El libro de la UPV/EHU cuestiona la visión que tienen la mayor parte de los arqueólogos sobre los hornos vascos de reducción de mineral de hierro / Imagen del horno de Zelaitxueta (Mutriku)

El primer libro que recoge una historia del hierro en el País Vasco

La obra Historia del Hierro en Bizkaia y su entorno da a conocer, desde una perspectiva multidisciplinar (geológica, histórica, económica…) y de carácter divulgativo, la historia de este metal, la formación de sus yacimientos y su utilidad, así como la evolución de la metalurgia, desde los hornos de la época romana, hasta los altos hornos y acerías modernas. Asimismo, cuestiona que muchos de los restos arqueológicos diseminados por el País Vasco y definidos como caleros lo sean, y defiende que esas estructuras son en realidad hornos de reducción de mineral de hierro.

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UPV/EHU – Uno de los capítulos del libro recoge gran parte parte del artículo científico  “The Basque bloomery furnace “Horno vasco”: new findings of a large iron smelting furnace and historical perspective” (El “Horno Vasco” de reducción directa: nuevos hallazgos de hornos de reducción de mineral de hierro de gran tamaño y perspectiva histórica). Ese artículo, precisamente, ha logrado recientemente el premio al mejor artículo publicado en la Revista “De Re Metallica” durante 2014 y 2015.

“Esos mismos resultados, que han sido reconocidos con un premio, están siendo rebatidos todavía por la mayor parte de los especialistas del País Vasco”, explica Xabier Orue-Etxebarria, uno de los editores del libro Historia del Hierro en Bizkaia y su entorno, junto con Estibaliz Apellaniz Ingunza y Pedro Pablo Gil-Crepo, profesores e investigadores de Geología de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU.

Aspecto del foso o crisol de un horno. Eitzaga (Galdakao)

Aspecto del foso o crisol de un horno. Eitzaga (Galdakao)

Orue-Etxebarria describe el “Horno Vasco” como un horno con unas características especiales, como, por ejemplo, el tener en su interior unas paredes curvas que se cierran hacia arriba o poseer un gran tamaño, lo que hace que les diferencie de otros hornos de reducción de mineral de hierro, y asemejarse a algunos hornos de cal o caleros.

“En cierta ocasión la curiosidad me llevó a visitar una estructura (cavidad vertical redondeada), que estaba en el monte, y que estaba considerada por los especialistas como un calero. Cuando examiné sus paredes encontré datos que no encajaban con su función como calero. Empecé a investigar y al cabo de un año tenía suficientes datos para saber que se trataba de un horno de reducción de mineral de hierro. Al darme cuenta de ello y teniendo en cuenta que parecía un tema interesante, me puse en contacto con Patrimonio de la Diputación Foral de Bizkaia, para ofrecerles mis averiguaciones, ya que se trataba de un tema al que yo no pensaba dedicarme. Al cabo de unos días vino un arqueólogo de Diputación y a pesar de exponerle los datos que yo había obtenido, me dijo que estaba equivocado, ya que se trataba de un calero. Al comprobar que esa nueva vía de investigación, tan interesante en mi opinión, que yo le había propuesto iba a quedar en vía muerta, ya que habían considerado que era un tema cerrado, decidí dedicarme de lleno a la investigación de estos nuevos hornos”, detalla Orue-Etxebarria.

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10% del total mundial de mineral de hierro

Gracias a su trabajo de investigación, varios cientos de estos hornos de reducción de mineral de hierro, de gran tamaño (de 3 a 4 m de diámetro y hasta 6 m de altura), que funcionaron sin ayuda de la energía hidráulica han sido identificados en el País Vasco. “Hay un dato que llama la atención de los especialistas extranjeros y es que, a pesar de su gran tamaño no se utilice la energía hidráulica en su funcionamiento. Por otro lado, a pesar de la falta de referencias históricas para conocer la edad de los mismos, se sugiere una época medieval.  Algunos de estos hornos fueron posteriormente reutilizados como hornos para fabricar cal”.

Vista exterior del horno de Azarola

Vista exterior del horno de Azarola

En ‘Historia del hierro en Bizkaia y su entorno’ se plantea también la importancia histórica de la producción y comercio del hierro vasco en la Edad Media y las  fuentes para la obtención de esta materia prima. También se define la composición química y mineralógica de las escorias. Y por último, se plantean algunas consideraciones de cómo pudo funcionar el horno.

“El libro muestra, por ejemplo, que a comienzos del siglo XX Bizkaia producía el 10% del total mundial de mineral de hierro; o más importante, en mi opinión, que Bizkaia y Gipuzkoa, al menos desde el siglo XII, ya comerciaban con el hierro en los centros comerciales más importantes de Europa, como Flandes, Francia, Islas Británicas,  etc. Respecto al funcionamiento de los hornos, pensamos que en su interior se introduciría mineral de hierro, principalmente hematites y goetita, junto con carbón y que mediante un proceso de combustión  a altas temperaturas se obtendría hierro metálico y escoria. Los análisis realizados de estas escorias confirman que se alcanzaron temperaturas superiores a los 1150 grados. Sin embargo, todavía no sabemos cuál era la proporción entre el mineral de hierro y el carbón que se introducía en el horno, ni tampoco si se utilizaban fuelles, aunque últimamente estamos obteniendo datos para pensar que sí se usaron”, revela Orue-Etxebarria.

Como resultado de estas investigaciones han aparecido más de 12 publicaciones científicas; y una de ellas, como se ha mencionado más arriba, ha recibido el reconocimiento de mejor artículo publicado en la Revista “De Re Metallica” durante 2014 y 2015. El premio se lo entregó el pasado junio Jorge Civis, director del Instituto Geológico y Minero de España, a Xabier Orue-Etxebarria.

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