Francisco Javier de Burgos

Retrato de Francisco Javier de Burgos. / Wikimedia

Tal día como hoy… 22 de octubre de 1778 nacía Francisco Javier de Burgos

 

El 22 de octubre de 1778 nacía en Motril (Granada) Francisco Javier de Burgos y del Olmo. Fue periodista, dramaturgo, traductor y político, pero su nombre va indisolublemente ligado a la división administrativa de España en provincias, que llevó a cabo en 1833, siendo secretario (ministro) de Fomento. Una división territorial que, con alguna excepción, sigue siendo vigente en la actualidad.

 

CV / Javier de Burgos estudió Jurisprudencia en Madrid y fue afrancesado durante la ocupación napoleónica, ocupando varios cargos durante el reinado de José I. En 1812 se trasladó a París para proseguir con su formación, estudiando a los clásicos latinos, traduciendo a Horacio al castellano. Regresó a España en 1819 y durante el trienio liberal fue director del periódico  ‘El Imparcial’, alrededor del cual se agrupaban los antiguos afrancesados. También durante este periodo desempeñó varios cargos en la Administración, teniendo noticia del primer proyecto de división territorial administrativa de España en provincias, proyecto que no se llevó a cabo debido a la restauración del absolutismo tras la invasión francesa de los Cien Mil Hijos de San Luis.

Al comienzo del reinado de Isabel II, en 1833, durante la regencia de su madre María Cristina, fue nombrado secretario de Fomento, cargo equivalente al de actual ministro

Reaparece de nuevo al comienzo del reinado de Isabel II, en 1833, durante la regencia de su madre María Cristina, fue nombrado secretario de Fomento, cargo equivalente al de actual ministro. Desde él, inspirándose en el fracasado proyecto de 1822, llevó a cabo la división territorial administrativa de España en 49 provincias y 15 regiones. Las provincias siguen vigentes en la actualidad, con la excepción de Canarias, que era una sola provincia y en la actualidad son dos. Al año siguiente (1834) se crearon, ya bajo el modelo provincial, los partidos judiciales.

La división llevada a cabo por Javier de Burgos ha sido criticada, las más muchas veces injustamente. Para empezar, hemos de tener en cuenta que hasta entonces, con la excepción del intento de 1822 y la división llevada a cabo por el gobierno de José I durante las guerras napoleónicas, no había en España otra división territorial administrativa ni jurídica que los municipios y claro, la división eclesiástica. Había habido una división fiscal desde el siglo XVI, tanto en Castilla como en Aragón -caso de las Veguerías en Cataluña-, pero no administrativa en el sentido moderno del término.

La división llevada a cabo por de Burgos se amparó en la malograda de 1822, la cual, a su vez, se había inspirado en la que se había llevado a cabo durante el reinado de José I

La división llevada a cabo por de Burgos se amparó en la malograda de 1822, la cual, a su vez, se había inspirado en la que se había llevado a cabo durante el reinado de José I, bajo el modelo de los departamentos franceses. En muchos casos, lo único que se hizo fue mantener el criterio geográfico cambiando el nombre. Los franceses se habían basado en los topónimos que evocaran alguna característica geográfica, tales como ríos o sistemas montañosos. Tal sería, por ejemplo, el caso de Cataluña, dividida en 4 departamentos: Segre, con capital en Lleida, Montserrat, con capital en Barcelona, Ter, con capital en Gerona, y Ebro, con capital en Tarragona.

Las escasas modificaciones en los límites geográficos que introdujo de Burgos se basaron en criterios de racionalidad. Se procuró que las distintas provincias estuvieran, dentro de lo posible, demográficamente equilibradas, procurando que la capital estuviera a menos de un día de camino desde cualquier punto -no siempre fue posible simultanear ambos criterios-… Igualmente, se eliminaros los enclaves y exclaves, vestigios propios del Antiguo Régimen, manteniéndose solo dos, el Rincón de Ademuz y el condado de Treviño. La mayoría de nombres históricos se obviaron, optándose por darle a la provincia el nombre de la capital, con la excepción de las tres provincias vascas y Navarra… En definitiva, un intento de división administrativa de acuerdo con los criterios de la modernidad. Por supuesto, quienes más se opusieron a la nueva división fueron los carlistas y los reaccionarios…

Las escasas modificaciones en los límites geográficos que introdujo de Burgos se basaron en criterios de racionalidad

Con posterioridad a este mandato como ministro, Javier de Burgos tuvo una carrera política intermitente y espaciada en el tiempo. Fue ministro de Hacienda tras dejar Fomento, y más adelante senador, volviendo a ser ministro unos meses en 1846. Pero siempre se mantuvo a una cierta distancia de la política, evitando ser absorbido por ella y prefiriendo dedicarse a sus actividades literarias.

Javier de Burgos murió el 22 de octubre de 1848, en Madrid, a los 69 años de edad.

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