Fomentar la inclusión y evitar el abandono escolar

El objetivo principal de SHIFT es fomentar la inclusión en las escuelas y evitar el abandono escolar / UB

El Instituto de Formación Continua (IL3-UB) coordinará el proyecto SHIFT (School Harnessing Inclusive Facilitator Technology), un proyecto europeo de tres años de duración cofinanciado por el programa Erasmus+ de la UE. El objetivo principal de SHIFT es fomentar la inclusión en las escuelas y evitar el abandono escolar.

 

UB / La Universidad Åbo Akademi de Finlandia, la Universidad de Nicosia (Chipre) y el Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña también participan en este proyecto, que prevé la creación de un sistema de evaluación de la transferencia de las competencias TIC con el personal docente y no docente que contribuya a la inclusión en el aula, así como el diseño de rutas de aprendizaje para que estos profesionales puedan crear ambientes inclusivos en sus aulas.

 

Un proyecto a largo plazo

El proyecto SHIFT se llevará a cabo en cuatro etapas: identificación de competencias digitales que favorecen la inclusión, creación de herramientas de evaluación, implementación de un piloto en escuelas de los diferentes países y, finalmente, análisis de resultados.

La primera etapa tiene como objetivo identificar las competencias TIC para la inclusión que docentes y personal no docente de apoyo hayan adquirido en formaciones previas, y analizar en qué medida son efectivas en el aula. La muestra utilizada para recopilar esta información estará formada por escuelas inclusivas de los tres países participantes, con realidades sociales y contextos educativos muy diferenciados, para obtener una representación diversa y precisa.

El proyecto SHIFT se llevará a cabo en cuatro etapas

La segunda fase del proyecto estará centrada en establecer indicadores y herramientas para evaluar la capacidad de los profesores de crear entornos de aprendizaje inclusivos mediante el uso de la tecnología. Para ello, se implementarán rúbricas de evaluación, autoevaluación y coevaluación del desempeño de los maestros, basadas en un criterio de calidad.

Una tercera etapa consistirá en implementar un piloto en escuelas de primaria y secundaria de los tres países involucrados en el proyecto, con el fin de evaluar cómo los docentes y el personal de apoyo transfieren al aula las competencias digitales adquiridas para fomentar la inclusión. «Esperamos obtener evidencias sobre el impacto de las capacitaciones que han recibido, e identificar de qué modo pueden mejorar para conseguir los resultados educativos esperados», destaca Maica Gil, del Departamento de Educación de Cataluña.

En la última etapa de trabajo, se sintetizarán los resultados obtenidos en los distintos países que participan en el proyecto y se elaborará, por un lado, un manual para la evaluación de la transferencia de competencias TIC y, por otro, una guía de rutas de aprendizaje y buenas prácticas que favorezcan la inclusión, dirigidos al personal docente y no docente.

 

Garantizar que las competencias TIC se transfieran al aula y apoyen la inclusión

Además de asegurar el buen desarrollo del proyecto en función de su papel como coordinador, el IL3-UB, como experto en formación continua, también participará en el diseño de las rutas de aprendizaje. En este sentido, Marsia Ellina, que coordina el proyecto en nombre del IL3-UB, destaca la importancia de la inclusión como núcleo del proyecto SHIFT: «Con este proyecto nos comprometemos a entregar unos resultados que fomentarán la adquisición de competencias y el trabajo interdisciplinar entre docentes y personal no docente en el aula inclusiva».

La internacionalización es un valor añadido clave de este programa

Ignasi Puigdellívol, catedrático del Departamento de Didáctica y Organización Educativa de la Universidad de Barcelona, ​​subraya que «el impacto de este proyecto está garantizado debido a que se desarrolla y se aplica en varias escuelas». Como indica el catedrático, no se trata de desarrollar una investigación teórica, «sino de proporcionar herramientas prácticas para garantizar que las competencias TIC se transfieran al aula y apoyen la inclusión». Además, «tener diferentes países y perspectivas enriquece nuestro trabajo y nos permite abordar distintas necesidades a escala europea».

La internacionalización es un valor añadido clave de este programa. Sobre este punto, el profesor Emmanuel Acquah, de la Universidad Åbo Akademi de Finlandia, recuerda que «es importante que los diversos países trabajen juntos para resolver un problema común, que es poder incluir a inmigrantes y alumnos con necesidades especiales, para que puedan sentirse parte de la misma clase que sus compañeros: ese es el futuro de la educación».

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