Estanislao Figueras

Xilografía de Estanislao Figueras / Wikimedia -Arturo Carretero

Tal día como hoy… 11 de noviembre de 1882 fallecía Estanislao Figueras

 

El 11 de noviembre de 1882 fallecía en Madrid Estanislao Figueras y Moragas, abogado, político y estadista. Fue el primer presidente de la I República Española, entre el 12 de febrero y el 11 de junio de 1873.

 

CV / Figueras había nacido en Barcelona el 13 de noviembre de 1819. Tras estudiar Derecho en la Universidad de Barcelona, se desplazó a Tarragona en 1844 para incorporarse a un prestigioso bufete de abogados, que pasó posteriormente a dirigir en Madrid. Militó desde muy joven en el Partido Progresista, siendo luego uno de los dirigentes de la escisión que dio lugar al Partido Demócrata. Participó en la revolución de 1848 y fue elegido diputado a Cortes por Tarragona en 1850, siendo reelegido en sucesivas convocatorias. Con el gobierno de Narváez, tuvo que exiliarse a Portugal en 1867, regresando con el triunfo de La Gloriosa en 1868, que derrocó a Isabel II.

Era hombre de gran capacidad oratoria y de pluma ágil, adquirió un sólido prestigio como abogado, como político y como periodista

Era hombre de gran capacidad oratoria y de pluma ágil, adquirió un sólido prestigio como abogado, como político y como periodista. Tras su regreso a España fundó en Madrid el rotativo ‘La Igualdad’, que se convirtió en el órgano oficioso del partido republicano federal. Destacó en los debates sobre la forma de estado que España debía adoptar, siendo uno de los 63 diputados que en 1869 votaron a favor del modelo republicano. Tras ser proclamada la monarquía de Amadeo de Saboya, siguió dirigiendo el grupo republicano, siendo el punto de concordia entre los republicanos federalistas de Pi y Margall y los partidarios de la república unitaria, al frente de los cuales estaba Castelar. Aunque federalista él mismo, sus posiciones se encontraban en una línea parecida a la de Nicolás Salmerón, en la idea de una descentralización acompasada, progresiva y equilibrada, sin grandes rupturas ni aspavientos.

Cuando finalmente Amadeo de Saboya se cansó y decidió largarse refugiándose en la embajada italiana, las Cortes votaron la proclamación de la República. Por su prestigio y por ser un punto de equilibrio, fue elegido presidente del poder ejecutivo de la República Española.

Por su prestigio y por ser un punto de equilibrio, fue elegido presidente del poder ejecutivo de la República Española

El panorama que se encontró no podía ser más desalentador. A las intrigas políticas dentro y fuera de su propio partido, se le añadieron el levantamiento en armas de los carlistas ellos siempre al acecho-, un intento de golpe de estado, insubordinaciones en el ejército y la evolución del federalismo más radical hacia el cantonalismo. A pesar de ello, se aprobaron e implantaron leyes modernizadoras. Disolvió la asamblea y se convocaron Cortes Constituyentes, en las que se dice que fueron las primeras elecciones no falseadas de la historia de España. Pero la crisis institucional seguía erosionando a la República…

 

“Estoy hasta los cojones de todos nosotros”

Parece ser que todo fue a partir de una reunión ministerial, con las eternas trifulcas entre Castelar y Pi y Margall. En un momento dado, Figueras se hartó y prorrumpió: “Señores, les voy a ser franco. Estoy hasta los cojones de todos nosotros”. Acto seguido, se levantó y abandonó la sala de reuniones.

Al día siguiente, al ver que no se presentaba, los ministros Castelar y Pi y Margall ordenaron que se fuera a buscarle a su domicilio, pensando que acaso se encontraría indispuesto. Los criados informaron que la noche antes, el presidente había hecho las maletas y había ordenado ser llevado a la estación para tomar un tren hacia Francia, dejando instrucciones precisas de que así se informara a quien viniere interesándose por su paradero, si alguien lo hiciere. Y efectivamente, se comprobó que así lo hizo. Se había largado sin más.

Al día siguiente, al ver que no se presentaba, los ministros Castelar y Pi y Margall ordenaron que se fuera a buscarle a su domicilio. Se había largado sin más

Ante tal situación, Castelar y Pi y Margall se reunieron en sanedrín y dispusieron que el segundo se hiciera cargo de la presidencia. Figueras regresó unos meses después, para «salvar a la República», pero quedaba ya poco por salvar, no recuperando ni siquiera su perdido prestigio. Tras la caída de la República, se distanció cada vez más de Pi y Margall, alineándose con Ruiz Zorrilla y con Salmerón. En 1880, durante la Restauración, fundó con ellos el Partido Republicano Federal Orgánico. Pero Ruiz Zorrilla y Salmerón estaban exiliados en Francia, y Figueras murió al año siguiente, de modo que el nuevo partido no tuvo recorrido.

Sin duda, toda su trayectoria política estuvo marcada por su espantada y «fuga» a Francia. Una acción acaso no muy gallarda, pero que dejó su frase para la historia: “Estoy hasta los cojones de todos NOSOTROS”.

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