruecos y Argelia, amenazando Túnez directamente. Consiguió derrotarlos en Casserine. Fue su última victoria.

Con la llegada de nuevos efectivos americanos, al mando de Bradley y Patton, por el oeste, y los británicos de Montgomery progresando por el este, Rommel entendió que lo más sensato era evacuar África, y se lo comunicó a Hitler. La respuesta fue relevarle del mando en marzo de 1943. Hitler envió entonces más tropas, sacrificando unas tropas de élite que le hubieran sido de gran utilidad de haber dispuesto de ellas unos meses después en Sicilia. Alemania había entrado en barrena.

Rommel y un grupo de oficiales inspeccionan las defensas de la costa francesa. / Wikimedia – Bundesarchiv, Bild

Tras un breve paso por Italia, fue trasladado a Francia, donde diseñó la construcción del Atlántico. Pero no supo prever que el desembarco aliado sería por Normandía. Con el desembarco aliado en Francia, y los soviéticos avanzando imparables en el este, la caída del III Reich era solo cuestión de tiempo. Y entonces vino la conspiración.

Al parecer, algunos generales pensaron en una paz con los aliados occidentales -Gran Bretaña y EEUU- y hasta proseguir con ellos la guerra contra los soviéticos. En la desesperación de la derrota inminente, pensaron que solo había un problema: Hitler. Si se conseguía sacarlo de en medio, tal vez sería posible un arreglo.

Hasta qué punto Rommel estuvo comprometido en el complot de julio de 1944, es algo que no se sabe con certeza

Hasta qué punto Rommel estuvo comprometido en el complot de julio de 1944, es algo que no se sabe con certeza. Su asistente en África, Klauss von Stauffenberg fue el que dejó la bomba que no mató a Hitler de milagro. Cuando empezaron las detenciones, algunos mencionaron a Rommel durante las torturas. Es evidente que algo sabía, pero no se sabe qué. Cuando recibió la visita de dos generales con chofer de las SS, supo inmediatamente a qué atenerse.

Se le rindieron funerales de héroe nacional con toda la parafernalia inherente al caso. A Hitler le quedaba algo más de medio año.

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