Gran Bretaña adoptaba el calendario gregoriano

Diferencia entre el calendario gregoriano y las estaciones astronómicas / Wikimedia - Autor: BasZoetekouw ; correcciones ortográficas y revisión de subtítulos por usuario: Gerry Ashton el 14 de septiembre de 2008. (traducción al español Wiki LIC )

Tal día como hoy… 2 de septiembre de 1752, Gran Bretaña y sus colonias adoptaban finalmente el calendario gregoriano

 

El 2 de septiembre de 1752, Gran Bretaña y sus colonias adoptaban finalmente el calendario gregoriano, que los países católicos llevaban casi dos siglos utilizando. La razón de este «retraso» era que, pese a todas las evidencias, seguía considerándose algo propio de los países del orbe católico.

 

CV / Europa se había regido desde los tiempos del Imperio romano por el denominado calendario juliano. Consistía básicamente en un año de 365 días y un bisiesto con 366 cada cuatro años. Con ello se corregía el hecho de que el año trópico se había calculado en 365,25 días. Lo había elaborado el griego alejandrino Eratóstenes en el siglo III aC y Julio César lo adaptó al calendario tradicional romano algo más de tres siglos después; de ahí el nombre de juliano.

La inexactitud de las observaciones que modelaron el calendario juliano fue detectada por astrónomos de la Universidad de Salamanca en 1515

En el año 325, el concilio de Nicea lo adaptó al calendario litúrgico cristiano –algunas de cuyas celebraciones se basaban en el calendario lunar-, dándole el formato que hoy en día seguimos utilizando. La fecha de celebración de la Pascua era la del domingo siguiente al primer plenilunio posterior al equinoccio de primavera.  Aquel año, el equinoccio había ocurrido el 21 de marzo –fecha tradicional de entrada en la primavera-, y a ello de amoldó el modelo de calendario, desplazándolo para que coincidiera. Ningún problema de haber sido así, pero la cuestión era que el año trópico no era exactamente de 365,25 días, que serían 365 días y 6 horas, sino algo menos, 365,242189 días, o sea, 365 días, 5 horas, 48 minutos  y 45,16 segundos. Un desfase de algo más de 11 minutos que, acumulados, 1257 años después –en 1585-, era ya de 10 días.

La inexactitud de las observaciones que modelaron el calendario juliano fue detectada por astrónomos de la Universidad de Salamanca en 1515, que enviaron a la Santa Sede –la autoridad en esta materia- un primer informe sobre el tema proponiendo una reforma que se desestimó. Más de medio siglo después, en 1578, una comisión de esta misma universidad, compuesta por reputados astrónomos –Luis Lilio, Cristóbal Clavius, Pedro Chacón…- realizó un nuevo informe, y esta vez sí, el Vaticano tomó cartas del asunto. Al 4 de octubre de 1582 le sucedió el 15 de octubre, «desapareciendo» los 10 días que teóricamente median entre ambas fechas.

El calendario gregoriano se llamó así por haber sido promulgado por el papa Gregorio XIII mediante la bula Inter Gravissimas y fue adoptado por los países católicos

Se puede decir que todo esto es pura convención y hasta un artificio. Y ciertamente lo es en lo que refiere al establecimiento de un marco cronológico de referencia, pero no en lo que atañe a las mediciones astronómicas ni a las consecuencias de un error en los cálculos. Para hacernos una idea, si en algo más de un milenio el error acumulado era de 10 días, de no haberlo corregido, en el año 2000 habría sido de tres semanas. Es decir, a finales de agosto estaríamos creyendo entrar en el otoño…

El calendario gregoriano se llamó así por haber sido promulgado por el papa Gregorio XIII mediante la bula Inter Gravissimas y fue adoptado por los países católicos: España, repúblicas italianas, Francia, la Alemania católica, Polonia… Aunque el caso de Francia fue algo peculiar; envuelta de lleno en aquellos tiempos en las guerras de religión, lo adoptó oficialmente, pero no lo implantó en todos su territorios completamente hasta un siglo después.

En el caso de Inglaterra, las razones por las cuales se negaron a adoptar el calendario gregoriano no fueron de índole científica, sino política

En el caso de Inglaterra, recién readoptado el anglicanismo bajo Isabel I, así como en el resto de países adscritos a la Reforma protestante y los cristianos ortodoxos, las razones por las cuales se negaron a adoptar el calendario gregoriano no fueron de índole científica, sino política. Desde el punto de vista astronómico, no había discusión posible. Pero esto significaba darle la razón al papa de Roma en algo, y aunque solo fuera en algo de carácter científico, ni en esto estaban luteranos, anglicanos, calvinistas y demás credos cristianos, dispuestos a darle la razón al papa. Y fue que no. Al menos de momento, primaron el fanatismo y la ignorancia sobre la ciencia.

Finalmente, casi dos siglos después, la lógica se impuso y los científicos ingleses consiguieron convencer a sus mandatarios de que esto era algo distinto que, por ejemplo, conducir por la izquierda o por la derecha. Otros países tardaron aún más: Japón en 1873, con la revolución Meijí; China en 1912, tras la revolución que derrocó al último emperador manchú e implantó la república; Rusia en 1918, con la revolución bolchevique; Grecia en 1923…

Básicamente, la corrección gregoriana consiste en distinguir entre años bisiestos y años seculares, entendiendo por tales los múltiplos de 100 –que lo son también, claro, de 4

Básicamente, la corrección gregoriana consiste en distinguir entre años bisiestos y años seculares, entendiendo por tales los múltiplos de 100 –que lo son también, claro, de 4-. Los seculares son los que acaban en 00, y se les llama así por coincidir con el cambio de siglo. Pues bien, estos años seculares no son bisiestos, aunque de ellos, sí lo son los que son múltiplos de 400. Así, 1700, 1800 y 1900 no fueron bisiestos, mientras que sí lo fueron 1600 y 2000. El próximo año secular bisiesto será el 2400.

Aunque, todo hay que decirlo, tampoco el calendario gregoriano es perfecto. Tiene un error de aproximadamente un día cada 3300 años con respecto al año trópico. Ahora bien, al no ser constante la precesión de los equinoccios, y al no serlo tampoco el movimiento del perihelio –que afecta a la velocidad orbital de la Tierra-, el error es variable. Un cálculo actual aproximado es de un día cada 7700 años… Asumible, sí. Y eso sin tener en cuenta la ralentización de la velocidad de rotación de la Tierra.

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