Identidades ciudadanas

El trabajo ha incluido también la propuesta y análisis de nuevos escenarios de uso de sistemas de identidad electrónica de ámbito paneuropeo.

Un DNIe para acceder a los servicios públicos de otros países

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El desarrollo de la Sociedad de la Información exige instrumentos capaces de acreditar inequívocamente la identidad de los intervinientes en las comunicaciones telemáticas.

Para cumplir con la obligación de atender  las actuaciones administrativas de los ciudadanos a través de Internet,  numerosos Estados de la Unión Europea han optado por implantar tarjetas electrónicas que sustituyen a los tradicionales documentos de identidad.

Imagen: UPM

Su principal novedad radica en que incorporan un chip que almacena información del titular. Es el caso en España del Documento Nacional de Identidad electrónico (DNIe).

Pero uno de los retos que aún tienen pendientes los sistemas de identificación digital es suprimir las barreras que dificultan, o incluso impiden, a los nacionales de un Estado acceder telemáticamente a los servicios públicos de otro país de la UE.

El grupo de investigación Sistemas Telemáticos para la Sociedad de la Información y el Conocimiento (TSIC), perteneciente a la Escuela Universitaria de Ingenieros Técnicos de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), ha analizado esta cuestión.

Actualmente, un ciudadano español puede trabajar para una empresa alemana y desarrollar su labor profesional en Bélgica, teóricamente sin ningún tipo de traba administrativa. Sin embargo, cuando el empleado desea acceder con su tarjeta de identidad nacional emitida en España a los servicios ofrecidos por la Administración Pública alemana o consultar los datos de su vida laboral en la Administración Pública belga, surgen problemas derivados de la falta de entendimiento entre los sistemas de gestión de identidad de cada país. Y es que resulta que la identidad de un ciudadano español no es entendida por el sistema de gestión de identidad belga.

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Facilitar la movilidad ciudadana

Aportar soluciones a los problemas de interoperabilidad en materia de identidad electrónica y su gestión entre los distintos Estados de la Unión Europea ha sido uno de los objetivos de la investigación realizada por Sergio Sánchez García, Ana Gómez Oliva y Emilia Pérez Belleboni, integrantes del grupo TSIC. Los avances en este campo son básicos para facilitar la movilidad ciudadana en todos sus aspectos (estudios, trabajo, pensiones, tributos) y la consecución de un verdadero espacio único europeo.

Imagen: UPM

El trabajo ha incluido también la propuesta y análisis de nuevos escenarios de uso de sistemas de identidad electrónica de ámbito paneuropeo. Por ejemplo, cómo se integrarían las soluciones propuestas para las votaciones electrónicas en las elecciones al Parlamento Europeo.

A partir de los resultados de distintos proyectos ya realizados o actualmente en curso y de las distintas Directivas y Planes de Acción establecidos por la Comisión Europea, los investigadores han estudiado la situación actual en materia de interoperabilidad de sistemas de gestión de identidad electrónica, así como la viabilidad e idoneidad de las soluciones propuestas tanto desde el punto de vista social como técnico, además de identificar nuevos retos y problemas que se derivarían de la implantación de estas.

Los resultados obtenidos han determinado que la interoperabilidad es aún un reto de futuro. Las soluciones que se han barajado hasta el momento resuelven varios de los problemas detectados; no obstante, suscitan dudas que afectan tanto a la tecnología como a los ciudadanos y, fundamentalmente, a cómo se integran. ¿Son viables técnica y legalmente a corto plazo soluciones como las planteadas?

Y lo que es más importante, ¿son sostenibles y están alineadas con la tecnología actual en materia de gestión de identidad? Es esta última cuestión la que genera más incertidumbre por estar relacionada con la integración de las tecnologías de identidad en la sociedad y su aplicación en el día a día. Hay que tener en cuenta que una de las demandas tradicionales de los ciudadanos es la de disponer de una identidad única e integrada en la red, es decir, disponer de una única credencial que les permita acceder a los servicios independientemente de que sean de carácter público o privado.

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Integrar a las empresas en las soluciones

Los investigadores concluyen que la integración de las empresas en las soluciones de gestión de identidad paneuropeas supone un importante desafío tanto tecnológico como social, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, que disponen de menos recursos y menos personal especializado.  Y es que las propuestas actuales apenas recogen las posibilidades de integración con la industria, pues ofrecen una solución únicamente a la interoperabilidad en el sector público.

¿Cómo se integrarán soluciones como las planteadas con entornos de identificación más ampliamente empleados en la industria? Este tema está aún poco tratado y a día de hoy existe muy poca integración entre el sector privado y el público en aspectos de identificación. Si la integración es tan insuficiente entre entidades y gobiernos pertenecientes a un mismo país, parece poco probable que se adopten a corto plazo soluciones de identificación y autenticación transfronterizas para la prestación de servicios en el ámbito privado.

Respecto a la posible alineación de las soluciones actuales con las tendencias tecnológicas futuras, la conclusión a la que han llegado los investigadores es que la viabilidad de las soluciones propuestas está supeditada a la vía que sigan las Administraciones Públicas  en la prestación de servicios. Actualmente parece que las tendencias apuntan hacia el cloud computing y la prestación de servicios en la nube, lo que plantearía nuevos problemas en cuanto a la gestión de identidad.

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