Según el Dr. Mark Kendrick,  autor principal de la investigación, este nuevo estudio pone en duda la teoría de que la Tierra se desarrolló únicamente a raíz de meteoritos que «chocaron con el planeta».

Científicos investigan cómo evolucionó nuestro planeta

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Un equipo internacional de científicos ha reabierto el debate en torno a los procesos en los que se basa la evolución del planeta demostrando la manera en la que el agua salada y los gases pasan de la atmósfera al interior de la Tierra.

La Tierra en una imagen de la NASA, en 2002.

En un artículo publicado en Nature Geoscience, estos investigadores de Italia y Australia han reanudado el antiguo debate científico acerca de la manera en la que la Tierra evolucionó desde un estado primitivo en el cual estaba cubierta por un océano de roca fundida hasta el planeta que conocemos hoy, formado por una corteza compacta compuesta por placas tectónicas en movimiento, océanos y una atmósfera.

El autor principal del estudio, el Dr. Mark Kendrick de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Melbourne, explica que este nuevo estudio pone en duda la teoría de que la Tierra se desarrolló únicamente a raíz de meteoritos que «chocaron con el planeta».

Debido a que la composición del neón existente en el manto de la Tierra es muy similar a la de los meteoritos, diversos científicos han sugerido que la mayoría de los gases de la Tierra fueron traídos por meteoritos durante un bombardeo tardío de estos que también habría generado cráteres visibles en la Luna de la Tierra.

El Dr. Mark Kendrick cree que su estudio «propone una historia más compleja según la cual se habrían disuelto gases en la Tierra cuando aún estaba cubierta por una capa líquida, durante la génesis del Sistema Solar».

El equipo descubrió indicios importantes en los procesos responsables de la formación del planeta y del desarrollo posterior de sus océanos y atmósfera en gases inertes atrapados en el interior de la Tierra.

El estudio muestra que los gases atmosféricos se mezclaron en el manto del interior del planeta durante un proceso llamado «subducción», por el que las placas tectónicas chocan y se sumergen por debajo de los volcanes en las zonas de subducción.

«Este descubrimiento es importante porque anteriormente se creía que los gases inertes del interior de la Tierra tenían orígenes primitivos y que quedaron atrapados durante la formación del Sistema Solar», explica el Dr. Kendrick.

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Gases inertes y halógenos

Antes se suponía que los gases no podían hundirse con las placas en las zonas de subducción tectónica y que se «escapaban» durante la erupción de los volcanes superficiales. Este estudio nuevo impulsa la ciencia al demostrar que este supuesto no es completamente cierto y que los gases liberados desde el interior de la Tierra no han conservado fielmente la huella de la formación del Sistema Solar.

El estudio está basado en rocas de serpentinita recogidas en zonas montañosas de Italia y España. Estas rocas se formaron originalmente en el fondo del mar y sufrieron una subducción parcial hacia el interior de la Tierra para después aflorar hasta sus posiciones actuales al chocar las placas europea y africana.

Las rocas de serpentinita pueden atrapar grandes cantidades de agua de mar en su estructura de cristal y pueden ser transportadas a lo más profundo del manto de la Tierra por subducción.

Mediante el análisis de los gases inertes y los halógenos atrapados en estas rocas, el equipo ha logrado demostrar que los gases son extraídos de manera incompleta por las transformaciones minerales que afectan a las serpentinitas durante el proceso de subducción