«Expedición Malaspina»

A la izda, las corbetas Atrevida y Descubierta.. Dcha: retrato de Alessandro Malaspina por José María Galván. / Wikimedia

Tal día como hoy… 30 de julio de 1789  zarpaba la «Expedición Malaspina»

.

El 30 de julio de 1789 zarpaba del puerto de Cádiz la «Expedición Malaspina» /1789-1794), llamada así por el nombre del marino y científico que la encabezó: Alejandro Malaspina. Se trataba de un proyecto político y científico consistente en un viaje por los confines del imperio español, tanto para recabar información política, como para poner al día la cartografía y la ciencia española, así como la realidad económica, política y social de las colonias de ultramar.

.

CV / A lo largo de los siglos XVII y XVIII, España se había quedado atrás en exploraciones y descubrimientos, así como en ciencia y pensamiento. La incipiente Ilustración promovida por algunas élites intelectuales españolas durante los reinados de Fernando VI y Carlos III intentó poner remedio a este secular retraso secular. La expedición Malaspina se inscribe en este contexto.

Estuvo cinco años navegando por el mundo con dos corbetas, la Atrevida y la Descubierta. Y se trajo consigo un inmenso patrimonio

Alessandro Malaspina (1754-1809) era un marino toscano de sólida formación científica al servicio de la Armada española, que había llegado a España de la mano de Carlos III. Participó en numerosos viajes y combates, entre ellos el asedio de Gibraltar. En 1782 había sido denunciado por la Inquisición como hereje, pero la intervención del rey y sus ministros evitaron que la cosa pasara a mayores. Se le encomendó la dirección del  ‘Viaje científico y político alrededor del Mundo’, con el objetivo de recorrer y obtener información de las costas de todo el continente americano, Australia y Nueva Zelanda, las Carolinas y las Filipinas.

Estuvo cinco años navegando por el mundo con dos corbetas, la Atrevida y la Descubierta. Y se trajo consigo un inmenso patrimonio de información y conocimiento sobre etnografía, hidrografía, historia natural, cartografía, astronomía y aspectos económicos y sociales de las colonias… Al final no pudo completar la vuelta al mundo por el estallido de la guerra entre Francia y España, que obligó a evitar el océano Índico. Pero cuando regresó de nuevo a Cádiz el 21 de septiembre de 1794, los tiempos habían cambiado, y no precisamente para bien…

.

Tiempos oscuros para el progreso

Carlos III había muerto pocos meses antes de que Malaspina zarpara, y en los siguientes cinco años habían pasado muchas cosas. El nuevo rey, Carlos IV, se había deshecho de los ministros ilustrados de su padre y había puesto como todopoderoso primer ministro a un guardia de corps amante de su esposa, Manuel Godoy, poco interesado en progresos científicos y reformas políticas. Además, la revolución en Francia había producido un movimiento de repliegue y rechazo de todo lo «francés» que había abortado el incipiente proceso ilustrado en España, que se encontraba en plena vena ultramontana.

No es pues de extrañar, aunque sí de lamentar, que nada más arribar de nuevo a Cádiz la expedición, Godoy ordenara la confiscación de todo el material y prohibiera cualquier difusión sobre él. Había también informes que recomendaban dotar a las colonias de mayor autonomía y de la necesidad de constituir una suerte de confederación de estados basados en el fomento del comercio para vertebrar un imperio que se estaba quedando anacrónico.

Malaspina fue detenido y condenado a diez años de prisión. Mientras tanto, el ubérrimo botín científico traído por Malaspina seguía pudriéndose

Todo esto contrarió sobremanera a Malaspina, un hombre culto, de espíritu ilustrado y convencido de que el espíritu de los tiempos corría hacia una dirección opuesta a la que recorría la España de Godoy… Y comenzó a conspirar contra él. Fue detenido y condenado a diez años de prisión. Mientras tanto, el ubérrimo botín científico traído por Malaspina seguía pudriéndose. Durante su cautiverio, escribió tratados de economía y cartografía.

Pero Napoleón tenía un sentido de las cosas muy distinto al de Godoy, de modo que utilizó su influencia para que fuera liberado y puesto a su servicio. Y lo consiguió, claro. Fue liberado en 1802 y pasó a Italia. Posteriormente fue nombrado por Napoleón miembro del Consejo de Estado del Reino de Italia. Murió de un ataque al corazón en 1809.

Pasaron casi cien años antes de que alguien se acordara de su meritoria expedición, hasta que en 1885, el teniente de navío Pedro Novo y Colsón publicó un estudio sobre su viaje, con el nombre ‘Viaje Político-Científico alrededor del mundo por las Corbetas Descubierta y Atrevida, al mando de los Capitanes de Navío Don Alejandro Malaspina y Don José Bustamante y Guerra desde 1789 a 1794’.

En la actualidad, la documentación de la expedición Malaspina se conserva distribuida entre el Museo Naval de Madrid, el Real Observatorio de la Armada, El Real Jardín Botánico y el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

.

También un 30 de julio se cumplen estas otras efemérides

.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí