Fray Luis de León

Fray Luis de León, descrito y dibujado hacia 1598 por Francisco Pacheco (1564-1644) / Wikimedia

Tal día como hoy… 11 de diciembre de 1576 Fray Luis de León era excarcelado por la Inquisición

 

El 11 de diciembre de 1576, Fray Luis de León era excarcelado por la Inquisición después de cuatro de cárcel, tras ser absuelto de los heréticos cargos que se le imputaban. Se dice que al reprender la docencia en la Universidad de Salamanca,  inició su clase como había tenido la costumbre de hacerlo siempre, comenzando con la frase: “… Decíamos ayer”.

 

CV / Fray Luis de León es uno de los poetas más destacados de la segunda fase del Renacimiento español. Popularizó la lira como estrofa, forma poética de cinco versos, tres heptasílabos y dos endecasílabos, que en italiano había cultivado Bernardo Tasso, y que Garcilaso había introducido en el castellano. Popularmente, la obra más conocida de Fray Luis de León es la ‘Oda a la vida retirada’, adaptación al castellano con formato de lira del poema ‘Beatus ille’ de Horacio. Y decimos adaptación, en lugar de traducción, porque lo que hace Fray Luis de León es convertir en un elogio ascético lo que en Horacio era un poema satírico.

Popularmente, la obra más conocida de Fray Luis de León es la ‘Oda a la vida retirada’

Había nacido en Belmonte (Cuenca, España), en el año 1527, hijo de una familia de judeoconversos. A los 14 años ingresó en la orden de los Agustinos y fue trasladado a Salamanca, donde estudió Filosofía y Teología, teniendo, entre otros, a Juan de Guevara y Melchor Cano como profesores. En Alcalá de Henares conoció a Cipriano de la Huerta, un orientalista que influyó mucho en su formación intelectual. Fue un estudiante brillante, y tras licenciarse en 1560 en Teología por la Universidad de Salamanca, optó a la cátedra de Biblia en esta misma universidad, obteniéndola exitosamente frente a otros siete aspirantes entre los cuales se encontraba el favorito de una orden rival, los dominicos. Mal asunto era en aquellos tiempos ganarse la ojeriza de los dominicos, máxime si tenemos en cuenta que tal orden tenía a su cargo la dirección de la Inquisición. Y la venganza dominica no tardó en llegar…

En 1572 fue denunciado, efectivamente, por dos dominicos, León de Castro y Bartolomé de Medina, catedráticos de griego y de Teología, respectivamente, en la misma Universidad de Salamanca y, a la sazón, colegas suyos. Le acusaron del terrible pecado de preferir la versión hebrea del Antiguo Testamento a la versión en latín de la Vulgata de San Jerónimo, adoptada como canónica por el Concilio de Trento, así como de haber traducido partes de la Biblia a la lengua vulgar –directamente del hebreo; lo había hecho con el ‘Cantar de los Cantares’-, algo también expresamente prohibido por el reciente Concilio, excepto si era en forma de paráfrasis.

En 1572 fue denunciado por preferir la versión hebrea del Antiguo Testamento a la versión en latín de la Vulgata de San Jerónimo

No entraremos en el alambicado tema de si la versión de Fray Luis podía entenderse como paráfrasis o no aquí tampoco queremos ruidos con el Santo Oficio-, pero  el caso es que fue encarcelado durante cuatro años en la cárcel de Valladolid, cuya calle recibe ahora el nombre de ‘Fray Luis de León’. Tras su salida de la cárcel fue repuesto en la docencia, pero se la cambió la «polémica» cátedra de interpretación bíblica por la de Teología, menos conflictiva en lo tocante a las cuestiones de Fe. Siguió impartiendo docencia en Salamanca, teniendo entre otros, San Juan de la Cruz como alumno.

Parece comprobado que antes de abandonar la prisión, dejó escrito en las paredes de la mazmorra la siguiente décima:

Aquí la envidia y la mentira,

me tuvieron encerrado.

¡Dichoso el humilde estado

del sabio que se retira

de aqueste mundo malvado,

y, con pobre mesa y casa,

en el campo deleitoso

con solo Dios se compasa

y a solas su vida pasa,

ni envidiado, ni envidioso!

 

 

 

 

 

 

 

 

Sobre la leyenda del “…Dicebamus hesterna die”, o sea, el famoso “…Decíamos ayer”, no hay acuerdo entre los estudiosos. Algunos la consideran verdadera, otros, como José Mª Valverde, la consideraban apócrifa. Lo que sí se intuye es, en el grafiti anterior, el espíritu de su posterior ‘Oda a la Vida Retirada’, que empezaba así:

¡Qué descansada vida

la del que huye del mundanal ruido

y sigue la escondida

senda por donde han ido

los pocos sabios que en el mundo han sido!

 

 

 

 

 

Fray Luis de León murió a los 64 años, el 23 de agosto de 1591 en el convento de Madrigal de las Altas Torres (Ávila), nueve días había sido nombrado Provincial de Castilla de la orden de San Agustín.

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