Impulso al transporte sin emisiones en Europa

Imagen: https://h2me.eu/

El hidrógeno se encuentra por fin en una senda prometedora para alcanzar su potencial a largo plazo como una alternativa energética limpia gracias a una iniciativa de la Unión Europea.

 

Cordis / Los coches propulsados por hidrógeno son considerados como una solución potencial a la contaminación provocada por los motores de gasolina y gasóleo. Con todo, aún no se ha materializado el despliegue masivo de los vehículos eléctricos con pilas de combustible (VEPC).

Tal como se señala en el informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la producción de hidrógeno a partir de energía hipocarbónica es cara, y el desarrollo de la infraestructura relacionada con el hidrógeno es lento y frena su adopción generalizada.

Según la AIE, ahora es el momento de ampliar las tecnologías y reducir los costes para permitir que el hidrógeno desempeñe un papel clave en un futuro energético limpio

Según la AIE, ahora es el momento de ampliar las tecnologías y reducir los costes para permitir que el hidrógeno desempeñe un papel clave en un futuro energético limpio, seguro y asequible. Aquí es donde entra en juego el proyecto financiado con fondos europeos H2ME, que está allanando el camino para la comercialización de las tecnologías de hidrógeno y de pilas de combustible en Europa.

El proyecto ha desplegado cerca de quinientos VEPC propulsados por hidrógeno y treinta estaciones de repostaje de hidrógeno (ERH) en Alemania, Francia, el Reino Unido y otros países europeos, según se indica en un comunicado de prensa. Citado en el comunicado de prensa, Ben Madden, director de Element Energy así como jefe y coordinador del proyecto, comenta: «Los gobiernos a nivel nacional y local están fijando objetivos concretos en aras de reducir las emisiones y acelerar la transición hacia la movilidad con emisiones cero. El proyecto H2ME demuestra que el hidrógeno puede desempeñar un papel central en este cambio, asegurando que todos los usuarios de la vía pública tengan la opción de participar en la transición, gracias a su capacidad de proporcionar un repostaje de combustible rápido y una mayor autonomía». A lo que añade: «Hoy en día, ya podemos observar un incremento en el uso del hidrógeno como combustible en aplicaciones de transporte pesado y de alta demanda, tales como taxis, vehículos de reparto y camiones».

 

Solución paneuropea

Gracias a las iniciativas del proyecto H2ME (Hydrogen Mobility Europe), el despliegue de las ERH en Europa continúa a un ritmo creciente, y el número de viajes frecuentes y de larga distancia en VEPC ha aumentado. Desde el inicio del proyecto en 2015, los vehículos que utilizan la tecnología del hidrógeno han recorrido más de ocho millones de kilómetros, de los cuales unos cinco millones se recorrieron tan solo en 2018.

En el mismo comunicado de prensa, se menciona que, además de su esfuerzo por crear la mayor red de ERH del mundo, H2ME «está compartiendo las mejores prácticas y estándares entre los cuarenta y tres socios y está ayudando a desarrollar modelos de propiedad atractivos en casos de uso como taxis, flotas cautivas y en ciudades con objetivos medioambientales estrictos. En total, el proyecto desplegará cuarenta y nueve ERH y mil cuatrocientos coches y furgonetas con pilas de combustible de hidrógeno para 2022».

El hidrógeno puede producirse a partir de una amplia variedad de fuentes, incluidas las energías renovables y el gas natural

Los VEPC usan hidrógeno comprimido como combustible para generar energía eléctrica y producen cero emisiones de escape perjudiciales cuando son conducidos, siendo el vapor de agua su único subproducto. Además, son mucho más silenciosos que los coches convencionales al no basarse en procesos de combustión ni poseer tantas piezas móviles.

El hidrógeno puede producirse a partir de una amplia variedad de fuentes, incluidas las energías renovables y el gas natural. Tal y como se indica en el sitio web del proyecto H2ME: «Incluso cuando el hidrógeno se genera a partir de gas natural, como se hace convencionalmente, la pila de combustible puede reducir significativamente la cantidad de emisiones de carbono en comparación con un motor diésel. Cuando se produce a partir de fuentes hipocarbónicas (renovables, biomasa o energía nuclear), las emisiones de carbono se eliminan por completo».

La primera fase del proyecto de cinco años de duración H2ME se inició en 2015 y la segunda, H2ME 2 (Hydrogen Mobility Europe 2), se puso en marcha en 2016. Las iniciativas de H2ME cuentan con el apoyo de la Empresa Común Pilas de Combustible e Hidrógeno, una de las asociaciones público-privadas de la Unión Europea.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí