Francisco Largo Caballero

Fotografía del político español y líder de la Unión General de Trabajadores Francisco Largo Caballero tomada en las Cortes / Wikimedia

El 23 de marzo de 1946 fallecía en París el político socialista español Francisco Largo Caballero, dirigente de UGT y del PSOE, y una de las figuras más destacadas y polémicas del socialismo español. Miembro del ala marxista y revolucionaria del partido, algunos lo consideraron el Lenin español. Un sobrenombre a todas luces exagerado.

 

CV / Nacido en Madrid el 15 de octubre de 1869, en pleno sexenio revolucionario, se crio con su madre, divorciada de su padre al año del matrimonio por malos tratos, aprovechando que la Revolución de 1868 había permitido por primera vez esta figura jurídica en España. Sin prácticamente estudios –abandonó la escuela a los 7 años-, se inició en el oficio de estuquero y en el sindicalismo, afiliándose a UGT en 1890, y posteriormente al PSOE.

En 1899 pasó a formar parte del Comité nacional del PSOE, presidido en aquellos tiempos por su fundador, Pablo Iglesias, y posteriormente presidente de la agrupación socialista madrileña

En 1899 pasó a formar parte del Comité nacional del PSOE, presidido en aquellos tiempos por su fundador, Pablo Iglesias, y posteriormente presidente de la agrupación socialista madrileña. Fue uno de los impulsores de la huelga general de 1917 y, frente al sector más intelectualizado, que representaba Julián Besteiro, o el más tradeunionista de Indalecio Prieto, se alineó con los partidarios de la acción directa y del socialismo revolucionario. Ello no obstante, fue uno de los partidarios de aprovechar los puentes que tendió a UGT y al PSOE la dictadura de Primo de Rivera.

En 1931, cuando la proclamación de la II República, era ya uno de los más destacados dirigentes socialista, y claro líder del ala más izquierdista y revolucionaria o bolchevizante del PSOE, llegando a unificar en las JSU a las juventudes socialistas y a las comunistas. Siempre fue reacio a la colaboración del PSOE con los gobiernos «burgueses» de la II República y uno de los impulsores de la revolución de Asturias en 1934, que se preveía como una huelga general revolucionaria en toda España, pero que fracasó en el resto de regiones.

Con la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, el PSOE era el partido más votado, pero Largo Caballero vetó su entrada en el gobierno, limitándose a prestar apoyo al gobierno liberal, con Azaña de presidente y Casares Quiroga de primer ministro. El golpe de estado de los militares en julio de 1936, y la manifiesta ineficacia del gobierno de Casares Quiroga y Giral para afrontar la guerra civil que le sucedió, con la República sin ejército y habiendo perdido completamente el control de la situación en los territorios que permanecían leales, obligó al PSOE a implicarse directamente en el gobierno, siendo Largo Caballero nombrado primer ministro por Azaña, y formando un gobierno de concentración en el cual, junto a republicanos y comunistas, se incorporaron también por primera y única vez en la historia ministros anarquistas.

Con la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, el PSOE era el partido más votado, pero Largo Caballero vetó su entrada en el gobierno

Con la llegada de las Brigadas Internacionales, la relativa reorganización de las milicias sindicales, y la incorporación de oficiales del ejército leales a la República en la (incipiente) cadena de mando, como Miaja y Rojo, entre otros, consiguió defender exitosamente Madrid. Aun así, se negó a decretar el estado de guerra, de acuerdo con las exigencias sindicales de CNT y de UGT, que veían el conflicto como una revolución, en lugar de como una guerra civil. Con todo, algunos de los mayores éxitos militares de la República durante la guerra se obtuvieron durante su mandato, como la defensa de Madrid, o las batallas del Jarama y de Guadalajara, aunque no pudo ni supo impedir la pérdida de Málaga y el desmoronamiento del frente del norte.

Frente al criterio de los militares republicanos, y de los comunistas, de prepararse para una guerra y primar los objetivos militares, el gobierno de Largo Caballero prefirió primar los objetivos políticos a los militares, subordinando estos a aquellos. Por otro lado, el gobierno de concentración era un caos cada vez mayor por las desavenencias entre los distintos grupos que lo componían, republicanos, socialistas, comunistas, anarquistas, nacionalistas vascos y catalanes… En la mayoría de casos contrarios a la plena militarización de la guerra por la pérdida de las cuotas de poder adquiridas en los primeros días de la guerra…

Todo esto desembocó en los hechos de mayo del 1937 en Barcelona, que significaron una guerra civil dentro de la propia República, con la CNT y la extrema izquierda del POUM a un lado, y los comunistas, republicanos y la Generalitat –dubitativa al principio-, por el otro. El conflicto se saldó con la derrota de la CNT y del POUM, y la creación del ejército popular de la República. Pero significó la salida de Largo Caballero de la presidencia del gobierno, y su substitución por el doctor Juan Negrín, socialista también, pero más proclive a la colaboración con los comunistas.

Largo Caballero pasó el resto de la guerra privado de cualquier poder político y criticando la creciente influencia comunista, tanto en el ejército como en la vida política

Largo Caballero pasó el resto de la guerra privado de cualquier poder político y criticando la creciente influencia comunista, tanto en el ejército como en la vida política. Instalado en Barcelona desde finales de 1938, cruzó la frontera francesa el 29 de enero de 1939, ya en plena desbandada republicana tras la batalla de Cataluña. Permaneció quince meses en París, durante los cuales se abstuvo de participar en la disputa que estalló en el seno del PSOE entre los partidarios de Negrín y los de Indalecio Prieto.

Tras la caída de Francia a manos de los nazis, se refugió en la Francia de Pétain, pasando. Presentada por el gobierno franquista una petición de extradición, esta fue denegada por un tribunal de Limoges gracias a la intensa actividad diplomática mexicana en su favor. Finalmente, en febrero de 1943 fue detenido por la Gestapo e interrogado por Klaus Barbie y deportado al campo de concentración de Sachsenhausen. Tras la guerra, se trasladó a París, donde murió de un cólico nefrítico en 23 de marzo de 1946.

 

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

Lunes, 22 de marzo de 1895

Primera exhibición cinematográfica de la historia, que tuvo lugar en Francia, a cargo de los Hermanos Lumière.

Martes, 23 de marzo de 1943

Fallecía en el exilio de París, Francisco Largo Caballero, dirigente sindical y político socialista español, que fue primer ministro de la II República entre septiembre de 1936 y mayo de 1937.

Miércoles, 24 de marzo de 1882

El científico alemán Robert Koch, anuncia el descubrimiento de la bacteria causante de la tuberculosis, la Mycobacterium tuberculosis, que se conocerá como el bacilo de Koch.

Jueves, 25 de marzo de 1655

El astrónomo y matemático holandés, Christian Huygens, descubre Titán, el mayor de los satélites de Saturno.

Viernes, 26 de marzo de 1827

Fallecía en Viena el compositor alemán Ludwig van Beethoven (n. 1770)

Sábado, 27 de marzo de 1553

Fallecía en Kirzhach (Unión Soviética) el cosmonauta Yuri Gagarin (n. 1934), el primer hombre que voló al espacio.

Domingo, 28 de marzo de 1935

El ingeniero aeronáutico español, y oficial del ejército del aire, Virgilio Leret, patentaba el primer motor a reacción. Al año siguiente será fusilado en Melilla, donde estaba destinado, por mantenerse leal a la República.

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