La mayor parte del ejército era leal al gobierno republicano / Imagen: Wikimedia. Autor: Bettyreategui

Tal día como hoy… 18 de julio de 1936 estallaba la Guerra civil española

.

El 18 de julio de 1936, un sector del ejército se sublevaba en el protectorado de Marruecos contra la II República. Se trataba de un golpe de estado que, al fracasar, se convirtió en una larga guerra civil de tres años.

.

CV / La conspiración estaba en marcha desde hacía meses. El día antes, quien iba a ser  el jefe de las operaciones golpistas en África, el general Franco, había llegado a Marruecos procedente de Canarias en el «Dragon Rapide», un avión fletado por gerifaltes reaccionarios, para ponerse al frente. En la Península estaba «El Director» -así firmaba los mensajes secretos entre golpistas-, el general Mola, esperando el pronunciamiento en el África para lanzarse sobre la República. Había una poderosa trama civil, pero la dirección del golpe estaba en manos de los generales más reaccionarios del ejército español.

De haber estado la República solo un poco más organizada, el golpe se hubiera podido neutralizar en 24 horas

Los objetivos de los golpistas, más allá del inmediato de deponer al gobierno del Frente Popular, que había ganado las elecciones en febrero, tampoco estaban demasiado claros: como mínimo en la medida que eran muy dispares entre los propios conspiradores, dada su heterogeneidad. Unos pretendían restaurar la monarquía, otros querían al rey de la rama carlista, los de más allá instaurar un régimen fascista puro al estilo italiano, y los había, en fin, que veían aquello como un pronunciamiento más en la línea de los espadones del siglo XIX. Al frente estaba el general Sanjurjo, un monárquico exiliado a Portugal por una fracasada intentona golpista anterior, que murió al estrellarse su avión nada más despegar, al parecer por exceso de carga, cuando se dirigía a España para ponerse al frente, aunque también se han apuntado otras versiones más conspirativas.

Franco empezó entonces a trasladar el ejército de África a la Península. Con la práctica totalidad de la aviación a favor de la República y disponiendo de la escuadra de Cartagena, no parecía muy difícil dejar al ejército de Franco colgado en el Protectorado. Pero entonces se combinaron fatalmente la propia desorganización republicana y el contexto internacional, que fue decisivo desde un primer momento. La aviación intentó al principio bombardear y atacar los transportes –llegó a bombardear Tetuán-, pero cuando los gobernantes republicanos se enteraron de que eran aviones de la Italia fascista, les entró el miedo de una declaración de guerra por parte de Italia.  Y la escuadra recibió órdenes de regresar a Cartagena. También, como ha probado el prestigioso historiador militar inglés Anthony Beevor, el mando militar británico de Gibraltar facilitó a Franco información de los códigos de trasmisión y de los movimientos republicanos en el Estrecho. Algo que los militares ingleses nunca hubieran hecho sin la autorización explícita de su gobierno.

Los golpistas, estaban organizados, mientras que los otros carecían de instrucciones debido a la lenidad del gobierno

De haber estado la República solo un poco más organizada, el golpe se hubiera podido neutralizar en 24 horas. La mayor parte del ejército era leal al gobierno. Es verdad que los oficiales africanistas eran mayoría en Marruecos -y que los había a montones en la Península-, pero tampoco tantos si tenemos en cuenta la cantidad de oficiales detenidos y ejecutados sumariamente en Marruecos nada más llegar Franco –entre ellos un primo hermano suyo, Puente Bahamonde, y el capitán Virgilio Leret –inventor del motor a reacción. Solo que unos, los golpistas, estaban organizados, mientras que los otros carecían de instrucciones debido a la lenidad del gobierno. Vaya como muestra la displicente frase para la historia del presidente del gobierno y ministro de la guerra, Casares Quiroga: “Dicen que los militares en África se han levantado, yo voy a acostarme”.

No sabemos qué soñó, pero cuando despertó ya era tarde. A su sueño le siguió una siniestra pesadilla de cuarenta años.

.

También un 18 de julio se cumplen estas otras efemérides

.

.

.