Homo antecessor, ¿antepasado de sapiens?

Homo antecessor (detalle) / Wikimedia - Jose Luis Martinez Alvarez from Asturias, España

En junio de 2002, y tras el descubrimiento de un nuevo cráneo de erectus en Àfrica, en la revista Nature, Tim White y Berhane Asfaw cuestionaban la validez de Homo antecessor como especie. White y Asfaw decían que no existían caracteres distintivos entre antecessor y erectus, y que lo más lógico hubiera sido hablar de antecessor como una variedad de erectus y nada más.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista  @DAVIDRABADA

Con todo Bermúdez de Castro y colaboradores, y sin fósiles, proclamaron por aquel entonces que Homo antecessor existió antes por África y que de ellos descendieron los sapiens. Su tesis se fundamentaba en la cara reconstruida de antecessor en base a dos fragmentos de quizás dos individuos distintos. En tal reconstrucción surgía una depresión debajo de los pómulos llamada fosa canina. Este rasgo aparece a menudo en sapiens y por ello Bermúdez y colaboradores interpetraron que antecessor fue el antepasado africano de sapiens.

Pero después de más veinte años de la creación de Homo antecessor jamás se hallaron especímenes de éste por África. Lo que sí se demostró es que la fosa canina característica de antecessor se hallaba en muchos erectus jóvenes y que en Homo sapiens no siempre aparece. Véanse los ejemplares de la Pestera Oase de 36.000 años en Rumanía que Trinkaus describió en 2003. En ellos la fosa canina no aparece en sapiens. Así pues, la presencia de fosa canina en Homo antecessor no representa un carácter que defina a esta especie como antepasado directo de sapiens. A pesar de ello Bermúdez y colaboradores insistieron que antecessor fue una especie muy extendida por África y Europa que también dio lugar a los heidelbergensis.

Mandíbula humana de hace unos 40.000 años hallada en la cueva de Pestera cu Oase (Rumanía). Imagen de Svante Pääbo, Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology.

El mayor problema de todo lo anterior es que si halláramos ejemplares de antecessor por África, y éstos fueran adultos, no podrían relacionarse con la mayoría de especímenes hallados en Gran Dolina. La razón es muy simple, los de Atapuerca son especímenes jóvenes muy distintos de los adultos. Con todo Bermúdez, Arsuaga y otros responsables de Atapuerca mantuvieron a su antecessor como antepasado de sapiens hasta que los datos se les revelaron en contra.

La historia de la ciencia consiste en tres pasos hacia delante y dos hacia atrás

Zanolli y colaboradores publicaron en la revista Plos One de 2018 unos resultados asombrosos. El estudio concluyó que el supuesto Homo antecessor presentaba características primitivas, en línea con su antigüedad, así como un esmalte dental relativamente grueso como en todos los erectus. Sin embargo, la distribución del esmalte en la corona presentaba atributos que devenían típicos y exclusivos de los neandertales y no de los sapiens. Aquello demostraba que antecessor no fue ancestro directo de sapiens, algo que ya fue indicado por Dean en 1998. Es decir, después de más de veinte años se le daba la razón a éste último aunque en su momento fue ninguneado. La historia de la ciencia consiste en tres pasos hacia delante y dos hacia atrás. Intereses y prejuicios están en los dos para atrás.

Si Homo antecessor provino de África, ¿cómo no trajo consigo la talla de piedra más extendida por el continente austral?

Pero la tesis de un origen africano para antecessor se mantuvo mucho tiempo aunque en ello existía otra paradoja. Si Homo antecessor provino de África, ¿cómo no trajo consigo la talla de piedra más extendida por el continente austral? Las hachas de mano tipo bifaz, la talla tipo II, era lo más común en aquella etapa. Si antecessor vino de África, tuvo que traer consigo los bifaces del modo II.

