Wikipedia

El Hospital del Mar presenta una nueva estrategia que mejora el tratamiento de las lesiones del cuello de útero

El estudio ha recibido un amplio reconocimiento internacional y ha sido considerado uno de los mejores trabajos presentados en la edición de este año del prestigioso 15th World Congress for Cervical Pathology and Colposcopy

 .

Ginecólogos y patólogos del Hospital del Mar han estudiado los genotipos del virus del papiloma humano (VPH) implicados en el desarrollo de las lesiones preinvasoras malignas del cuello uterino, con el fin de establecer unos criterios de selección más precisos que permitan discriminar qué mujeres tienen un riesgo real de desarrollar un cáncer invasivo. Esta categorización ofrecería un seguimiento personalizado y adecuado a cada caso específico y evitaría tratamientos innecesarios. El estudio ha sido uno de los 4 galardonados en el recientemente celebrado World Congress for Cervical Pathology and Colposcopy.

 “Se calcula que en la Comunidad Europea hay unos dos millones de mujeres mayores de 15 años afectadas por lesiones epiteliales escamosas de bajo grado (LSIL) causadas por el virus del papiloma humano (VPH)”

“Se calcula que en la Comunidad Europea hay unos dos millones de mujeres mayores de 15 años afectadas por lesiones epiteliales escamosas de bajo grado (LSIL) causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Ante esta alta incidencia y la heterogeneidad del grupo de afectadas, es fundamental disponer de marcadores de progresión que nos permitan saber qué mujeres presentan un riesgo real de evolucionar hacia un cáncer invasivo. Hasta ahora las técnicas disponibles únicamente permitían discriminar entre los VPH de alto riesgo y los de bajo riesgo, pero el hecho de conocer el genotipo del VPH permitirá determinar exactamente su peligrosidad y actuar en consecuencia” explica elDr. Solé, ginecólogo del Hospital del Mar y responsable del estudio.

Las lesiones cervicales intraepiteliales escamosas son lesiones preinvasoras malignas de las células del cuello uterino y se dividen en lesiones de bajo riesgo (LSIL) y de alto riesgo (HSIL).

Las lesiones de bajo riesgo (LSIL) son las más comunes y se resuelven en un 70% de los casos sin necesidad de realizar ningún tratamiento ya que corresponden a infecciones víricas y, sólo excepcionalmente, progresan hacia una patología neoplásica. Conocer pues qué mujeres forman parte del porcentaje con mayor riesgo facilitaría mucho el manejo de esta patología.

El estudio ha analizado el genotipo del virus de papiloma presente en 143 mujeres diagnosticadas de LSIL y los ha clasificado en las tres grandes categorías de mayor riesgo – VPH16, VPH18 y otros VPH de alto riesgo- y ha realizado el seguimiento de su evolución durante un periodo de dos años. Así, se ha podido establecer que si el genotipo es VPH16, el riesgo de progresión hacia una lesión de alto riesgo llega hasta el 32,1% y es mucho más rápida, mientras que en el genotipo VPH18 la progresión es del 14 , 3% y se reduce hasta el 5,8% en los otros VPH de alto riesgo. En el caso de no detectar ningún virus de alto riesgo la progresión es prácticamente nula.

 Se considera que entre treinta y cuarenta tipos de VPH se transmiten normalmente por contacto sexual, pero de este sólo unos 12 se consideran de alto riesgo

“Esto podría implicar un cambio en el protocolo de tratamiento de esta patología. En caso que el genotipo sea VPH16 o 18, sería conveniente indicar rápidamente una colposcopia (examen del cuello del útero y toma de muestras) y un control estricto para estudiar cómo evoluciona la LSIL, mientras que si el genotipo no fuera ninguno de estos dos la conducta podría ser más expectante, y en los casos no producidos por VPH de alto riesgo, no habría que hacer ningún tratamiento. “explica el Dr. Solé.

El diagnóstico habitual de estas lesiones es la citología cervicovaginal o test de Papanicolau que permite detectar e identificar cambios anormales en las células del útero producidas por el VPH antes de que se pueda desarrollar un cáncer. Se considera que entre treinta y cuarenta tipos de VPH se transmiten normalmente por contacto sexual, pero de este sólo unos 12 se consideran de alto riesgo porque pueden iniciar un cáncer cervical, entre los que destacan el VPH 16 y el 18 como los más peligrosos.

Share