Cerca de 66 % de los trabajadores desarrolla su actividad a horarios inusuales.

Los más mayores y los trabajadores de turnos no convencionales, en riesgo de sufrir exclusión social

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Investigadores del Reino Unido han descubierto que los más mayores y los trabajadores cuyos turnos no coinciden con el horario de oficina normal tienen más probabilidades de verse excluidos de la sociedad.

«El sentirse parte de la sociedad normalmente implica participar en actividades como el deporte, la cultura, el voluntariado o sencillamente el entorno social», explicó el Dr. Matt Barnes del Centro Nacional de Investigación Social del Reino Unido.

«En nuestra investigación se muestra que los más mayores y los que tienen un horario de trabajo poco común se encuentran con obstáculos que impiden su participación normal en dichas actividades.»

Gracias a una beca del Consejo de Investigación Económica y Social (ESRC, Reino Unido), los investigadores al cargo del estudio descubrieron que la solución gubernamental al bienestar físico y emocional del individuo es el trabajo.

Si no se tiene se producen situaciones de exclusión social y bajos ingresos. Además, en el estudio se indica que trabajar a determinadas horas poco comunes puede influir en las oportunidades de una persona para participar en la sociedad y sentirse integrado.

Cerca de 66 % de los trabajadores desarrolla su actividad a horarios inusuales. Varios servicios e instalaciones han comenzado a adaptarse al horario de estas personas, pero éstas aún se enfrentan a limitaciones en su tiempo libre por una disponibilidad menor de servicios y de otras personas con las que pasar su tiempo libre.

Para estos trabajadores también es más complicado entablar relaciones e intercambios sociales cara a cara en comparación con los que disfrutan de un horario semanal normal, definido por expertos en la materia como aquel que se desarrolla entre las 8 de la mañana y las 7 de la noche. El problema se intensifica cuando el trabajador tiene su turno durante la noche o el fin de semana.

Aquellos que trabajan por la noche suelen emplear casi siete horas en actividades colectivas a la semana. Los que trabajan en domingo suelen superar las cinco horas semanales dedicadas a estas actividades, mientras que aquellos con un horario de trabajo «normal» superan las 8 horas semanales.

El Dr. Barnes explicó que «solicitando a los participantes que anotaran en un diario la manera en la que empleaban su tiempo en periodos de 24 horas logramos comprender cómo “participan” y qué se puede hacer para promover la inclusión social».

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Sensación de aislamiento social

Los resultados del estudio también muestran que los más mayores se enfrentan también a obstáculos a la hora de participar en ciertas actividades. Más de un millón de personas se enfrentan a problemas relacionados con las relaciones sociales y la exclusión social.

Los investigadores opinan que es posible desarrollar redes sociales y lograr más apoyo dedicando más tiempo a los amigos. Esto posee una importancia especial para los más mayores que se enfrentan a experiencias que cambiarán sus vidas, como las enfermedades o la jubilación. Este tipo de experiencias puede aumentar la sensación de aislamiento social. Los más mayores también pueden aumentar su sensación de independencia pasando más tiempo con otras personas de fuera de su entorno familiar.

En lo relativo a las diferencias entre los sexos, gracias al estudio se descubrió que la mujer es más propensa a pasar tiempo con amigos y realizando actividades de socialización que los hombres. No obstante, cabe reseñar que el tiempo de que disponen también es menor debido a otras actividades como el cuidado del hogar o de otros familiares.

«Queda claro que la participación social es importante para mejorar la calidad de vida tanto a una avanzada edad como para la población activa», explicó el Dr. Barnes. «La mejora de la accesibilidad al transporte público y otras infraestructuras y servicios podría aumentar en gran medida la inclusión social en el Reino Unido.»

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