Por el momento, y en el nivel TD6 de Gran Dolina, no se han hallado líticos de tal estilo pero sí otros de más primitivos, los de modo I. Hay que tener en cuenta que la asociación fósil del TD6, y tal como bien interpretaron Díez, Fernández-Jalvo y otros autores en 1999, fue producto de una canibalismo gastronómico que implicó el uso de líticos en donde ningún bifaz fue hallado. Apostar por un origen africano de Homo antecessor, y sin modo II asociado, era pues contradictorio.

Pero seis años más tarde, en el 2005, los responsables de Atapuerca reconocieron que el origen africano de antecessor no se soportaba por ningún lado. De todos modos continuaron manteniendo la validez de Homo antecessor a pesar que la variabilidad de Homo erectus lo acogía.

 

El principio de parsimonia o navaja de Ockham

En fin, que para resolver este galimatías entre antecessor y erectus, hay que acogerse a un principio científico, el de la parsimonia. Este precepto filosófico arguye que el árbol evolutivo más sencillo, pero que engloba la menor complicación de pasos evolutivos, es el más probable y cercano a lo que ocurrió. Es decir, y ante los hechos probados, la explicación más simple que resuelve más dudas, es la más cercana a lo veraz. Un juez, un historiador y un investigador lo aplican de manera natural continuamente. Ante la escena de un individuo manchado de sangre, con puñal en mano y alardeando de su fechoría, todo el mundo supondría que éste fue el ejecutor del crimen. Es decir, lo más lógico suele ser lo más real. Si la creación de antecessor implicaba tantas pegas mejor haberlo dejado en erectus.

Homo erectus, como el sapiens actual, fue una especie de amplia diversidad que se extendió por muchos continentes

Visto todo lo anterior cabe concluir, y en base a la variabilidad demostrada, que Homo erectus, como el sapiens actual, fue una especie de amplia diversidad que se extendió por muchos continentes. Con ello hubo rasgos que cambiaron levemente y de manera gradual. Así se explicaba que su variabilidad temporal y espacial fuera tan diversa pudiendo encontrar erectus asiáticos que encajaran con europeos, con africanos, y todos ellos entre edades distintas. En fin, todo se mezclaba con todo sin límites ni fronteras claras, sólo con algunas tendencias. Durante el tiempo que la especie existió ésta modificó temporal y regionalmente algunos de sus rasgos manteniendo su unidad evolutiva, la del grupo erectus. Antecessor sólo fue una variedad europea sin devenir en absoluto el antepasado de sapiens. En ello hay dos razones, primero que en biología evolutiva no se puede afirmar quien es antepasado de quien (leer: La falsedad de los árboles evolutivos), y en segundo lugar que no hay antecessor africanos que pudieran dar lugar a los primeros sapiens en aquel continente.

Homo antecessor / Wikimedia – Jose Luis Martinez Alvarez from Asturias, España

Tras todo lo anterior cabe concluir que antecessor jamás resultó ser nuestro antepasado, que su creación complicó el árbol evolutivo en todos nuestros libros escolares, y finalmente que antecessor devino una especie incorrecta y sinónima de erectus. Hubiera sido más sencillo, y desde el principio, decir que erectus evolucionó en África, se diversificó por Asia y llegó hasta Europa. En ello antecessor fue una variante de erectus por Europa, y quizás predecesora de los neandertales.

Desgraciadamente este fatuo antecessor complicó mucho las cosas sin permitir avances científicos. Crear especies gratuitas puede ser útil para salir en prensa y conseguir fondos del gobierno. Muchos políticos, inseguros y desconocedores de los engaños científicos, apostarán por subvencionar unas excavaciones y no otras. En ello ayudarán a los pícaros y perjudicarán a los nobles.

Forzar la máquina evolutiva con la creación de especies ambiguas puede llevarnos por crasos errores sin que podamos ver cómo fueron realmente nuestros parientes lejanos. Homo erectus fue uno de ellos y ahora hay que explicar como devino tan flexible esta especie.

Este artículo es la continuación de una serie titulada “Prejuicios y Evolución Humana“, a cargo de nuestro colaborador científico, David Rabadà.

Entrega anterior: Homo antecessor, ¿una o muchas especies? (entrega 15)

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