Hacia el hígado bioartificial

Cara inferior del hígado / Wikipedia

Investigación europea para crear una nueva generación de prótesis hepáticas

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La necesidad de trasplantes hepáticos ha sido siempre superior a la disponibilidad de órganos, hasta el punto de que en la actualidad hay más de diez mil europeos en lista de espera. Este desequilibrio entre oferta y demanda supone que el 14 % de los pacientes que precisan un trasplante no lo recibirán. 

Imagen: Cordis
Imagen: Cordis

Los socios de RE-LIVER, un proyecto financiado con fondos europeos dedicado a la medicina regenerativa, confían en dar solución a este problema mediante el desarrollo de una nueva generación de prótesis hepáticas creadas mediante la reconstitución completa de un hígado biomimético y bioartificial. En su labor se sirven de tecnología diseñada para aplicaciones espaciales. 

El consorcio del proyecto, dirigido por Medicyte -una empresa alemana dedicada a las ciencias de la vida-, cuenta con distintos integrantes académicos e industriales, como la Universidad de Mánchester (Reino Unido), la Universidad de Pisa (Italia), GABO:mi (Alemania) y Electrospinning Company (TECL, Reino Unido. 

El proyecto llegará a su fin a mediados de 2015 y en el ínterin trabaja en el desarrollo de organoides hepáticos crecidos por medios artificiales. Estos organoides están compuestos por células que ejercen funciones de las células hepáticas y podrían utilizarse para tratar enfermedades relacionadas con el hígado como la hemofilia. Los organoides podrían trasplantarse para que complementasen la actividad del hígado e incluso en un futuro sustituyeran a un órgano dañado. 

Estos organoides presentan un riesgo menor de inmunogenicidad y rechazo en comparación con los tratamientos actuales. De este modo aumenta la probabilidad de éxito del tratamiento en pacientes que padecen enfermedades metabólicas hepáticas graves y se reducir la dependencia de fármacos inmunosupresores. 

El primer grupo que recibirá los organoides estará compuesto por pacientes afectados por patologías genéticas metabólicas como la hemofilia A. Hoy en día existen quince mil pacientes de esta enfermedad que podrían recibir uno de estos organoides funcionales. Además, los organoides podrían utilizarse en el tratamiento de otras enfermedades metabólicas como la enfermedad del ciclo de la urea. 

En palabras del Dr. Joris Braspenning, coordinador del consorcio en Medicyte: «La combinación de nuestros ámbitos de especialización complementarios aporta un conocimiento más profundo del diseño de un hígado bioartificial complejo y, además, supone un método innovador con el que desarrollar herramientas de diagnóstico mejores y más rápidas así como productos basados en células. Todo ello redundará en beneficio de las terapias avanzadas del futuro y de los pacientes con trastornos hepáticos». 

En RE-LIVER se combina tecnología espacial con un proceso de electrohilado consistente en la producción de fibras cientos de veces más finas que un cabello humano mediante cargas eléctricas. Estas fibras se electrotejen para formar armazones tridimensionales microscópicos compuestos por polímeros sintéticos de uso médico que simulan el comportamiento celular de los tejidos humanos reales. 

Uno de los socios, Electrospinning Company (TECL), se formó por escisión a partir del Consejo de Instalaciones Científicas y Tecnológicas del Reino Unido (STFC), donde se desarrolló esta tecnología espacial.

 

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