Tarraco Viva no mira hacia su propio ombligo, sino que, en todo caso, desde este ombligo se proyecta en lo cosmopolita / Imágenes: Catalunya Vanguardista

Tarraco Viva: dos semanas para adentrarse en el fascinante mundo de imperios pasados

Tarraco Viva acaba de concluir su XIX edición y sigue creciendo. Durante dos semanas -del 15 al 28 de mayo- la antigua COLONIA IULIA URBS TRIUMFALIS TARRACO –títulos que le otorgó Julio César por haberse puesto de su parte durante la guerra civil que mantuvo con Pompeyo– ha revivido en la actual Tarragona. En esta ocasión bajo el lema «Roma y Grecia», aprovechando la efeméride de los dos mil años de la visita del emperador Adriano a la ciudad y su conocida admiración por el mundo helénico.

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Xavier Massó / Catalunya Vanguardista

La asistencia a los múltiples y simultáneos actos que se organizan es verdaderamente masiva, no solo en lo referente a la participación de los vecinos de Tarragona y alrededores, ya que también se ha podido detectar una nutrida presencia de turismo foráneo, tanto internacional como interior. Y esto siempre es una buena noticia.

La asistencia a los múltiples y simultáneos actos que se organizan es verdaderamente masiva, tanto internacional como interior 

El programa abarca temáticas muy variadas: actividades lúdicas y talleres donde uno puede vestirse como un romano, confeccionar joyas de la época, o los niños practicar instrucción disfrazados de legionarios siguiendo las voces de las órdenes en latín; recreaciones de luchas de gladiadores y de las legiones romanas; representaciones teatrales y monólogos sobre políticos –Dionisio el viejo de Siracusa- o filósofos –Demócrito, Séneca o Diógenes, por ejemplo-; conciertos… También, durante estas dos semanas, varios restaurantes ofrecen una carta de menús basados en la antigua gastronomía romana. En definitiva, Tarraco reviviendo en Tarragona.

Dentro del amplio abanico de actividades que se ofrecen, puede uno por la mañana asistir a los ensayos de los gladiadores, en el incomparable marco del anfiteatro romano, situado al lado mismo de la playa. El «Istituto Ars Dimicandi», combina recreaciones de luchas de gladiadores con el debido rigor histórico -lejos del sensacionalismo de Hollywood- y con ilustrativas explicaciones sobre el espectáculo en el contexto de la sociedad romana de la época.

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«Campo de Marte», allí se encuentra acuartelado un destacamento de la Legio VII Gemina –a cargo del Projecte Phoenix

Ineludible darse luego un paseo por el Campo de Marte, cuyos jardines, al mismo pie de las murallas, se convierten durante estas dos semanas en una especie de feria de muestras o «exposición universal» de hace dos mil años. Recreaciones de herrerías romanas, armerías, joyerías, tabernas, scriptorium… también pueden ver y adquirir reproducciones de piezas arqueológicas, o saborear vinos elaborados según los recetarios romanos de la época, o el «garum», condimento por excelencia de aquellos tiempos. Y haciendo honor a su nombre de «Campo de Marte», allí se encuentra acuartelado un destacamento de la Legio VII Gemina –a cargo del Projecte Phoenix- con sus paradas, entrenamientos y explicaciones de las tácticas de combate de la legión romana, su estructura etc. Y a la hora de comer, nada como seguir en Tarraco y obsequiarse con alguna comida basada en el recetario romano.

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Conferencias que «saben a poco»

Podría pensarse que la asistencia de público sería mucho más numerosa en los espectáculos lúdicos y talleres, que, por poner un ejemplo, en las conferencias de tono más académico. Y nada de eso. Una demostración práctica de que el interés por la Historia –así, con mayúsculas-, no es algo que remita a un reducido grupo de eruditos, a poco que a éstos se les dé la oportunidad de explicar lo que saben.

Como el resto de actividades, las conferencias y charlas se llevan a cabo en escenarios al caso. Es decir, en entornos o dependencias de lugares o monumentos históricos –todos ellos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO-, como los jardines Paseo Arqueológico –junto a la torre de Minerva-, el edificio de la antigua Audiencia o el Pretorio, entre otros.

Como el resto de actividades, las conferencias y charlas se llevan a cabo en escenarios al caso

Optamos en esta ocasión por le conferencia «Roma y Macedonia: dos colosos enfrentados», a cargo de Fernando Quesada –profesor de la UAM-, experto en formas de conflicto bélico y armamento en el Mediterráneo antiguo, que tuvo lugar en la sala del sarcófago (de Hipólito) del Pretorio. Quesada nos describió el proceso de absorción y conquista romana del mundo helenístico y, en definitiva, del Mediterráneo oriental, en el periodo que va desde el final de la II Guerra Púnica (218 a.C./201 a.C.) hasta la definitiva ocupación de Grecia con la destrucción de Corinto en el 146 a.C, que coincide la III guerra púnica y la definitiva destrucción de Cartago en este mismo año. Una excelente descripción del imparable ascenso de Roma durante este periodo, centrado en los conflictos con Macedonia y resto de reinos sucesores del imperio de Alejandro Magno. Puestos a poner alguna objeción, sería su brevedad -una hora «corta»-, algo que se pudo escuchar en los comentarios de los asistentes a la salida. En fin.

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Grecia y Roma, invitadas de honor

Y para concluir, una observación sobre la organización de cada una de las distintas ediciones de Tarraco Viva en torno a un lema que ejerza de eje temático, como lo ha sido este año el de Grecia y Roma. Nos parece un planteamiento muy adecuado y que repercute muy positivamente, como mínimo, en dos aspectos. El primero, porque la existencia de dicho eje temático alrededor del cual pivote más o menos todo el programa, evita la de otra forma inevitable reiteración a lo largo de sucesivas ediciones. Y el segundo, porque al enlazar la antigua Tarraco romana con temas de su época, permite un enfoque global que trasciende a la propia Tarraco y la sitúa en el contexto de la época a la cual perteneció. En otras palabras, Tarraco Viva no mira hacia su propio ombligo, sino que, en todo caso, desde este ombligo se proyecta en lo cosmopolita; cosmopolita como sin duda fue la antigua Tarraco. Y esto siempre es de agradecer.

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